[ Montañas ] 04 Enero, 2010 01:04
Nos entrenan con la idea de que no hay que tomarse el trabajo de crear las cosas si se pueden consumir comprando (Eduardo Galeano, entrevista en Público). Un programa de televisión reality-alpinístico da la opción a novatos en la montaña de comprar ilusiones que nunca han sido suyas, de sentir la gloria, de ser héroes, de escalar el Pico Sin Nombre (estaría bien preguntarles a los lugareños tibetanos por el nombre). Los guías de montaña y las expediciones deben estar frotándose las manos con el formato, sabiendo que sus correos y sus contestadores se llenaran de pretendientes al sufrimiento, de aspirantes a héroes.
 
Apago la televisión y enciendo el cerebro. El espectáculo acaba de llegar a la montaña. Alcanzar la gloria dice el alpinista-presentador. Como si la gloria se encontrase a 2000, 5000 o incluso 8000 metros.
 

Yo escalo con mi gente, y con ellos llego lejos o no llego. Nos reimos y lloramos. No atacamos cumbres, ni luchamos contra la naturaleza, ni mucho menos vencemos montañas. Sabemos lo qué podemos y hasta donde, y cuando estamos cansados o inseguros nos damos la vuelta y nos vamos a buscar la gloria a un bar, que allí tampoco necesitamos guías. Considerar héroes a los montañeros es no saber nada ni de montañas ni de héroes. Cómo explicar que ser alpinista  no es llegar hasta la cumbre. Cómo explicar que la grandeza no habita en lo grandote.

 

[ Montañas ] 20 Diciembre, 2009 13:58

Raro caminar de noche. Raro caminar sólo. Siempre nos contaron que hay que evitarlo, que es peligroso, que no es seguro. Raro caminar por la nieve. Raro buscar el punto mas alto. Raro pasar frío. Raro hacerlo un miércoles de diciembre. Raro ponerse el despertador sin estar obligado. Raro salir del saco caliente y entrar en el alba helada. Dicen que son cosas estúpidas, que no sirven para nada. Raro ver como se despierta el mundo subido a un pico, ver que una gran mancha negra se convierte en mar, que una gran mancha blanca se convierte en montañas, que un puntito de luz se convierte en sol. Raro hacerlo en silencio, cuando las cosas fantásticas se celebran con ruidos de gritos y tambores.

 

 

[ Montañas ] 13 Diciembre, 2009 14:10

Nunca habíamos oído hablar del Txindoki. Nunca habíamos visto una imagen de él ni nadie nos había contado que era quizás la montaña mas bonita del mundo. La verdad es que ahora dudo si yo debería de contarlo, si no sería mejor quedarme en silencio y esperar que cada uno lo descubra cuando lo necesite.

Monte Txindoki

Su escalada es amable, divertida, sobrevolada por chovas que asustamos sin quererlo, rodeado de campas verdes donde pastan los pottokas, bañados por un sol que extraña en estos días de diciembre. No tenemos frío, ni hay dudas, ni casi pasamos miedo, ni tan siquiera se nos enredan las cuerdas. Todo está preparado en el Txindoki para disfrutar de la montaña, para retomar la escalada que hacíamos cuando eramos pequeños, rápida, sin mirar atrás, sin preocuparnos de grados ni estilos, sin croquis pero sin perder el camino.

 

Y sin querer que termine llegamos a la cumbre. La mitología vasca dice que el Txindoki es uno de los lugares donde habita la diosa Mari, así que intentamos no hacer mucho ruido para no molestar. Por fin volvemos a disfrutar de una cumbre, no hay peligros en la bajada, no hace frío, no hay dudas. Comemos pan y queso y bebemos vino, entendemos porque la diosa Mari escogió este sitio.

Un pottoka mira como levanta la niebla

Y cuando llegamos abajo estamos deseando volver a subir. Traer al Txindoki a gente que amaba las montañas pero ha dejado de ir a ellas. Descubrirles que las montañas son para disfrutar, que no es necesario sufrir ni subir miles de metros. Que no es necesario pasar frío ni ser un experto alpinista. Que sólo hay que saber reconocer que nos hemos dado cuenta tarde, que no había que ir muy lejos ni muy alto para ver la montaña más bonita del mundo.

[ Montañas ] 06 Noviembre, 2009 00:30
Aquí está el trailer. Antes de fin de año, cuando estemos ya con la nieve por las rodillas y con el piolet en la mano estrenaremos el documental completo, para que veais lo que vemos, para que sintais un poco de frio y para intentar contaros porque nos gustan las montañas y los intentos de subirlas.
 

[ Mares ] 02 Noviembre, 2009 21:35
Volvíamos a la praia do Amado en Carrapateira, donde hace sólo un año pensábamos vivir para siempre, y nos encóntrabamos cemento donde dejábamos la furgoneta para dormir, caminos de madera donde encendíamos los fuegos, escalinatas perfectas por donde antes escalábamos. Alguien ha decidido que así está mejor, asi que allí ya no encontramos a Federica, ni a Patrick ni a Paulina.  Ni nos encontramos nosotros. Asamos unas sardinas donde ya lo hicimos hace un año y preferimos irnos a otro sitio. 
 
Se acercó mientras atardecía. Se paró junto al fuego y lo miró. Nos sonrió y le sonreimos. Y se volvió a ir. En los acantilados de Zamujeira do Mar.
Vino del atardecer a mirar el fuego. Nos sonrió y le sonreimos. Sin decir ni una palabra volvió al atardecer
Zambujeira do Mar

 Y sin brújula vamos hacia el norte para descubrir los acantilados de Zambujeira do Mar. Rápidamente habíamos encontrado otro lugar para quedarnos a vivir, para compartir atardeceres y fuegos con una familia llena de niños que sí se habían quedado allí a vivir para siempre. Y leía Ensayo sobre la lucidez de Saramago, donde los poderosos se asustaban cuando la gente se ponia a pensar, cuando la gente decidía abstenerse a su mundo. Nosotros seguíamos hacia Peniche a en busca de mejores olas, al encontrarlas nos asustaron, por lo que empezamos a buscar peores olas.
 
Vueltos en la Praia do Baleal, Peniche
Patri, Santy, Jose y Carlitos volando al atardecer
Praia do Baleal, Peniche

 Y así pasamos días sin dormir en dos sitios iguales, encendiendo hogueras cada día, tragando agua en cada ola y viendo despedirse puntual al sol con una cerveza en la mano. Y como siempre elijo camino extraños estaba riéndome, saltando y jugando en la misma playa donde veinte días antes la tristeza había entrado por el móvil, el mismo que yo ahora intentaba utilizar para enviar la energía que me daba el atardecer.
 
Fuego de despedida en la playa de Supertubos, Peniche
¿En qué pensábamos cada uno cuando mirábamos el fuego?
Praia do Supertubos, Peniche
 
Y todas las noches, cuando todavía saboreábamos la sal y recordábamos los revolcones de las olas, cuando habíamos comido algo para recuperar fuerzas, cuando sólo nos iluminaba el fuego y tras el jaleo del día, había siempre unos minutos de silencio absoluto. Algunos pensaríamos en la gente que queremos, otros en los dolores que el día había anestesiado, otros en cosas del pasado, algunos simplemente en cómo se mueve el fuego del presente, otros en los proyectos del futuro. Yo entre las mil cosas que pensaba en ese silencio de fuego, estaba la de si no sería esta la playa donde vivir para siempre.

 

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[ Miradas ] 11 Octubre, 2009 21:24

Hay días en los que casi nada importa. En los que la niebla no desaparece a lo largo de la mañana sino que se espesa cada vez mas.

Hay días en los que la mejor playa pierde su sentido, las olas no obedecen a la lógica y las botellas varadas no contienen mensajes.

Hay días en los que no me interesan ni las montañas, ni las nieves, ni las rocas, ni las cumbres.

Hay dias en los que ni la mejor fotografía me remueve por dentro, en los que escribir un blog me parece un capricho avergonzante.

Y aún sabiendo que existen esos días y que es imposible esquivarlos, como mínimo, tenemos que obligarnos a seguir buscando olas, escalando montañas, aprendiendo a hacer fotos y andando caminos.

Aunque haya días en los que todo eso nos de vergüenza.

Botella varada sin mensaje en la Praia do Baleal. Peniche

 




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