Los productores ya se han marchado. Hoy que faltan, su hueco es díficil de llenar. Desde el poyete del Munir, verdadera oficina de los productores, hoy crudamente vacío, la ciudad entera les hecha de menos. Ya todos anhelan su pronta vuelta para  finalizar el mayor documental que hayan visto los rifeños.

Los Productores han llevado a cabo un duro trabajo de búsqueda de localizaciones, preplanificación y coordinación, entre la oficina del Chaplin y la playa. Nada más despertarse, ya estaban teléfono en ristre "produciendo".

Todos, en especial los camareros de café Chaplin y los de la terraza "El Mirador", les hechan en falta y esperan su pronta vuelta a esta su casa, su patria, su centro de producción: Al-Hoceima.

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