Pasaron meses desde que escribí aquí. Pasaron nieves. Pasaron besos. Pasaron llantos. Pasó el invierno más largo de los últimos años. Ahora que veo por la ventana luchar a los últimos trozos de nieve contra el sol me decido a volver a escribir. Porque no se por qué paré. Porque tampoco puedo explicar por qué regreso.