La Voz de Asturias. Contracorriente. 2/07/2007 NADIA HEVIA

Los jóvenes que participan en el taller y que han creado el videojuego.
Foto: JULIO PINILLA

Un grupo de chavales de La Calzada crea un videojuego sobre el barrio con el que se plantean las cosas que pasan, se introducen en el aprendizaje digital y reflexionan sobre su propia realidad

La mayoría de jóvenes no dudaría a la hora de responder a la pregunta de si hay algo mejor que un videojuego para pasar estos días lluviosos de verano. Y si, encima, se trata de crearlo y, a la vez, conocer tu propia realidad, las dudas se disiparían por completo. Eso es lo que están haciendo esta semana una decena de chavales en un taller impartido en el Centro de Arte y Creación Industrial de la Laboral en Gijón.

Los participantes pertenecen a la asociación gijonesa Mar de niebla , que trabaja con jóvenes y adolescentes en situación de marginación o exclusión social. La vida de estos alumnos no ha sido fácil y, ahora, tienen la oportunidad de cambiarla, de mejorarla, a través de un videojuego en el que pueden crear su propia realidad y sentirse protagonistas. El colectivo de artistas madrileños La fiambrera obrera , que trabaja en escenarios conflictivos, política o socialmente, ya puso en marcha esta iniciativa en Madrid, en el popular barrio de Lavapiés. En este caso, el personaje principal era un inmigrante marroquí. Ahora, es el barrio de La Calzada y los propios participantes. El juego basado en el barrio madrileño forma parte también de la exposición del área Gameworld del Centro de Arte y Creación Industrial.

Tras esa primera iniciativa, enmarcada dentro del proyecto Bordergames que ahora llega a Gijón, "nos dimos cuenta que la frontera no está sólo en saltar la valla, sino en la propia ciudad", explicó ayer David Rodríguez, miembro del colectivo y encargado de impartir el taller. El objetivo de este no es otro que el de que los chavales planteen cómo están las cosas en su barrio y reflexionen acerca del porqué y del cómo podrían modificar aquello que está mal o no les gusta.

El proceso de creación del videojuego es sencillo, aunque intenso. A lo largo de toda esta semana dividen las horas del taller entre el trabajo de campo y las labores al frente del ordenador. "Van a La Calzada y hacen fotos", explica Rodríguez, quien se ha dado cuenta de que, entre las cosas que más les han llamado la atención y han capturado con su cámara, es "la basura que hay en la plaza sobre la que estamos trabajando". Concretamente, en la zona del Arbeyal. Una vez regresan al centro, reproducen los captado a través de un software específico para la creación de videojuegos. En una semana, sólo les dará tiempo a construir el escenario, con sus edificios, calles y parques fieles a la realidad. Su personaje ya está casi listo y más adelante se le irán introduciendo más posibilidades.

Con el Bordergame de La Calzada, los chavales podrán jugar dentro de su propia realidad. Pero no sólo eso. "Trabajamos con una herramienta que les motive y, al mismo tiempo, realizan un aprendizaje digital", asegura Rodríguez, quien considera que esta nueva herramienta va a animar a chavales en situación de exclusión social a ser activos, a conocer lo que tienen a su alrededor, lo que son y cómo les gustaría realmente que fuera su vida. La creación de un videojuego se presenta como una forma de conseguirlo, a merced de las numerosas experiencias del proyecto que se están desarrollando en el resto de España.

Una vez construido el escenario y el personaje, llegará el turno del guión. Será la asociación Mar de niebla la que se encargue de esta segunda parte para, finalmente, colgarlo en la red, donde los internautas tendrán la oportunidad de poder jugar en línea. El proyecto cuenta también con un blog.