RifGames: Recta final de los talleres
Hoy se acaban los talleres. En realidad, terminamos de trabajar en el centro con los ordenadores, pero no con los chavales ni con el equipo de acá. La verdad es que hemos tenido suerte, en este país meterse sin permisos ni cartas de recomendació en el centro donde hemos estado es ciertamente un logro de Tarik y su buena diplomacia rifeña.
Quizá las cosas están cambiando, hace años todo estaba organizado por el Ministerio de turno, pero ahora son las asociaciones (y la cooperación internacional la que se encargan de la gestión de espaciuos como el que estamos). Yo personalmente siento una alergia por estos lugares y más cuando ves como están las cosas y la gente fuera de esas "misiones" limpias y con el plástico de las sillas nuevas aún puesto. No estoy criticando, pues apenas tengo una impresión subjetiva de la cosa, pero me siento más a mi gusto en los cibercafés. La gente está aquí, chateando con sus primos (acabo de ver como una familia entera: madre, padre, pequeños,... se ponían delante de una webcam y hablaban a gritos con alguien al otro lado del videochat - real, muy real). No es que esto no se vea en un ciber de figueras o de lavapiés, por ejemplo, sino que viendo el agujero que es este lugar, los cibers son una buena metáfora del escapismo general que se siente por todas partes.
Los mismos chicos de Rifsystems, verdaderos emprendedores del lugar en el tema informático, llevan varios Cibercafés como forma de vida. Algunos, como nuestro amigo Hicham informático experto que podría tener un curro de puta madre en Europa, salió en patera siete veces, la última llegó, pero a nado Se salvo de morir ahogado, pero 14 que iban con él no. Llegó inconsciente tras siete horas nadando a la deriva a una playa malagueña, allí le curaron. Una vez repuesto se cojió el primer autobús de vuelta a su casa. No ha vuelto a salir de Alhucemas.





