Beagle

De viaje al Empordanet

— 15 de Septiembre

Hasta ahora no había tenido tiempo para escribir sobre el paseo que organizaba la Fundación Josep Pla, del que hablé en mi última entrada. El viaje con Aran y Marc, mis anfitriones, fue perfecto: comimos en Palafrugell e hicimos el paseo por la tarde. Tomamos algunas fotos, aunque no demasiado buenas, y que desde luego no hacen justicia al impresionante paisaje ampurdanés. Adjunto no obstante una imagen panorámica de la llanura del Bajo Ampurdán. La foto está tomada desde el "Mirador Josep Pla", del monumental pueblo de Pals. Al fondo se aprecia el Montgrí, que sirve de frontera natural entre el Empordanet (o Bajo Ampurdán) y el Alto Ampurdán.


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A peu Pla

— 18 de Julio

Fa molt de temps que volia trobar una bona excusa per anar a Palafrugell. Avui mateix m'han confirmat la reserva per fer un de les passejades a través dels paisatges literaris de Josep Pla i la seva obra, que organitza la Fundació Pla de Palafrugell (la bonica web de la Fundació està feta amb el CMS lliure Joomla!). S'han apuntat també en Marc i l'Aran, cosa que m'ha fet molta il·lusió. Farem la visita del rerepaís, que transcorre per Mont-ras, Llofriu i d'altres indrets significatius a la l'obra i la vida de l'escriptor ampurdanès.

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Se constituye Ciutadans de Catalunya

— 02 de Marzo

El sábado próximo se presenta en Barcelona el segundo manifiesto de Ciutadans de Catalunya, una plataforma ciudadana no nacionalista (que no "antinacionalista", como desliza interesadamente El País y algún otro medio) que ha decidido iniciar un proceso constituyente para convertirse en partido político. ["Ciutadans de Catalunya" es la fórmula que, en lugar de "catalans", prefirió usar Tarradellas en 1977 para dirigirse al pueblo catalán cuando regresó del exilio.]

Ciutadans lanzó un primer manifiesto en junio pasado, que han ido presentando por toda Cataluña (a veces de forma accidentada por culpa del "matonismo político" de algunos), en el que hacían una llamada para ver si había una parte de la sociedad catalana no representada en el Parlament y que deseaba salir del monocultivo nacionalista que practican todos los partidos catalanes (con la excepción del PP). La llamada ha sido extraordinariamente positiva: se han formado 40 agrupaciones (locales y sectoriales), 800 afiliados (cotizantes) y 6000 simpatizantes (firmantes del manifiesto). Proceden sobre todo de las bases de los partidos de izquierda, de esa Cataluña real cada vez más escindida de la Cataluña oficial.

[Actualización: 4 de marzo]

Arcadi Espada ha publicado en su blog su intervención en el acto. Prefiero no glosarla, y que la leáis.

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La posibilidad de una isla

— 24 de Enero

Hace unos días terminé de leer La posibilidad de una isla, la última novela de Michel Houellebecq. A los críticos no suele gustarles Houellebecq, porque no pueden encasillarle, porque es demasiado crudo y porque es la antítesis de la corrección política.

Houellebecq ridiculiza y desprecia a la progresía, a los "desmayados del mayo" (del 68) y al relativismo cultural (para la que "toda cultura es respetable", incluida la que secciona el clítoris de las niñas). Por eso la "intelligentsia" francesa le odia, como odiaron a otro genio (sin duda mayor que Houellebecq), a quien tanto me recuerda en tantas cosas. En cambio, a los lectores les encanta, compran sus libros a millones y han hecho rico a Houellebecq.

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La ley de Zipf

— 17 de Enero

Leo un breve en el número de enero de Investigación y ciencia sobre la sorprendente ley de Zipf, que no solo se cumple en la frecuencia estadística en el uso de las palabras, que es donde fue postulada, sino en otro fenómenos escalables como el crecimiento de ciudades y países o la propia Internet.

Zipf observó que el uso (es decir, la frecuencia) de las palabras en cualquier lengua está claramente definido, en términos estadísticos, por valores constantes. Esta correspondencia nos dice que el número Y de veces que aparece una palabra es inversamente proporcional a su rango X, es decir Y=a/X. El "rango" es el número de orden en una lista ordenada de más a menos ocurrencias (o apariciones). La ley de Zipf se ha ido aplicando con sorprendente éxito a todo tipo de situaciones. De hecho, Mandelbrot, el descubridor de la geometría fractal, demostró que se cumplía incluso para los textos aleatorios (el clásico ejemplo de un chimpancé dándole a las teclas de una máquina de escribir).

El fractal InternetPara verlo con un ejemplo que nos será familiar: si uno ordena los sitios de Internet de más a menos visitados y llama "rango" del sitio al lugar que ocupa en la lista (Google, por ejemplo, tendrá un rango muy bajo, mientras este blog tendrá un rango muy alto), entonces el número de visitas diarias de un sitio web es inversamente proporcional al rango del sitio. Este hecho sugiere que en Internet, como en las ciudades, hay cierta invarianza (o "autosimilaridad", por decirlo en términos fractales) bajo cambios de escala. En el caso de las poblaciones, se ha comprobado empíricamente en numerosos casos que la probabilidad de que una ciudad tenga más que un número dado de habitantes es inversamente proporcional a ese número. Lo que no se sabía (y se ha analizado ahora por parte de un equipo de Berkeley) es que también se cumple en los países.

No se conoce la razón de que haya una pauta que vincule más o menos la probabilidad de los valores de un parámetro a su inverso, pero hace pensar en alguna causa más profunda y universal. Por ello, no solo buscan explicaciones a esta sorprendente ley los economistas y estadísticos, sino también los físicos (entre ellos los llamados econofísicos), con las herramientas propias de la física estadística.


Una visión heterodoxa sobre el Protocolo de Kioto

— 13 de Enero

Acabo de publicar en la Biblioweb un artículo sobre el Protocolo de Kioto escrito por el climatólogo vasco Antón Uriarte: "Una visión heterodoxa sobre el Protocolo de Kioto" (también disponible, mejor maqueado, en PDF). Uriarte sostiene que el famoso protocolo es poco más que un eslogan político, dado que solo lo van a cumplir quienes ya lo cumplían de todas formas. Explica además que detrás de la ya larga controversia entre los países que apoyan al Protocolo de Kioto (con Europa a la cabeza) y los que no lo han firmado (con Estados Unidos a la cabeza) se encuentran en realidad las diferentes políticas con respecto al carbón: mientras gran parte de Europa lo ha abandonado como fuente de energía eléctrica en favor de las centrales nucleares y el gas metano, Estados Unidos continúa basándose en el carbón como principal fuente energética de producción eléctrica (un 54% en el 2000).

Con todo, y aunque se cumplan las cuotas de emisiones fijadas en Kioto, Uriarte --al igual que ya lo hiciera Bjorn Lomborg en su famoso ensayo-- sostiene que los efectos del Protocolo serán muy modestos (alrededor de una décima de grado con respecto a si no se tomase medida alguna). Como dice el refrán castellano, para este viaje no hacían falta tantas alforjas, pues no se olvide que no saldrá gratis: hará falta un mar de dinero para lograr reducir esa décima de grado que bien podría destinarse a investigar en el desarrollo de tecnologías que empleen energías alternativas al carbón y a los hidrocarburos.

Uriarte tiene posiciones muy heterodoxas no solo acerca de Kioto, sino con respecto al discurso oficial sobre el llamado cambio climático. Hace unas semanas debatió en TV con el jefe de Greenpeace en España, lo comenté en mi bitácora en Barrapunto (allí pongo la fuente del emule por si alguien quiere verlo). También hay disponible una entrevista con él que reprodujo el Escéptico Digital.


La travesía del Beagle

— 01 de Enero

Con el nuevo año iniciaré mi bitácora en sinDominio. Y qué mejor nombre para un cuaderno de bitácora que el del barco que dio nacimiento a la idea más poderosa y probablemente más subversiva que ha producido el mundo moderno. En efecto, Beagle fue la nave en la que se embarcó un joven naturalista inglés, recién licenciado en Teología, rumbo a Patagonia, Tierra de Fuego, Chile y Perú. Al iniciar su travesía, Charles Darwin, que ese era el nombre del joven naturalista, creía firmemente, como todos sus contemporáneos, que cada especie animal y vegetal había sido creada separadamente por Dios, y que no cambiaba jamás. Al finalizar el viaje, después de mil vicisitudes durante cinco largos años navegando por lugares remotos, nunca antes visitados por científico alguno, Darwin ya había intuido la idea clave que nos ha permitido conocer nuestro origen, nuestra evolución y el de todas las especies vivas.

El Beagle
No se trata de una idea filosófica más. Después de más de dos millones de años de existencia de la especie humana, podemos sentirnos afortunados por formar parte de una de las primeras generaciones que han comprendido de dónde venimos y adónde vamos, que saben que no somos fruto de ningún mito sagrado ni de ninguna creación divina, sino de un sencillo, vulgar y ciego algoritmo al que Darwin llamó "selección natural" y que rige la vida entera sobre la Tierra desde hace 3500 millones de años. Esa idea, más que ninguna otra, debería permitir que nos librásemos de crueles dioses sedientos de sangre, al abrirnos las puertas del secreto de la vida y permitido librarnos de la idea de Dios, respondiendo a preguntas que han atormentado a nuestros antepasados. Pero por desgracia no basta con eso, la tendencia humana a buscar explicaciones sobrenaturales sigue intacta y marca las agendas políticas de gran parte del mundo más que nunca.

Sin embargo, desde aquellas escalas en las Galápagos, cuando aquellos pinzones de pico ligeramente distinto llamaron la atención de Darwin, la humanidad ya no puede ser la misma ni volverá a ser la misma. Pese a que todavía, casi doscientos años después de aquel viaje y aquella idea, muchos todavía organicen cruzadas para enterrarla.

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