Presentación del centro social
fe10 | 12 Noviembre, 2007 20:10
A principios de 2007, se presentó la oportunidad de abrir un nuevo espacio de encuentro, comunicación y proyección de los movimientos sociales.
Después de meses de debates y elaboración, ese espacio ya es un espacio público: el Local de Fe/10.
En él convergen diversas iniciativas, la más reconocible, sin duda, el periódico Diagonal, que tiene aquí su redacción. Además, el local de Fe/10 dispone de una distribuidora y algunos espacios y recursos que conforman el proyecto de Cenro Social Autogestionado y el Centro de documentación de los Mov. Sociales, en construcción.
El Centro Social Autogestionado que presentamos aquí, cuenta con un espacio ámplio, adecuado para realizar actividades públicas (conferencias, exposiciones, proyecciones...) y para albergar encuentros de y entre colectivos y alianzas sociales. Cuenta, además, con dos despachos: el más grande podrá ser utilizado para reuniones o talleres de afluencia limitada a unas quince personas; el más pequeño será un recurso centrado en la comunicación: centro de medios, archivo de textos e imágenes, producción de nuevos recursos de comunicación para los colectivos sociales que quieran hacer uso de ello. Por último, un vestíbulo sin separación alberga un dispositivo telemático, una batería de ordenadores en red, en torno a los cuales se podrán desarrollar iniciativas de formación, producción, etc
¿Se trata entonces de un espacio físico? No solo. Es también el espacio de trabajo de un grupo de personas que procuran hacer de la reflexión, comunicación y difusión de ideas una forma de intervención política. Lo que se expresará, por tanto, en una programación de actividades que hará compatible el análisis, la organización de eventos sociales y la atención a otras facetas de la vida no menos importantes: la construcción de comunidades y afectos, la expresión de la creatividad social y cultural, la socialización no espectacularizada y no mercantilizada.
Entonces, el CSA aspira a conformar un espacio singular y múltiple: por un lado, sustentando sobre la asamblea del centro social no solo las taréas de gestión (economía, mantenimiento, horario...) sino también la programación de ciertas iniciativas y propuestas ; por otro, abriendo el espacio a la participación y a lo imprevisto, que otros colectivos sociales programen también ciertas otras iniciativas y ciertas otras propuestas.
Esa duplicidad se traduce en una ordenación inicial del espacio en días de uso para los procesos organizativos (reuniones, talleres, etc) de los colectivos sociales que lo precisen (lunes y martes fijo, otros según agenda) y días de actividad pública, de los cuales dos (jueves y viernes) estarán dedicados a las propuestas de la asamblea del CSA y el resto (miercoles, sábados y domingos) estarán abiertos a quien quiera realizar propuestas.
Desde el Centro Social hemos considerado que el espacio, aunque limitado, debía ser una herramienta para la autoorganización de procesos sociales, de ahí que dos días de la semana esten reservados para ello, sin embargo y precisamente por la limitación del espacio, priorizamos unos usos sobre otros: se trata de un recursos para iniciativas que se pongan en marcha en el marco de la confluencia, la cooperación y el trabajo común, una herramienta para la emergencia de trabajo que esto produce y no tanto, para reuniones fijas de colectivos o grupos que tienen su trabajo, composición y periodicidad ya establecidas y fijas porque ésto anularía el recurso para la emergencia de iniciativas sociales que desde aquí consideramos prioritario. Procuraremos, por tanto, no copar los dos dias disponibles de la semana con reuniones de dos grupos -siempre los mismos- ni menos aún establecer su sede aquí, sino más bien, permitir la existencia de un espacio cuando surge la necesidad de componer una iniciativa desde los movimientos sociales o parte de ellos.
Es importante también hacer dos consideraciones. La primera, que la asamblea de Aelita está abierta a la participación de otras personas o colectivos sociales: no es un organismo unificado de acción común y exclusiva de los que la integran en estos primeros momentos.Ésta participación es la más directa y comprometida pues implica tareas de responsabilidad: la responsabilidad de querer pensar desde un cuerpo colectivo modos de intervención y las tareas que de ello se derivan. La segunda, que más allá de la contribución desde el trabajo en la asamblea de Aelita, la participación en el centro social se podrá producir, esperamos que se produzca, también de otras maneras: una formal, mensual o bimensualmente celebraremos una asamblea de evaluación donde se someterá a balance, propuesta, crítica, etc, la gestión y las políticas que se lleven a cabo en Aelita; otra, más informal, derivada de nuestro compromiso de considerar cada propuesta y cada reflexión que se haga llegar a la asamblea.
Así pues, se trata de saber cómo usar este recurso. Y tratamos de simplificarlo al máximo. Si de lo que se trata es de hacer una propuesta de actividad, basta con dirigirse a la dirección de correo electrónico csa_fe10@sindominio.net. Si de lo que se trata es de integrar un proyecto en Aelita: los martes a las 20h en Fe/10.
Si se trata de que el Centro Social albergue un proyecto de actividad continuada, es preciso que en la asamblea se debata tal posibilidad, en virtud de la disponibilidad del espacio, pero también de la compatibilidad de las diversas iniciativas en curso.
Aunque, desde luego, haremos un llamamiento a la corresponsabilidad de uso (cuidado y mantenimiento del espacio durante el desarrollo de la actividad) a diario se podrá contar con la presencia y ayuda de miembros del Centro Social que se encargarán de facilitar los recursos del espacio.
Y por supuesto, el apoyo económico es una forma fundamental de colaboración sin la cual dificilmente podremos abarcar todas las iniciativas que nos proponemos y sostener este lugar.
Se trata éste de un espacio autogestionado, lo que signifca que no vamos a contar con subvenciones ni patrocinios de ningun tipo, por lo que su capacidad económica dependerá de lo que seamos capaces de generar desde él mismo y sus limitaciones, de ahí que hayamos pensado en las cuotas de soci@s como una de las formas principales de sustento de las iniciativas, cuotas establecidas en diferentes rangos asumibles según la capacidad económica de cada cual. Los usos que de los recursos económicos se hagan, serán también de conocimiento público.
Así pues tenemos un espacio y tenemos una propuesta, un llamamiento también: A sostener este espacio, a usarlo, a participar de él, cuestionarlo y construirlo en común.
Después de meses de debates y elaboración, ese espacio ya es un espacio público: el Local de Fe/10.
En él convergen diversas iniciativas, la más reconocible, sin duda, el periódico Diagonal, que tiene aquí su redacción. Además, el local de Fe/10 dispone de una distribuidora y algunos espacios y recursos que conforman el proyecto de Cenro Social Autogestionado y el Centro de documentación de los Mov. Sociales, en construcción.
El Centro Social Autogestionado que presentamos aquí, cuenta con un espacio ámplio, adecuado para realizar actividades públicas (conferencias, exposiciones, proyecciones...) y para albergar encuentros de y entre colectivos y alianzas sociales. Cuenta, además, con dos despachos: el más grande podrá ser utilizado para reuniones o talleres de afluencia limitada a unas quince personas; el más pequeño será un recurso centrado en la comunicación: centro de medios, archivo de textos e imágenes, producción de nuevos recursos de comunicación para los colectivos sociales que quieran hacer uso de ello. Por último, un vestíbulo sin separación alberga un dispositivo telemático, una batería de ordenadores en red, en torno a los cuales se podrán desarrollar iniciativas de formación, producción, etc
¿Se trata entonces de un espacio físico? No solo. Es también el espacio de trabajo de un grupo de personas que procuran hacer de la reflexión, comunicación y difusión de ideas una forma de intervención política. Lo que se expresará, por tanto, en una programación de actividades que hará compatible el análisis, la organización de eventos sociales y la atención a otras facetas de la vida no menos importantes: la construcción de comunidades y afectos, la expresión de la creatividad social y cultural, la socialización no espectacularizada y no mercantilizada.
Entonces, el CSA aspira a conformar un espacio singular y múltiple: por un lado, sustentando sobre la asamblea del centro social no solo las taréas de gestión (economía, mantenimiento, horario...) sino también la programación de ciertas iniciativas y propuestas ; por otro, abriendo el espacio a la participación y a lo imprevisto, que otros colectivos sociales programen también ciertas otras iniciativas y ciertas otras propuestas.
Esa duplicidad se traduce en una ordenación inicial del espacio en días de uso para los procesos organizativos (reuniones, talleres, etc) de los colectivos sociales que lo precisen (lunes y martes fijo, otros según agenda) y días de actividad pública, de los cuales dos (jueves y viernes) estarán dedicados a las propuestas de la asamblea del CSA y el resto (miercoles, sábados y domingos) estarán abiertos a quien quiera realizar propuestas.
Desde el Centro Social hemos considerado que el espacio, aunque limitado, debía ser una herramienta para la autoorganización de procesos sociales, de ahí que dos días de la semana esten reservados para ello, sin embargo y precisamente por la limitación del espacio, priorizamos unos usos sobre otros: se trata de un recursos para iniciativas que se pongan en marcha en el marco de la confluencia, la cooperación y el trabajo común, una herramienta para la emergencia de trabajo que esto produce y no tanto, para reuniones fijas de colectivos o grupos que tienen su trabajo, composición y periodicidad ya establecidas y fijas porque ésto anularía el recurso para la emergencia de iniciativas sociales que desde aquí consideramos prioritario. Procuraremos, por tanto, no copar los dos dias disponibles de la semana con reuniones de dos grupos -siempre los mismos- ni menos aún establecer su sede aquí, sino más bien, permitir la existencia de un espacio cuando surge la necesidad de componer una iniciativa desde los movimientos sociales o parte de ellos.
Es importante también hacer dos consideraciones. La primera, que la asamblea de Aelita está abierta a la participación de otras personas o colectivos sociales: no es un organismo unificado de acción común y exclusiva de los que la integran en estos primeros momentos.Ésta participación es la más directa y comprometida pues implica tareas de responsabilidad: la responsabilidad de querer pensar desde un cuerpo colectivo modos de intervención y las tareas que de ello se derivan. La segunda, que más allá de la contribución desde el trabajo en la asamblea de Aelita, la participación en el centro social se podrá producir, esperamos que se produzca, también de otras maneras: una formal, mensual o bimensualmente celebraremos una asamblea de evaluación donde se someterá a balance, propuesta, crítica, etc, la gestión y las políticas que se lleven a cabo en Aelita; otra, más informal, derivada de nuestro compromiso de considerar cada propuesta y cada reflexión que se haga llegar a la asamblea.
Así pues, se trata de saber cómo usar este recurso. Y tratamos de simplificarlo al máximo. Si de lo que se trata es de hacer una propuesta de actividad, basta con dirigirse a la dirección de correo electrónico csa_fe10@sindominio.net. Si de lo que se trata es de integrar un proyecto en Aelita: los martes a las 20h en Fe/10.
Si se trata de que el Centro Social albergue un proyecto de actividad continuada, es preciso que en la asamblea se debata tal posibilidad, en virtud de la disponibilidad del espacio, pero también de la compatibilidad de las diversas iniciativas en curso.
Aunque, desde luego, haremos un llamamiento a la corresponsabilidad de uso (cuidado y mantenimiento del espacio durante el desarrollo de la actividad) a diario se podrá contar con la presencia y ayuda de miembros del Centro Social que se encargarán de facilitar los recursos del espacio.
Y por supuesto, el apoyo económico es una forma fundamental de colaboración sin la cual dificilmente podremos abarcar todas las iniciativas que nos proponemos y sostener este lugar.
Se trata éste de un espacio autogestionado, lo que signifca que no vamos a contar con subvenciones ni patrocinios de ningun tipo, por lo que su capacidad económica dependerá de lo que seamos capaces de generar desde él mismo y sus limitaciones, de ahí que hayamos pensado en las cuotas de soci@s como una de las formas principales de sustento de las iniciativas, cuotas establecidas en diferentes rangos asumibles según la capacidad económica de cada cual. Los usos que de los recursos económicos se hagan, serán también de conocimiento público.
Así pues tenemos un espacio y tenemos una propuesta, un llamamiento también: A sostener este espacio, a usarlo, a participar de él, cuestionarlo y construirlo en común.





