18/98

15 Dic, 2005

Debate público sobre la criminalización de la desobediencia civil en el sumario 18/98

General — Escrito por entorno @ 13:00

_ Jonan Fernández (Elkarri)
_ Pepe Galán (abogado)
_ Santiago Alba Rico (ensayista)
_ Bernardo Atxaga (narrador)
_ Pepe Uruñuela, Sabino Ormazábal y Mario Zubiaga (procesados en la pieza sobre "desobediencia civil" del sumario 18/98 como parte de la Fundación Joxemi Zumalabe)
_ Se leerá un texto de apoyo de Javier Ortiz.

martes 20 de diciembre 19.30 horas c/ embajadores, 35 (metro Lavapiés)

organiza: entorno de amigos de la no violencia activa

¿Se puede pertenecer a ETA sin saberlo? Más aún: ¿se puede pertenecer a ETA sin saberlo y rechazando pública y cotidianamente su estrategia delmiedo? El sumario 18/98, que se juzga actualmente en Madrid, se ha construido en torno a estas escandalosas suposiciones. Compañeros de laFundación Joxemi Zumalabe, inmiscuidos en los movimientos sociales del País Vasco, han quedado atrapados en el concepto-red de “entorno”. Su apuesta pública por los valores éticos y políticos de la no violencia activa se ha tergiversado como “aplicación” de una supuesta campaña de desobediencia civil soberanista diseñada por ETA en el pasado. Así, la práctica de la desobediencia civil, de larga y fecundísima tradición, queda de pronto marcada, asimilada al terror y criminalizada.

Queremos acompañarles durante estos meses de juicio en Madrid y denunciar todo lo alto y claro que podamos el gravísimo atropello que supone el caso. Si la tesis del “entorno” sale adelante y encuentra refrendo jurídico seguramente volverá algún día como un boomerang sobre cualquier otro espacio social rebelde. Pero no queremos “cerrar filas” como si fuéramos “un solo hombre”: nuestro entorno es de amigos y cómplices que se apoyan sin dejar nunca de discutir y pensar críticamente sobre nuestros propios discursos y prácticas. En ese sentido, organizaremos durante los meses que vienen una serie de momentos de encuentro y debate sobre problemas comunes: la rebeldía, las víctimas, la guerra, las identidades...

El día 20 planteamos tres interrogantes: ¿qué significa, política y jurídicamente, el sumario 18/98?; 2) ¿qué hay del espacio público de los movimientos sociales en el País Vasco, entre la espada de la excepción y la pared de la lucha armada?; y 3) ¿Cómo evitamos que arrollen nuestra rebeldía en la “guerra infinita contra el terror”?

Los “espacios sin derecho” se multiplican a lo largo y ancho del planeta: “combatientes ilegales” en Guantánamo, cárceles secretas, deslocalización de la tortura, acusaciones de “participación psíquica” en los sucesos de Génova a compañeros italianos, “entorno” de Garzón, etc. Más allá de las diferencias obvias entre cada caso, podemos olfatear un fondo común: todo vale en la “guerra contra el terror”. Se inventan o exageran enemigos, o para intentar acabar (policial y hasta militarmente, ¡qué inmenso error!) con otros bien reales se considera a todo el mundo sospechoso. En el conjunto del sumario 18/98, al que se enfrentan más de 50 personas, las acusaciones y pruebas personales brillan por su ausencia: se trata todo el rato de imputaciones organizativas, genéricas, difusas. Un juego macabro de muñecas rusas donde ETA contiene a todas las realidades nacionalistas o disidentes del País Vasco. Declinación monstruosa del tristemente célebre "derecho penal del enemigo".

Pero más allá de la ensangrentada “cuestión nacional” ha habido y hay movimientos sociales en el País Vasco de enorme complejidad y riqueza creativa: desde el ecologismo hasta los gaztetxes, pasando por el antimilitarismo, los movimientos de mujeres, el rock radical o las radios libres. Los compañeros de la Fundación provienen sobre todo de ahí. Por supuesto, la lógica de guerra ha atravesado y sobrecodificado las demás experiencias y luchas con su espiral de héroes, mártires, vanguardias, secretismo, resentimiento, silencio, pánico, violencia y confusión, bloqueando a veces los desarrollos positivos, afirmativos, rebeldes. ¿Cómo se han desenvuelto y se desenvuelven en ese escenario los movimientos sociales que apuestan por afirmar la construcción de otras formas de vida más allá de la lógica de “cuanto peor, mejor” o “acción-represión-acción”?
¿Y nosotros? El “no a la guerra” (que activó también la autoconvocatoria del 13-M) ha sido la respuesta ciudadana a la guerra global permanente decretada por la administración Bush tras el 11 de septiembre, que está arrastrando al mundo entero a un estado de excepción generalizado. A nuestro entender, el “no a la guerra” proponía y sugería otros significados para las palabras “justicia”, “seguridad” o “prevención” en puja con los sentidos dominantes: control, ataque preventivo, guerra contra los pobres... Durante años, el “conflicto vasco” ha sido nuestro 11-S: zona cero de inmenso dolor, segregación, identidades exasperadas, daños colaterales, poderes administrando el miedo con políticas de excepción, criminalización generalizada de cualquier disidencia (también fuera del País Vasco, como sabemos por experiencia). Todo ello junto en un circuito en retroalimentación permanente. ¿Qué podemos aprender de cara al futuro? ¿qué debemos revisar de cara al pasado? ¿cómo actualizar hoy en día el “no a la guerra” y reinventar otras imágenes de justicia, convivencia en la diversidad o seguridad? Nos gustaría que esta serie de actos públicos a propósito del 18/98 fueran un puente que nos permitiese sondear juntos todos esos interrogantes.

Más información:

www.pepeurunuela.net

www.18-98plus.org

http://www.joxemi.org/sos-berria/aurkezpena_g.php?hizk=es

http://www.sindominio.net/biblioweb/varios/voces.html


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