La Generalitat, como la policía y el ayuntamiento de Hospitalet intentaron paralizar por todos los medios la celebración de Queeruption, no pudieron.  A pesar de bloquear el acceso al encuentro, cortarnos la luz e intentar lo mismo con el agua, queeruption se celebró. Mientras duró el acoso policial desde el exterior varias personas fueron identificadas y posteriormente acusadas de la organización de un evento ilegal. Esto suponía multas que finalmente solo pagó una persona, fué engañada por la policía debido a su parcial desconocimiento del castellano y firmó un papel en el que quedaba como el organizador del encuentro.