Beagle

24 Ene, 2006

La posibilidad de una isla

— 24 de Enero

Hace unos días terminé de leer La posibilidad de una isla, la última novela de Michel Houellebecq. A los críticos no suele gustarles Houellebecq, porque no pueden encasillarle, porque es demasiado crudo y porque es la antítesis de la corrección política.

Houellebecq ridiculiza y desprecia a la progresía, a los "desmayados del mayo" (del 68) y al relativismo cultural (para la que "toda cultura es respetable", incluida la que secciona el clítoris de las niñas). Por eso la "intelligentsia" francesa le odia, como odiaron a otro genio (sin duda mayor que Houellebecq), a quien tanto me recuerda en tantas cosas. En cambio, a los lectores les encanta, compran sus libros a millones y han hecho rico a Houellebecq.

No en España, donde al parecer sus ventas son modestas y sus libros no escandalizan (porque no se leen). Y menos este, que tiene más de 400 páginas. Por eso, aquí nadie se ha enterado de que su novela la sitúa en España (Houellebecq vive en Almería) y que es demoledor:

sintonizar un programa cultural en la televisión española, era más que un azar, era un milagro, porque los programas culturales son raros en la televisión española, los españoles no aman los programas culturales, ni la cultura en general, es un territorio que les resulta profundamente hostil, a veces se tiene la impresión, cuando se les habla de cultura, de que se les hace una especie de ofensa personal.

(en esta entrevista explica un poco mejor estas duras palabras.)

A quienes ya conocen las novelas anteriores de Houellebecq les resultarán familiares los temas básicos: la eugenesia y la secta raeliana. A los raelianos ya los incluyó en Lanzarote (y que, cosa que sorprendió gratamente a Houellebecq, encajaron la parodia de forma muy deportiva, a diferencia de los musulmanes franceses, que le llevaron a juicio) y sobre la eugenesia habló al final de Las partículas elementales, de la que de alguna manera esta obra es una continuación.

A quienes no conocen a Houellebecq, solo invitaros a leer la novela (todas sus novelas). La posibilidad de una isla es una novela de ciencia-ficción, pero una ciencia-ficción como seguramente nunca habréis leído. La trama está dividida en dos línea temporales, una en la actualidad y otra dentro de 2000 años, unas 25 generaciones después, en un mundo poblado por "neohumanos", clones producidos a partir del ADN de los elohimitas (el nombre imaginario que usa para referirse a los raelianos). La especie humana como tal ha desaparecido, solo quedan algunos ejemplares que viven en estado salvaje (practicando incluso el canibalismo con los débiles o los viejos), que han retrocedido a la edad de las cavernas y que sobreviven entre las ruinas de la vieja civilización humana, que ha desaparecido. La Tierra está arrasada por el efecto climático y por movimientos de tierra. Por ejemplo, España ha desaparecido literalmente del mapa: está atravesada por una falla que la parte en dos. Los neohumanos por su parte son los herederos de la civilización humana, pero han sido genéticamente modificados, mejorados en aspectos físicos y emocionales, lo suficiente para reducir los sentimientos que han torturado a los humanos y les han hecho extinguirse (tanto el amor como el odio, incluso el deseo sexual, han sido reducidos al mínimo). No se alimentan más que con sales minerales y prácticamente no se mueven de sus cubículos, comunicándose entre ellos virtualmente. Viven jóvenes y saludables, leen los "relatos de vida de sus antepasados genéticos, y finalmente son sustituidos por otro clon, una nueva generación del mismo linaje. Son pues técnicamente inmortales.

No voy a entrar en más detalles: solo deciros que se entronca con cierta tradición de la ciencia-ficción, la de tipo más filosófico y menos técnico, por ejemplo la de las utopías negativas de un Huxley. Eso no significa que no tenga consistencia técnica: no se detiene mucho en los detalles pero son perfectamente verosímiles todos los aspectos de ingeniería genética que desarrolla en la obra. Como curiosidad, deciros que Houllebecq es ingeniero y que su primera novela (para mí la mejor) la protagoniza un informático absolutamente quemado.

Por supuesto, es mucho más que una obra de ciencia-ficción: es sobre todo una crítica inteligente y pesimista de nuestro mundo, pero sin moralina alguna. En este caso se centra de forma muy convincente en la tiranía de la juventud, y el drama para la gente que deja de serlo. Es una lectura exigente. A mí me ha gustado, pero no más que sus novelas anteriores. Es como si Houellebecq estuviese ya quemado incluso de sí mismo, y esté representando su propio personaje de escritor maldito que le han adjudicado. En todo caso, más que recomendable, salvo para los políticamente correctos, a los que puede arruinarles la digestión. ;-)

Aquí una reseña en Pagina/12 y una entrevista reciente.


Comentarios

  1. Un gran libro.
    Un gran autor.

    Pero me leí la versión catalana y es la primera vez que me leo un libro y me doy cuenta de que está mal traducido. En serio.
    Y yo escribo fatal, eh, no se piensen que soy un puritano, pero es que no concordaban los verbos con los sujetos y algunas frases subordinadas no encajaban, etcétera.

    No sé si la versión castellana estaba igual.

    Escrito por Listo Entertainment — 25 Ene 2006, 23:04

  2. Yo la leí hace unos meses (pocos) y quedé enganchado desde el principio. Me gustó más ésta que Las Partículas Elementales. Ese cinismo del principio con las descripciones de los números humorísticos, ese despegar poco a poco hacia situaciones muy "humanas" (lo humano es tan bueno como malo)... No sé, te deja un regusto en el paladar del cerebro que siempre es de agradecer.

    Escrito por Zero Neuronas — 26 Ene 2006, 11:19

  3. Aún no lo he leído. Preparado lo tengo desde primeros de enero :-)
    Hace unos cuatro años alguien me pasó ''Extension du domaine de la lutte'' (así, en francés); yo no conocía a Houellebecq y la novela era de principios de los 90, según recuerdo. Sin embargo, poco después de leerlo empecé a ver traducciones de Houellebecq por todas partes. Ahora que lo pienso, quizá lo que le hizo famoso aquí fue el juicio aquél por ''incitación al odio racial''', en el que intervino Fernando Arrabal (que lo llamó ''juicio por blasfemia'', como el proceso al que se enfrentó él mismo en la España de los 60 y que le hizo exiliarse a Francia). En aquel juicio, la acusación particular en nombre de no sé qué entidad islámica (decir "los musulmanes" es mucho decir) la llevó una abogada de SOS Racismo, y la defensa de Houellebecq, qué cosas, también la llevó un miembro eminente de la misma organización, por solidaridad personal con el escritor.

    Bueno, todo este rollo en realidad era porque leyendo eso de los españoles y la cultura, me ha venido a la cabeza una memoria del Ateneo de Madrid de 1904, que puede encontrarse reproducida en su web, en la que se hace un breve recorrido por el desarrollo de la investigación científica en la España del siglo XVI y su aniquilación y sustitución por materias de estudio más interesantes a partir del siglo siguiente y en adelante:
    "Y mientras en otros países llegaban las matemáticas á la altura que acabamos de ver, aquí, ocupados por las discusiones silogísticas, tratábamos de demostrar si un hombre podía parir por un muslo ó convertirse en mujer, ó si podían parir los metales y tener una mujer trescientos sesenta y cinco hijos en un año, indagando también las cualidades del demonio y describiéndole como cosa vista á la luz del día." (http://www.ateneodemadrid.net/biblioteca_digital/folletos/Folletos-0180.pdf).

    El autor del folleto, José de Igual, dice que España es, desde entonces, nación "de literatos frívolos, de leguleyos y de charlatantes". Yo comparto del todo lo que dice Houellebecq, en España la cultura ofende, a mí me da que por influencia católica, que ha transmitido la idea de que ''saber'' (sobre todo saber ''más'') es pecar de soberbia. En España que te llamen "listo" puede ser un insulto, me pregunto si en otros lugares también.

    Escrito por steiner — 10 Feb 2006, 03:01

  4. je je je...
    me gusta la reflexión de Steiner sobre el hecho de "listo" sea un insulto en nuestro bonito idioma... de hecho es por este bonito fenómeno que los cómics del Listo se llaman así.

    por cierto, Houllebeq tb va de listo.

    Escrito por Listo Entertainment — 19 Mar 2006, 14:12

  5. El grito ¡Muera la inteligencia! de Millán Astray, el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, fue la declaración política de lo que vino a ser la cultura española en la segunda mitad del siglo XX. Su eco perdura apuntalando dos milenios de irracionalidad católica. Espuela y sacristía.

    Pienso en el ensayo “El hombre como supermercado” en el que Houllebecq señala a occidente como una sociedad de individuos con los sentidos alienados que ha mercantilizado hasta el más íntimo de los deseos. Seres sin voluntad, a merced de una existencia hilvanada por conceptos que pueden considerarse meramente publicitarios.

    Al venir a España debió darse cuenta de que aquí no hay concepto o abstracción que pueda afectar a los sentidos. La mejor estrategia comercial sigue siendo la evangelización, la presión, la recurrencia a la culpa o a cualquiera de los siete pecados capitales... porque el español y el concepto... no casan bien. Aunque el artista sea una marca más y la cultura se ofrezca en atractivos packs promocionales, aquí este producto no vende; provoca enfado.
    Vencereís pero no convencereís fue la respuesta de Unamuno y, setenta años después, el exilio sigue siendo la puerta abierta para quienes dedican su vida a la cultura o a la ciencia. Le doy, de nuevo, la razón a Houllebecq.

    Gracias por la reseña y el destacado. Buscaba un hueco para poder saborear su último libro, pero ya no espero más. Necesito unas dosis de existencialismo, de Camus, Celine, Cioran... y nihilismo punk. Si, además, Huxley...

    Escrito por ana — 19 Mar 2006, 15:58

  6. Perdón por la errata:
    El mundo como supermercado. Anagrama.Colección Argumentos. 2000. http://www.anagrama-ed.es/htdocs/fondo/ficha.php?filaid=2030

    Escrito por ana — 19 Mar 2006, 16:44

  7. Protegernos a nosotros mismos para evitar el regreso a la edad media
    Miami, 18 de Febrero, 2006
    http://www.rael.org/press/spanish/pages/press-releases/180206.html
    Los recientes acontecimientos que han seguido a las publicaciones de las caricaturas de Mahoma en un periódico Danés, con la quema de embajadas en países árabes, amenazas de muerte en contra de los caricaturistas y periodistas, etc, son indicativos de hasta que punto la libertad básica fundamental del Occidente está bajo peligro. Sin embargo, no debemos de olvidar que esta libertad fue adquirida durante el curso de muchos años de luchas en contra de la dominante religión cristiana. A pesar de que hoy en día, cualquier persona puede caricaturizar a Jesús, a Dios o al Papa en los países modernos sin ningún peligro, hace solo unos cientos de años cualquiera que tuviera la osadía de hacer tal cosa se hubiera arriesgado a ser quemado vivo en la hoguera.
    El mundo musulmán todavía vive en una cultura medieval en donde cualquier falta de respeto, incluso de índole humorosa, en contra de la religión no es tolerada.
    El hecho de que estos países no respeten los derechos humanos en su propio territorio y la libertad de expresión en sus própios periódicos es condenada, y a pesar de que debería-mos esforzarnos para mejorar esta situación, este no deja de ser su própio problema interno.
    Pero lo que es totalmente inaceptable, es cuando estos tienen la osadía de atacar la libertad de los países modernos. Estas gentes pueden hacer lo que quieran en sus própios países, pero se ruega que se respete la libertad de los países occidentales tan cuidadosamente adquirida a través de los siglos, en particular el derecho al ateísmo, el derecho a la blasfémia, y el derecho a reírse de lo que a uno le plazca.
    Los países occidentales deben de proteger estos derechos fundamentales sin compromiso alguno, y todavía con más razón, cuando los enemigos de la libertad empuñan amenazas de muerte y amenazan con la violencia. Es inaceptable que se hagan concesiones a cualquier tipo de amenazas de violencia.
    Algunos países islámicos incluso estan considerando una petición a las Naciones Unidas para que se voten unas leyes que prohíban cualquier tipo de texto o de dibujos que falten el respeto religioso.
    Algunos occidentales incluso intentan justificar estas peticiones diciendo que estas caricaturas equivalen a la incitación al odio racial o religioso, y comparándolas a los grabados anti-semitas que fueron publicados en periódicos alemanes durante el auge del nazismo.
    Sin embargo la diferencia entre ambas posiciones es bien grande y clara: los grabados anti-semitas realmente incitaron al odio hacia los judíos a través de sus textos y propagaban información falsa tal como alegaciones de que los judíos estaban saqueando la economía alemana, o que sacrificaban niños. Estos no se limitaron con simplemente caricaturizar a un profeta o a un dios.
    En el nombre de la libertad de expresión, siempre y cuando esta no incite explícitamente a la violencia o al odio racial o religioso, el cual como es lógico debería de ser prohibido, cualquier otro dibujo y caricatura que sea puramente humorística debería de estar permitida, sin importar cual sea el tema y quién quiera que sea su objetivo.
    Ningún tema debería de ser tabú o estar prohibido, de lo contrario la libertad de expresión deja de existir y el demonio de la censura religiosa o política levantará su fea cabeza. Sin duda alguna, cualquier incitación al odio o a la violencia en contra de cualquier religión o grupo étnico debería de ser severamente castigada por la ley, pero el derecho a reírse, y a reírse de cualquier cosa sin excepción, no debería de ser tocado.
    Pero el problema que este asunto plantea es en realidad más profundo y serio de lo que parece. En estos momentos, estamos presenciando lo que profeticé hace un par de décadas en uno de mis textos en el cual advertía al mundo occidental para que se preparara para defender sus derechos fundamentales en contra de la influencia de otros países que todavía están viviendo en la edad media.
    Lo que tenemos es la confrontación de dos civilizaciones: una moderna y liberada que está chocando con otra que lleva un retraso de un par de siglos debido a una falta de educación y ciencia, y que todavía esta apegada a las supersticiones bajo la garra de unas creencias primitivas y que todavía no ha llevado a cabo el fundamental paso de separar la iglesia y el estado.
    Estas dos civilizaciones intentan ahora imponer sus "valores" la una a la otra. La confrontación de estos dos sistemas de valores no tiene solución, especialmente cuando la menos avanzada posee unos paradigmas tan tenaces que les llevan a fanatizar de una de las maneras más extremas y que no les permite ver la verdad.
    Pero el mayor peligro será si el mundo moderno hace concesiones al mundo primitivo. Esto constituiría una victoria para el oscurantismo por encima de la ciencia y de la libertad.
    Es la sociedad menos avanzada la que debe de progresar y no lo contrario. Es más, el mundo occidental debe de continuar acelerando sus reformas progresivas que le permitirán destruir completamente los últimos restos puritanos y convencionales que ha heredado de las opresivas tradiciones judeo-cristianas. Entre otras cosas, estaría la aceptación de la clonación, las células madre, y los organismos genéticamente modificados.
    Si los musulmanes se niegan a comer cerdo, estan en su derecho, sin embargo, no tienen ningún derecho a imponer su régimen dietético al resto del mundo. El hecho de que se nieguen a hacer representaciones de su profeta Mahoma, tambien estan en su derecho, pero tampoco deberían de imponer esta regla a los no-musulmanes.
    Y si el mundo moderno aceptara poner limitaciones a su propia libertad de expresión para apaciguar las sensibilidades de los musulmanes, entonces este entraría en la resbaladiza pendiente de un regreso a la edad oscura.
    El mundo occidental, no solamente debería de negarse a ser influenciado por el mundo primitivo, sino que debe de hacer todo lo que pueda a través de la promoción de la educación y el uso de medios de comunicación modernos tales como la televisión via satélite o la internet, para ayudar a las sociedades primitivas a que se liberen a si mismas del yugo de sus religiones retrógradas y para que consigan una separación de su iglesia y estado de la cual hoy en día disfrutan las naciones occidentales.
    Y el mundo moderno no debería de conceder ninguna de sus libertades y debe de protegerse a si mismo de las amenazas de violencia perpetradas por los fanáticos.
    Y a pesar de que condenamos todos los ataques militares, tales como las invasiones ilegales de Afghanistan e Irak por parte de los Estados Unidos, esto no significa que recomendemos una inacción total cuando nos veamos enfrentados con la cobardía criminal que permitiría a unas fuerzas medievales destruir la libertad del mundo moderno y asesinar a sus ciudadanos.
    El mundo occidental debería de desarrollar unos armamentos específicamente destinados a protegerse a si mismo de los ataques fanáticos de aquellos que no toleran nuestros derechos y nuestra libertad.
    Es importante comparar las diferencias básicas de estas dos civilizaciones en choque para poder comprender las diferencias y la mala fe que estos defensores de culturas medievales utilizan para seducirnos a que tomemos unos pasos hacia atrás. Aquí hay unos pocos ejemplos de entre muchos:
    El derecho a apostatar: En los países occidentales, de acuerdo con los derechos humanos, las personas son libres de apostatar de su religión, ya sea para convertirse a otra, o simplemente para convertirse en ateo y renunciar a cualquier creencia en un dios. Pero en la mayoría de países islámicos, con una total indiferencia hacia estos derechos humanos, tal apostasía es ilegal y la ley puede condenar a cualquier persona a muerte si se apostataran de la religión islámica.
    El derecho a blasfemar: En los países occidentales, la gente tiene libertad para blasfemar. En los países islámicos la ley puede condenar fuertemente a una persona por este hecho.
    Los derechos de las mujeres: En los países occidentales, la ley sobre la igualdad de los sexos consagra iguales derechos tanto para las mujeres como para los hombres a todos los niveles.
    En los países islámicos, las mujeres son consideradas inferiores, es legal pegarles, deben de llevar un velo, o todavía peor, la Burka, se les niega el acceso a la educación y no se les permite llevar coche, mientras que los hombres están libres de tales restricciones. Los hombres pueden practicar la poligámia (tener varias esposas) mientras que las mujeres no pueden practicar la poliándria (tener varios esposos).
    A las mujeres nunca se las considera importantes y siempre dependen de la autoridad de sus padres, esposos, o hermanos. Cada año miles de mujeres son legalmente asesinadas con impunidad por miembros masculinos de su propia familia en lo que se denominan "crímenes de honor".
    Derechos de los homosexuales: En los países occidentales, los homosexuales disfrutan de los mismos derechos que los heterosexuales e incluso pueden casarse de forma legal. En los países islámicos, ser homosexual conlleva penas severas de prisión o incluso la pena de muerte.
    Mutilación sexual: En los países occidentales, todo tipo de mutilación sexual es ilegal, mientras que en los países islámicos, la excisión (extirpar el clítoris) es practicado a millones de niñas cada año, así como la circuncisión en los niños.
    La lista es casi inacabable...
    Cada una de estas situaciones es intolerable y constituye un incumplimiento de los derechos humanos. Pero lo que es todavía más escandaloso, es que los musulmanes desean imponer todas estas reglas de forma unilateral en nuestras sociedades modernas.

    Por ejemplo, estos exigen el derecho a construir mezquitas en occidente y a que se les permita hacer proselitismo sin limitaciones en vistas a convertir a tantas personas como les sea posible - mientras que en occidente a los ciudadanos se les permite convertirse al islám - y en cambio en los países islámicos la construcción de iglesias no-islámicas esta prohibida y cualquier persona que intente hacer proselitismo en nombre de cualquier religión que no sea el islám sera condenado a una dura pena de prisión. Y cualquiera que intente apostatar del islám o se convierta a otra religión puede ser condenado a muerte. Doble moral.
    Otro ejemplo: los musulmanes exigen el derecho a llevar el velo islámico en las escuelas occidentales y pueden llevarlo libremente en cualquier momento en público. Pero si una mujer occidental visita un país musulmán, esta debera de cubrir su pelo con un pañuelo islámico y como es lógico llevar una minifalda la pondría bajo pena de muerte. De nuevo doble moral. Los Derechos Humanos son muy claros en ambos casos: estos garantizan la libertad de religión, el derecho a la conversión, el derecho a hacer proselitismo. Pero esto debe de ser recíproco: si los musulmanes desean gozar de libertad y de derechos en los países occidentales garantizados por el fruto más bello que ha producido el mundo moderno: Los Derechos Humanos, entonces estos también deberán de respetar imperativamente estos derechos en sus própios países.
    Mientras que la total reciprocidad no sea respectada, a los musulmanes no se les debería permitir que gozaran de los derechos y las libertades de los países occidentales que estos niegan a los visitantes en sus propios países. Esto significa que el proselitismo islámico debería de estar prohibido en occidente en tanto que el proselitismo de otras religiones, o el ateísmo, no sea legalizado en los países islámicos. Y el llevar el velo o la burka debería de estar prohibido en occidente mientras que a las mujeres no se les permita ir por la calle con su cabeza destapada y minifaldas en los países islámicos, De esta manera no habrá una doble moral.
    La defensa de los valores de los países modernos, en especial sus derechos tan preciadamente acumulados a través de las épocas, es esencial, especialmente cuando estos estan bajo ataque por mano de fanáticos cuyos libros religiosos enseñan el odio, el crimen y la violencia en contra de aquellos que no son fieles a su religión.
    El Corán es muy claro, y lo dice en letras bien claras: "Mata a los idólatras dondequiera que los encuentres, captúralos, asédialos y téndeles una emboscada. Pero si se convirtieran, si dieran dinero..., entonces déjales en paz porqué Alá perdona y se compadecerá de ellos" Corán IX. 5.
    El Islám también fomenta de forma oficial el racismo y la discriminación: "Creyentes, no hagáis amistad con ningún judío o cristiano, porque estos son aliados los unos de los otros. Aquel que haga amistad con uno de ellos se convertirá como ellos y dios no guiará a tal pervertido." Corán V. 51
    El sexismo islámico y su fomento de la violencia familiar, también proviene de sus escritos sagrados": "Los hombres son superiores a las mujeres gracias a las cualidades que dios otorgó al hombre para que este sobresaliera por encima de las mujeres. Amonesta a aquellas mujeres de quienes temas que no te obedezcan, destiérralas en lechos separados y golpéalas". Corán IV.34
    Incluso la vida del profeta Mahoma es considerada ejemplar y sagrada a pesar de que este era un saqueador de caravanas, o de que se casó con Aicha cuando esta todavía era una niña pequeña de solo 9 años de edad según relatan los escritos. En los países modernos, dormir con un niño de 9 años se considera como pedofília. Y que no se excuse este hecho diciendo que en aquella época esto era un hecho común. Un acto de pedofilia siempre ha sido y siempre será un acto criminal. Los musulmanes no pueden considerar a Mahoma como un modelo de perfección e infalibilidad, de lo contrario esto significa que aprueban la pedofilia.
    Si los libros sagrados del Islám predican abiertamente el asesinato de los infieles, es decir, de cualquiera que no sea musulmán o sea un ateo, entonces, nosotros que vivimos en occidente nos convertimos todos en dianas legítimas para ellos. La única salida de esta masacre es convertirse al Islam y esto es lo que ellos anuncian de forma oficial. En realidad el Corán declara muy claramente que los musulmanes deben de convertir a todo el planeta al islám y matar a todos los que se nieguen a esta conversión. Ya empieza a ser hora de que las sociedades libres se den cuenta de esta realidad la cual es enseñada por 1,3 billones de musulmanes, es decir, una cuarta parte aproximada de la población mundial.
    Algunas personas declaran que solo los fanáticos interpretan el Corán de esta manera y que la mayoría de los musulmanes lo interpretan de una manera más tolerante y que no aplican estas reglas tan viejas. Esto es posible, sin embargo, son los fanáticos los que a cualquier oportunidad que encuentran, arrastran al resto del mundo musulmán, incluso a los más tolerantes, para que se vuelvan al "sendero de la rectitud" obligándoles a que apliquen completamente lo que se denomina la "palabra de dios".
    Y cada día, millones de jóvenes musulmanes por todo el mundo van a escuelas coránicas las cuales continuan enseñando estas incitaciones al odio y al crimen. Con toda seguridad que no se les enseña a interpretar los escritos con tolerancia o con una mira más panorámica.
    Ya que se trata de la palabra de dios transmitida por el profeta, esta palabra por definición, no puede ser interpretada de forma ligera, sino que debe de ser aplicada en su integridad. Lo que esta escrito esta escrito.
    La única solución al problema es prohibir cualquier religión que enseña la violencia y el odio racial o étnico. Nosotros nunca aceptaríamos ningún partido político que fomentara tales reglas, y sería inmediatamente prohibido. Entonces, ¿por qué aceptarlo de una religión que condiciona el comportamiento de las generaciones jóvenes mucho más de lo que lo pueda hacer un partido político?
    Por consecuencia, deberíamos de prohibir el islám en tanto que este continua enseñando tales horrores ilegales por todo el mundo. La única manera en la que el islám pudiera escapar de tal prohibición, sería si sus directores aceptaran censurar sus escritos religiosos y eliminar los pasajes que incitan al crimen. De esta manera, los musulmanes darían prueba de su buena fé y podrían formar parte de la comunidad internacional en donde solo aquellas religiones que inciten a la tolerancia podrán vivir en armonía y respeto mutuo.
    Las Naciones Unidas deben de iniciar inmediatamente un comité internacional para censurar los escritos religiosos (todos los escritos religiosos) para asegurar que estos son conformes a los derechos humanos y de una vez para siempre eliminar todos los pasajes que los quebrantan.
    Mientras que esto no se ponga en práctica, el islám debería de ser declarado como ilegal en los países occidentales y las escuelas islámicas y lugares de este culto en donde estas abominaciones son enseñadas cada día, deberían de ser prohibidas por ser los lugares de cultivo de los terroristas y criminales del mañana.
    El mundo moderno y libre debe de proteger su libertad, si fuera necesario a través de la fuerza, pero de nuevo con la menor violencia posible para asegurar la legítima defensa de sus valores.
    Las ventajas científicas de las que goza occidente, le permiten protegerse a si mismo de forma militarizada y de una manera lo menos violenta posible de los fanáticos que desean devolvernos a la edad media. Esta ventaja debería de ser mantenida para que en el caso de que los fundamentalistas islámicos sobrepasaran en un gran número a la población occidental, estos continuaran siendo incapaces de presentar una amenaza para el mundo moderno.
    Hace mucho tiempo, el islám ya invadió España y parte de Francia antes no fueron expulsados de forma militar, lo cual demuestra que el occidente no es el único culpable de invadir a estados soberanos tales como Afganistán o Irak. Si los fundamentalistas islámicos tuvieran los medios tecnológicos y militares, no hay sombra de duda de que estos invadirían el mundo occidental hoy e intentarían exterminar a todos aquellos que no se convirtieran al Islam.
    Y esto lo llevarían a cabo utilizando una lista de excusas falsas: porque el mundo occidental habia previamente colonizado el mundo musulmán lo cual los dejó con un deseo de vengarse, porque piensan que el mundo occidental saqueó sus riquezas en petróleo, porque resienten que el mundo occidental les ha robado sus territorios palestinos para crear el estado de Israel, porque estan ocupando Afghanistan e Irak, etc, pero todas estas son excusas falsas: la verdad es que su religión les enseña a convertir a todo el planeta y a exterminar a todos aquellos que se niegan a convertirse, los infieles y los atéos, tal como su invasión de varias partes de Europa hace algunos siglos ya ha demostrado.
    Esta filosofía de dominar al mundo para crear un "reino de dios" en la tierra es lo más religroso. Y el mundo occidental no puede aceptar que cada día millones de niños pequeños sean condicionados a aceptar esta visión del futuro. Las violentas manifestaciones que han seguido a las caricaturas de un profeta constituyen un simple detallito que revela otro peligro. El que nuestros valores modernos y nuestra libertad sea destruida por unas gentes intolerantes que buscan la dominación, y nosotros mismos que seremos empujados de vuelta a la edad media.
    Por esta razón, las sociedades modernas deben de proteger sus valores y derechos fundamentales, sin hacer la más mínima concesión, y si fuera necesario a través del uso de la fuerza, armándose a si mismos a través de desarrollar nuevas tecnologías para mantener una ventaja suficiente como para permanecer invencibles delante de todas las fuerzas primitivas y oscurantistas del planeta.
    RAEL

    Escrito por www.rael.org — 26 Mar 2006, 20:00

  8. Ana, hace tiempo que está disponible uno de los artículos de "El mundo como supermercado" en la Biblioweb de sinDominio: Aproximaciones al desarraigo. Por si no lo tenías localizado. ;-)

    Escrito por Miquel — 13 May 2006, 13:38

  9. Gracias Miquel, no lo sabía, te aseguro que de ser así lo hubiera enlazado ;)

    Ya veo que, además de Houellebecq, también coincidimos en nuestro cariño por Josep Pla y l'Empordà. Ahora bien, por Arcadi Espada si que no paso... ;)
    Un saludo.

    Me deja impresionada la visita del mismísmo ¡Rael!

    Escrito por ana — 25 Jul 2006, 00:33

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    Escrito por vbbv — 09 Ene 2007, 01:42


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