No están todas. Bueno no hay casi ninguna. Porque en los momentos muy malos me ruboriza sacar la cámara y en los muy buenos me olvido de que tengo. Pero hay un poquito del Mont Blanc, del Diente del Gigante, del Cervino y del Pisón de Riglos. Y otro poquito de nosotros.
[ Montañas ]
30 Agosto, 2009 18:55
[ Montañas ]
29 Agosto, 2009 23:12
Alpes IV: Amamos el tiempo de los intentos
Ya se acabó. Estamos todos en casa, limpios, bien alimentados y volviendo al mundo. Han sido días de muchas emociones, de abrir los ojos de par en par, de buscar grietas en los glaciares, lineas imaginarias por las aristas... De deshacer nieve para poder hacer sopa, de ponernos los crampones para ir a mear, de despertarnos cuando casi nos deberíamos acostar. Han sido días que tendremos que ir poniendo poco a poco en orden, organizar todas las sensaciones acumuladas en nuestras estanterías de montaña, donde guardamos las cuerdas y los piolets.
En Aiguille de Gouter a 3.863m, camino de la cumbre del Mont Blanc
Porque ya hemos vuelto de Los Alpes. Alberto escribía hoy en el cuaderno de viaje que "hay que amar el tiempo de los intentos". Y es verdad. Porque la gente acostumbra sólo a amar el tiempo de las victorias (o de los fracasos), a amar el tiempo de las cosas realizadas, a amar el tiempo de lo que se compra y vende. Nosotros hemos amado el de los intentos, el de las pruebas y los grandes errores, el de la continua equivocación de camino en que hemos convertido todas nuestras escaladas, en la eterna duda que era imposible resolver por mas mapas, brújulas y altímetros que utilizábamos.
En plena escalada al Dent de Geant
Y mientras lo intentábamos nos divertíamos, nos enfadábamos, nos caíamos en grietas entre risas y miedos, perdíamos el sueño por la altura, nos enamorábamos de todas las camareras, tiritábamos de frío por las noches y sudábamos por el día, hablábamos francés, italiano, eslovaco y muchos más idiomas que aprendimos, y hasta de vez en cuando, convertiamos los intentos en cumbres.
Nacho en la cumbre del Dent de Geant, 4.013 m
La cumbre del Mont Blanc, la cumbre del Dent de Geant, la cumbre del Pisón de Riglos y el intento frustrado al soñado Cervino. Ese sería el inventario racional del viaje, el de las estadísticas y las altitudes, el que los alpinistas imbéciles catalogarían en victorias y fracasos. En ese recorrido el Cervino sería nuestra deuda pendiente, nuestro sueño interrumpido por la falta de sueño, nuestro regreso al valle al límite de las fuerzas, mi sensación final de haber desaprovechado un momento mágico y único. Pero nosotros amamos el tiempo de los intentos, ese en el que la ruta es lo esencial, ese en el que nos han enseñado a vivir -seguramente en parte- para suavizar las derrotas.
En el hogar
[ Montañas ]
13 Agosto, 2009 15:05
Los Alpes III: ¿Me gustará esto de la montaña?
El macuto que estoy preparando a mi lado no tiene
mucho sentido. Parece que alguien ha metido dentro todos los objetos
olvidados de una cinta de equipajes de un aeropuerto. Se mezclan
guantes de alta montaña con chanclas, gafas de ventisca con bañador,
ganas de meterme en los Alpes e intranquilidad por hacerlo. Ir a
Pirineos, a Picos, a Gredos o, más aún, a Guadarrama forma parte de lo
normal. Conozco más o menos como se comporta el tiempo, en qué bares
parar a preguntar, qué carreteras coger. No conozco ni mucho menos
todos los caminos y montañas, pero si me encuentro en mi barrio, con la
tranquilidad que dan los amigos y los bares de siempre. Sin embargo Los
Alpes los afronto con ese miedo que me causa lo desconocido, ese
espacio que pongo ante las caras nuevas y a la vez esa ilusión con la
que me suelo enfrentar a los nuevos descubrimientos.
Y aunque me faltan algunos y algunas, los que
están son los mejores que podía haber. Porque Nacho fue al que primero
me até a una cuerda y del que todavía no he desecho el nudo. Juanito
fue la ilusión de unos ojos tremendos la primera vez que vieron el
Naranjo de Bulnes. Álvaro fue la novedad, cerciorarme que todavía podía
aparecer gente importante en mi vida. Carlitos Muelas fue las ganas de
subir, el entusiasmo hecho montañas. Y porque Alberto fue el
reencuentro, retomar nuestras vidas años después en el mismo sitio pero
en muchos lugares distintos. Porque a los seis nos interesan muy poco
los metros y los grados, los nombres y los héroes. Nos interesa sobre
todo el camino.
Y de esta forma aterrizo hoy en Ginebra. Con el
Diente del Gigante como una pequeña ilusión que ha ido creciendo con
los días. Una aguja de roca a la que en el siglo XIX se llegó a lanzar
un cohete para atarle una cuerda y facilitar así su acceso. De momento
vamos a intentarla sin cohete, con nuestras manos y pies seguro que en
algún momento algo de rodillas y codos, que nunca fuimos muy perfectos
en esto de la escalada. Luego llegará el Cervino. Allí si que se
pusieron nuestros ojos hace mucho tiempo y los de mucha gente durante toda su historia. Los habitantes de la zona creían que era la montaña mas alta del mundo y que en su cima se encontraba una ciudad habitada por diablos y seres malignos. Parece ser que si miras con cuidado hacia su cumbre puedes ver murallas, calles y casas. Vamos a ver si es verdad. Y esta noche dormiré ya junto al macizo del Mont Blanc donde realmente empezó todo esto. Y dormiré mal, comeré peor y estaré muy cansado durante muchos días. Y a la vuelta sabré si realmente me gusta esto de la montaña.
[ Montañas ]
10 Agosto, 2009 00:20
Alpes II: SMS desde Chamonix-Mont Blanc
"Cumbre del Mont Blanc a las 8.00 de la mañana. Estamos muy cansados. Mañana bajamos a la furgo. Mandanos hora y vuelo. Un abrazo"
Miércoles 12 agosto 2009, 16:49h
Acabo de hablar con Álvaro y Nacho. Hoy, a la misma hora que yo me despertaba para ir a currar ellos estaban llegando a la cumbre de Mont Blanc. Juanito se quedó en el iglu en Aiguille du Gouter porque no habían pasado una buena noche y no se encontraba con fuerzas. La voz de Álvaro es esa que se tiene cuando se baja, una mezcla de "yo no vuelvo a la montaña" y de tremenda ilusión, pero machacada por el cansancio. Han salido del iglú sobre las 3 de la mañana y han regresado sobre las 12.00. Parece ser que la bajada se les ha hecho muy dura, en parte por la altura y quizás por algo de deshidratación, porque según Nacho "quizás el tang no hidrate". Si es que somos una expedición low cost. Ya están descansando para mañana regresar a Chamonix y reencontrarnos en Ginebra.
"Refu de Tete Rousee alcanzado a la hora del chaparrón. Estamos en
el refu con las chaquetas empapadas, sobre todo las low cost. Mañana al
refu de Goutier. Ilusión y cansancio."
Lunes 10 agosto 2009, 17:26h
"Mañana por la mañana comenzamos la ascensión al Mont Blanc. Dormiremos en el refugio Tete Rousse a 3100 metros. Si hay fuerzas continuamos hasta el refugio de Goutier a 3800 metros. Ahora tormenta. Besos"
Domingo 9 agosto 2009, 20.28h
"Ya estamos en Chamonix. Atascazo mortal al
cruzar la frontera. Grandes risas y chavales emocionados aunque hemos
llegado de noche. La luna está sobre las montañas"
Sábado 8 agosto 2009 23.55h
Refugio Tete Rousse. 3167 metros
[ Montañas ]
07 Agosto, 2009 15:40
Ya está de camino la furgoneta. Tras varios días preparando trastos, esta mañana hemos cargado todo. Si nos para la guardia civil no sabrá muy bien si somos borrachos, ferreteros o consumidores compulsivos de barritas energéticas. En la furgo se mezclan los crampones con la cerveza, los sacos de dormir con los tornillos de hielo, los iglus con la flauta travesera. De momento salen Álvaro (con cara ya de mal de altura porque llevaba un gripazo tremendo) y Nacho hacia Girona donde recogen a Juanito. Y de ahí mañana para Chamonix. Yo llegaré el próximo jueves a Ginebra y hasta entonces no tengo mucho mas que hacer que esperar, y echarles una mano desde aquí con la meteo.
Nachete, Juanito y Álvaro retratados por Juanito
Sólo Nacho ha estado antes en Los Alpes y la ilusión de todos es increible. La idea desde Madrid es que en estos primeros días ellos intenten el Mont Blanc, cuando yo llegue nos vayamos hacia el Diente del Gigante y cuando llegan Doc y Mueslis nos vayamos hacia la arista italiana del Cervino. Pero claro, como siempre, esta es simplemente la idea. Luego dependeremos mucho del tiempo que nos haga y las fuerzas con las que nos veamos. Si las nubes no nos dejan, la furgo lleva vino, cerveza, música y cine para aguantar hasta que se vayan. Y seguro que tienen menos paciencia que nosotros.
Carlos Mueslis y Doc Alberto retratados por Juanito
Ahora sólo me queda esperar unos días, pensar desde mi casa que quizás estos estén abrigados hasta arriba, tiritando de frío, comiendo mal, durmiendo en suelos duros, despertándose antes de que salga el sol, acostándose cuando se pone, cansados hasta el extremo... y yo deseando hacer todo eso. Ya está todo en marcha. Hace meses le dije a Nacho que si era posible subir el Cervino. Vamos a ver.
"Se trata de ir hasta donde no hay casi nada, pero que te permite alcanzar con la mirada, a veces incluso con la emoción, las residencias donde está todo. Porque lejos y arriba empieza siempre el volver a empezar" Joaquín Araújo, Paisajes Desobedientes
[ Ciudades ]
05 Agosto, 2009 16:44
Siempre puede sonar el teléfono
Si estas preparando un gazpacho y pensando como
organizarte, siempre puede pasar que suene el teléfono. Y en esas que
te cojas un avión 3 horas después para ver como los niños ríen con las
turbulencias mientras yo tengo sudores fríos. Niños franceses que se
ríen de mí como si fueran de mi barrio. Vamos que los entiendo. El
avión aterriza en Bruselas para coger un coche a Lieja, trayecto en el
que intento organizar todas las cosas que había dejado en Madrid,
crampones, piolets, besos y dineros.
Este niño me alegró una espera muy larga en Lieja
Despierto en Lieja en una habitación triste pero
moderna, sin nada que indique que alguien mas había estado allí antes.
Asi que ahora me voy al centro a hacer unas fotos a un señor,
almorzamos en un típico restaurante belga con comida italiana, recojo
las cosas y voy corriendo al aeropuerto. Quiero llegar pronto y retomar
todo donde lo dejé. Y cuando estas listo para embarcar, siempre puede
ocurrir que suene otro teléfono.
Y por este fui, pero lo siguiente no fue su culpa
Y de repente a algún genio se le ocurra ir
corriendo a Manchester. Pero claro, el avión sale en 30 minutos por lo
que es necesario correr por todo un aeropuerto, esa imagen que sale en
las películas, pues así pero en un aeropuerto. Y cuando has convencido
a 3 azafatas en un idioma que probablemente hayas creado tú, entras
sudado y te sientas en tu asiento mientras todo el pasaje te mira.
Respiras aliviado y muy mosqueado.Y cuando estas intentado apagar el
móvil, siempre puede pasar que hasta suene. Y que te digan que se han
equivocado, que no era Manchester ni Liverpool, que no saben dónde era.
Asi que apagas el móvli con el avión despegando, ante la mirada
enfadada de la azafata, con la que ahora si que no te valdría ni su
idioma materno. Ves atardecer desde el avión.
Un día y medio después estoy en esta habitación de Liverpool
Asi que despiertas en Liverpool en un hotel donde
las actrices y los cantantes de boleros debían acabar sus noches hace
mucho tiempo, pero ni tu compañero es Sofia Loren ni yo soy todavía un
buen cantante de boleros. Corremos para el aeropuerto y llegamos a
tiempo de saber que no hemos llegado a tiempo. Nos volvemos a
Manchester, estoy escribiendo desde Bruselas y tengo muchas ganas de
llegar a casa. Y retomar los crampones, los piolet, los besos y los
dineros. Si me doy prisa todavía el gazpacho casi está fresquito y
aunque siempre pueda sonar el teléfono, también siempre puedo no
cogerlo.




