Retorno edípico, nostalgia del café Chaplin en Al-Hoceima, añoranza de los famosos "mlea!" indígenas (expresión rifeña que significa ¡bien! aún sonando a nuestros pipiolos oídos, lastrados por el cerumen de la civilización brutal-chic, a vómito, mlea!!!!)
Sí, el retorno a Madriz implica nostalgia, deseo de vuelta a un tierra en la que sus habitantes viven una no identidad bien identificada. Creo que los productores, del mismo modo que border pit bull, realizamos un viaje sin retorno, ese punto o raya que supera a cualquier frontera 3mundista en Melilla; ese punto o raya que marca "a partir de aquí ya no existes, pellejo," como pre configuración windows cultural y cristiana, secular y capitalista, consumista y hastiada en el occidente de tu culo.
Aquí- un adverbio que no implica frontera o lugar- soy mas moro que nadie y que vengan a levantarme la chilaba. Aquí, vosotros rubios del norte me asqueáis con vuestra ignorancia y sueños de coche, disco, y playa. Vosotros pueblos de blandi blup y chupa hontas, generación bic, hacéis de mí reflejo de lo que un día fui y quizás, más tarde, seré.
Europa, jajjajaja, nada mas oír tu nombre, vieja puta, me entra la nausea. Europa pa los europeos. Nosotros el Mediterráneo, el mar más sucio del mundo, el agujero negro de la desolación de los que cruzan en patera, el mar muerte, el mar que nos une a todos.
Toda mi vida he carecido de identidad, así que escogí la que mejor se ajustaba a mi fantasía: Huesca, tierra indómita, metaversicula, tierra marcada por la nieve de fábrica y el ideal del esquiador subnormal. Poti poti desconocido en el que todos nos imaginan subidos a la chepa del abuelito de Heidi ¡Excelente trineo: un viejo que no para de reír al notar el roce del hielo en sus testículos! ¡Hila ri lari heeeé!
Nací en Huesca, eso reza el DNI. Viví en Catalunya, en donde era "el Español". En Huesca, "el Catalán". Y yo que me cagaba en España y Catalunya, y en todas las nazionalidades, y yo que me cagaba, de un modo literal, en los montes oscenses, para comprender así que mi mierda apesta, kif-kif, como la de los demás. ¡Y huele muy mal!
Es la no identidad bien identificada. Algo común y bien entendido en el Rif. ¡Y huele muy mal! Por eso mi grito de Waskarifi (wasca, Huesca en árabe, Rifi, mi Huesca del Sur). Por eso el trabajo que estamos realizando Tarik, el verdadero productor, and me.
Bien aventurados los imbéciles que aprenden a leer en los ojetes de la gente, porque sabrán que converge en ellos el mare nostrum, vetusto y sucio, olas de heces, herido de muerte, como los rifeños, como los oscenses, como cualquiera que se arranque el velo de maya de la mal llamada civilización. El colonialismo nunca ha dejado de ejercer su poder. Quemen los libros de historia, güates, ya no nos sirven.
El productor chilabesco





