Nada por aquí, nada por allá
Cómo un truco de mala magia. Los miembros de la UCI han reconocido que no existe ni evidencias, ni pruebas, ni indicios ni nada parecido que hagan que Pepe Uruñuela lleve sentado más de un año en un juicio absurdo, acusado de integración en banda armada. La única vinculación con la Zumalabe, según los policías que investigaron y elaboraron el informe de la fundación es "su pertenencia al patronato y las actas de asistencia a tres reuniones". Además reconocían "que no formaba parte de ningún grupo permanente y que no están registradas ninguna de sus actividades". Por no saber no sabían ni que era abogado laboralista "sabíamos que era abogado y que estaba relacionado con los movimientos sociales, del resto nos hemos enterado después". Tampoco conocían la procedencia ni las actividades realizadas por el resto de los miembros del patronato residentes en Pamplona.
Susto o muerte
Así las cosas, tras ser detenido, padecer más de un año de juicio -y lo que nos queda- las pruebas esgrimidas contra este inculpado han sido estas: ninguna. No se han desarrollado mucho más las acusaciones contra el resto de la Fundación y ninguno de los peritos se han atrevido a manifestar que sus actividades estuvieran al servicio de ETA ni que fueran ilegales. Alguno de ellos ha pasado meses en prisión preventiva y todos ellos están sufriendo un juicio en el que no queda muy claro de que se les acusa…
Difícil situación para el fiscal
A la espera de que se desarrollen el resto de las pruebas periciales, propuestas en su mayoría por la defensa y las documentales, el fiscal del caso, Enrique Molina, lo tiene cada vez más difícil para mantener la petición de 12 años de prisión para Uruñuela. Tendrá que argumentarlo de alguna manera.
También se caen las traducciones
Gran parte de la sesión de estos días se ha dedicado a demostrar, por parte de los abogados de la defensa, que existen numerosos errores de traducción por parte de los peritos de la policía nacional que confunden un "water" con una "bolsa común" o la "anchura de las vías del tren" con la "apertura de España a Europa". De nuevo sería un buen chiste si no fuera cierto.
Cuatro estaciones y dos navidades
Ya hemos visto caer dos veces las hojas en la casa de campo…