Naia es deseo es euskera. Fluir en griego. Ola en algún dialecto. Da igual lo que significara antes. Ahora es una niña que va a vivir en un pueblo rodeada de robles, gallinas y montañas. No es nada más que eso. Y ya es bastante. Ayer al atardecer le hice sus últimas fotos antes de salir al mundo. Hoy ya está aqui para disfrutar del siguiente. Hasta la nieve ha esperado que viniera para aparecer. Mañana cuando Naia llegue a casa dicen los meteorólogos que nevará por fin. Decian que era un invierno raro. No sabían que estaba esperando a una niña.

 

20 horas antes de nacer

Perdóname, no sé decirte nada más pero tú comprende que yo aún estoy en el camino. Y siempre siempre acuerdaté, de lo que un día yo escribí, pensando en tí como ahora pienso. José Agustín Goytisolo.