RifGames: Día de reflexión, playa e islote
La despedida ha sido una delicia, y nos ha dado una suave resaca. La generosidad de esta gente no deja de sorprender a mis madrileños ojitos... En fin, hoy nos hemos escapado para descansar a una playa cercana, Nakor, única llanura en este Rif montañoso y abrupto como él sólo. Por qué los españoles no decidieron construir su ciudad allí y lo hicieron en Alhucemas (abigarrada que te cagas) es una duda que entra en la categoría legendaria. Allí abajo, nos encontramos una playa desierta y preciosa, con sus chiringuitos frikis y los sorprendentes islotes españoles. Parece mentira, pero están allí, a pocos metros de distancia, a unas pocas brazadas a nado. El islote de Alhucemas es magnífico e inútil en su estampa romántica de buque varado. Tiene gracia que fuese la prisión de nuestro querido vecino lavapiesino, Luis Candelas, y que muchos presos -pues es cuartel, pero también fue penal-, se escapasen y acabarán integrándose en estas tierras y abrazando la fe musulmana. Hablando de integración.
Mi propuesta es no devolvérselos, imagino que los de aquí no harían gran cosa con ellos, pues para poco parecen servir, sino darles como contrapartida algún peñón o islote en la península que le permita a los Marrorquíes pedir la entrada formal en la UE. ¿Qué no? ¿Les parece una tontería?, pues vénganse aquí y vean estos islotes perejilescos con la banderita hondeante y sabrán lo que es un tontería bien hecha.
Tarik, Noe et moi, aparte de viajes lisérgicos al pasado patrio, andamos discutiendo una guía, resumen del proyecto aquí. Estos días prenavideños os la haremos llegar.






