[ Miradas ] 23 Mayo, 2012 14:51

Si encuentras un buen libro, una buena conversación, una buena escalada, una buen película, entonces ocurre. Mientras clavas el siguiente piolet, mientras pasas a la siguiente página, mientras esperas una hermosa respuesta no hay momento para nada más. Ni para problemas, ni para recuerdos, ni para proyectos. Simplemente te concentras en ese instante. Y sencillamente olvidas que existes.

Asi llevo este mes de mayo.

Mudanza vital. No voy lejos en distancia pero si en vida. Chimenea, huerto, grillos. Esta vez comparto las cajas, las dudas, las ilusiones. Ya no cuelgo sólo los cuadros y eso ayuda mucho para que no estén torcidos. Ya no pienso sólo cómo poner la cama y eso me ayuda a dormir. Dame otro beso y ya pensaremos donde poner esa lámpara.

 

  Nieve. Piolet. Crampon. No hay espacio para más en la cabeza.

Descendemos con esquís sobre el glaciar del Aneto. Pensando dónde hacer el siguiente giro, dónde caerme la próxima vez. Subimos la cara norte del Monte Perdido. Un piolet, un crampón, un piolet, un crampón. No hay tiempo para pensar en uno mismo. Simplemente para continuar esta escalada que empezamos a las 3 de la mañana y nos lleva a la cumbre sobre las 9. Entre una cosa y otra plancho una camisa mientras suena Rocío Jurado. No dejamos que un estúpido juicio juzgue nuestra vida. Continuamos sin saber que existimos.

Acabo mayo disfrutando de la carrera más bonita de la temporada ciclista en plenos Dolomitas. Las tres cimas de Lavaredo, la Marmolada, el Mortirolo... he visto tantas fotos antes que uno tiene miedo de que no sean tan increibles. Pero no hay decepción posible.

¿Es egoista olvidar que existes?

[ Miradas ] 29 Abril, 2012 23:39

¡Señor! ¿Nos puede pasar el balón? - me gritan los niños tras las valla del colegio.

 Ya no hay marcha atrás, pienso mientras les devuelvo la pelota.

[ Miradas ] 08 Abril, 2012 16:42
Shantanu es una continua cicatriz. Un continuo ir y venir de heridas, de arañazos, de costras y señales. Un cuerpo que empieza a ser un resumen de su corta vida. Cada trozo de su piel indica una aventura, por lo que si le observas detenidamente se ve que a vivido mucho más que algunos ancianos de 80 años. Está todavía empezando a vivir y ya escala mejor que ninguno, habla más idiomas que toda mi comunidad de vecinos junta y ahora está aprendiendo música. Antes de nacer ya viajó dentro de su madre por Marruecos, ha visitado la selva boliviana y ha dormido muchas noches con su padre en un tipi. Y todo lo hace como el que no hace nada, con la tranquilidad de tener una edad en la que poco hay que demostrar. Acumulando cicatrices. En estos tiempos donde antes de que se caigan al suelo ya estamos corriendo para recogerlos.
 

[ Montañas ] 08 Febrero, 2012 22:18

Pasa el tiempo. Al principio sólo minutos. Luego días. Cuando te quieres dar cuenta han pasado meses. El acento boliviano ya suena extraño. He olvidado el cambio de la moneda. La cumbia vuelve a molestarme y no encuentro ningún bar donde sirvan Paceña. Las imágenes que eran frío, viento y altitud ahora son sólo datos numéricos de un disco duro. Asi que hago un esfuerzo y me siento a organizarlas. Intentar revertir el proceso y convertir esos datos informaticos de nuevo en sensaciones. En un amanecer a 6008 metros de altura. En una cumbre insignificante que nos supo a los tres como el Everest. En unos días fantásticos llenos de silencios, de risas y de amistad de la buena. En la estupida felicidad que me genera el ruido de los crampones contra el hielo.

 

[ Montañas ] 31 Enero, 2012 12:20

Los Galayos llevan ahí mucho tiempo. Aguantando glaciaciones. Soportando borrascas. Sin derretirse cuando les abrasa el sol. Cargados de nieve. Mojados por las tormentas. Golpeados por los rayos. Son unos equilibristras en mitad del circo. Y ahí siguen.

[ Miradas ] 14 Enero, 2012 17:48

Naia es deseo es euskera. Fluir en griego. Ola en algún dialecto. Da igual lo que significara antes. Ahora es una niña que va a vivir en un pueblo rodeada de robles, gallinas y montañas. No es nada más que eso. Y ya es bastante. Ayer al atardecer le hice sus últimas fotos antes de salir al mundo. Hoy ya está aqui para disfrutar del siguiente. Hasta la nieve ha esperado que viniera para aparecer. Mañana cuando Naia llegue a casa dicen los meteorólogos que nevará por fin. Decian que era un invierno raro. No sabían que estaba esperando a una niña.

 

20 horas antes de nacer

Perdóname, no sé decirte nada más pero tú comprende que yo aún estoy en el camino. Y siempre siempre acuerdaté, de lo que un día yo escribí, pensando en tí como ahora pienso. José Agustín Goytisolo.

 




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