LUNES 13 A LAS 19H EN LA PLAZA DE LAVAPIÉS:

NO MÁS VECIN@S DESAPARECID@S. POR UN BARRIO SIN FRONTERAS.


El pasado lunes 6 de octubre, hacia las 19h, una macroredada policial como otras a las que venimos siendo acostumbrad@s desde hace ya, se saldó con treinta personas desaparecidas por no tener papeles y una  más detenida por mostrar su rechazo a tan habitual como desmesurada e injusta actuación policial. Ni la redada ni las detenciones son nuevas, más bien al contrario, llevan tiempo siendo  habituales bajo una aparente e inquietante normalidad.

Sin embargo,  el pasado lunes, esa normalidad de abuso y "excepción", pero también de miedo, silencio o indiferencia, también se rompió cuando la plaza se ocupó masivamente de gente. Gente que alzó su voz frente a una situación que se repitiendo desde hace demasiado tiempo: el no son delincuentes son nuestros vecinos acalló el silencio y actuó como voz
propia de un barrio que reclama su libertad, su derecho a la convivencia y a su diversidad.

Esta situación se produce en un contexto en el que el barrio y sus gentes venimos siendo afectados por unas y otras formas de agresión, erosión y
acoso: hacia la población(ancian@s , gente de menos recursos, migrantes y, en general, tod@s l@s que no encajamos en el nuevo perfil  de barrio moderno, elitizado y cosmopolita) y hacia el espacio público (plazas duras, encarecimiento de vivienda, imposibilidad de realizar actividades fuera de lo estrictamente programado por las insitituciones...)

Simplemente disfrutar, transitar y habitar el espacio público encuentra cada vez más trabas mientras una extraña e incómoda sensación de permanente estado de sitio, de peligro, de amenaza, con una masiva presencia policial no justificable en términos de seguridad ciudadana se apodera de nosotr@s y nuestro territorio de vida Lavapiés lo habita gente muy diversa, que a veces no se conoce y nisquiera se entiende. Que a veces se encuentra, convive o simplemente coexiste y otras solo se cruza, puede que  incluso con recelo. Pero es
esa diversidad la que da sentido a la búsqueda de convivencia, de mejores recursos para tod@s, de un barrio más habitable, más cómodo y más solidario.

Los abusos de poder, la violencia, las fronteras entre unos y otros, las desigualdades y la soledad del miedo, no se combaten con más violencia,
vigilancia y persecución. Porque no es posible construir un barrio mejor cuando se niega la posibilidad de existencia a una parte de su población, cuando se la persigue, cuando no se permite habitar sus calles y sus plazas sin la constante amenaza a la represión.

Es frente a esta situación que el barrio compone sus propias voces, porque no quiere ser sumiso, porque quiere -como ha hecho siempre- definirse a sí
mismo a través de la composición múltiple, de la conviviencia, de la mezcla y de la experiencia común, de la vivencia del espacio público y de la construcción de identidades de todo tipo. Las diferencias, simplemente,  quedan a un lado cuando se trata de algo tan sencillo como reclamar el derecho a circular libre y tranquilamente por el barrio, sin la permanente amenaza de que se lleven a algun@ de nuestros vecin@s o nos detengan por señalar lo que es injusto.

Esa voz propia es la que reivindicamos desde aquí: no queremos (no podemos) ser indiferentes, porque cada parte de este barrio hace de él el lugar donde queremos vivir, aunque -lo sabemos- sea complejo.

También por eso queremos fortalecer esa convivencia: hablar desde nosotr@s. No queremos callarnos frente a las injusticias. Queremos poder salir a la plaza para encontrarnos, sin miedo. Reclamamos el derecho a nuestro modo de convivencia,  porque queremos un barrio que no entienda de documentos ni fronteras.

Barriosinfronteras.vdelavapies.info