[ Ciudades ] 16 Julio, 2008 16:14

Fuera llueve. Sobre una ciudad demasiado grande. La primera impresión desde el avión es de angustia. Desde el aire no se ve un sitio libre sobre el suelo de DF. El hormigón no cree que ha sido bastante y se empeña en seguir creciendo sobre las montañas volcánicas que rodean la ciudad. La gente desde el aire no existe. No se ven ojos ni se tocan manos. Dicen que ahí abajo viven 22 millones de personas. Yo no veo a nadie.

Necesito despresurizarme y tomar oxígeno. Empezar a organizar mi angustia ante esta nueva ciudad tan lejana al modelo que busco. Yo intentando quitar hormigón de mi vida y me encuentro en Distrito Federal. Sin embargo tras los primeros días ya comienzo a ver caras. O pasear calles y poner algunos rostros a esos 22 millones que desde el aire eran una cifra.

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[ Mares, Montañas ] 07 Julio, 2008 16:23

Y mira que no soy yo de hacer fotos en iglesias, ni a vírgenes ni a santos... porque la obra del hombre no me interesa mucho. Pero llevaba tiempo sin ver a la santina en Covadonga. Buen día, buena luz, una fotografía que sabes que no vas a usar para nada, de esas que nunca hubieras tirado con una cámara de carrete, de esas que a veces disparas sabiendo que nunca vas a enseñar, ni mucho menos a colgarla... en tu bitácora.

Padre, por qué no me dejas fotografia a madre!

Padre, ¿por qué no me dejas fotografiar a madre?

De repente un enviado de dios en la tierra decidió mejorar la foto. Al grito de -¡aquí no se pueden realizar fotos!- se lanzó hacia mi cámara y me regaló esta imagen de la santina. Al grito patrio de -¡esto nos pertenece a todos! disparé mi cámara mientras los murmullos de los ancianos sorprendidos ante la desobediencia divina creaban división de opiniones.

 Ella nos mira un poco alucinada. Sin saber muy bien qué pasa. Me imagino que no entenderá por qué no se la puede fotografiar, pero tampoco por qué se la fotografía. Tras realizar una segunda foto con casi igual resultado (quería mejorar la presencia del cura en la foto) me di la vuelta y ante la desaprobación del pueblo me fui a tomar un vino. De fondo comenzaba la misa con un rezo para recuperar a los infieles. A los fotógrafos.

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