GENKO Los perros del rock and roll

Publicat per nilska | 17 Gen, 2006

    “Nunca, ahora que la vida misma sucumbe, se ha hablado tanto de civilización y cultura. Y hay un raro paralelismo entre el hundimiento generalizado de la vida, base de la desmoralización actual, y la preocupación por una cultura que nunca coincidió con la vida, y que en verdad la tiraniza.

    Antes de seguir hablando de cultura señalo que el mundo tiene hambre, y no se preocupa por la cultura; y que sólo artificialmente pueden orientarse hacia la cultura pensamientos vueltos nada más que hacia el hambre. (...)

    Defender una cultura que jamás salvó a un hombre de la preocupación de vivir mejor y no tener hambre no me parece tan urgente como extraer de la llamada cultura ideas de una fuerza viviente idéntica a la del hambre.

    Tenemos sobretodo necesidad de vivir y de creer en lo que nos hace vivir, y que algo nos hace vivir; y lo que brota de nuestro propio interior misterioso no debe aparecérsenos siempre como preocupación groseramente digestiva.

    Quiero decir que si a todos nos importa comer inmediatamente, más nos importa no malgastar en la simple preocupación de comer inmediatamente nuestra simple fuerza de tener hambre.

    Si la confusión es el signo de los tiempos, yo veo en la base de esa confusión una ruptura entre las cosas y las palabras, ideas y signos que las representan.

    /.../

    Dicho esto podemos esbozar una idea de la cultura, una idea que es ante todo una protesta.

    Protesta contra la limitación insensata que se impone a la idea de cultura, al reducirla a una especie de inconcebible panteón; lo que provoca una idolatría de la cultura, parecida a la de esas religiones que meten a sus dioses en un panteón.

    Protesta contra la idea de una cultura separada de la vida, como si la cultura se diera por un lado y la vida por otro; y como si la verdadera cultura no fuera un medio refinado de comprender y ejercer la vida.

    Pueden quemar la biblioteca de Alejandría. Por encima y fuera de los papiros hay fuerzas; nos quitarán por algún tiempo la facultad de encontrar otra vez esas fuerzas, pero no suprimirán su energía. Y conviene que las facilidades demasiado grandes desaparezcan y que las formas caigan en el olvido; la cultura sin espacio ni tiempo, limitada sólo por nuestra capacidad nerviosa, reaparecerá con energía acrecentada. /.../ ”

    ANTONIN ARTAUD, El teatro y su doble, Edhasa, Bcn, 1997 [1938]

    Fragmento de “Prefacio: el teatro y la cultura”

    Fuera de la sala “Luz de Gas”

    Sueño con el asesinato
    denuncia del odio el horror
    un pedazo de jeans en la otra acera chorreante
    piernas amputadas ojos fuera de órbita.

    El odio al salir del trabajo el odio
    los perros del rock and roll.

    Motor del alma la fascinación motor
    del cuerpo
    la ilusión clavada en el coxis
    el ano solar
    el ano solar da vueltas sobre sí mismo
    la ilusión dilata la pupila de los lobos.

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    PASIÓN --------- COACCIÓN

    dime el nombre de la noche que no termina nunca

    la palabra poética que se hace acción y no representación.

    ¿La sociología quiere los datos numéricos que hacen fascinante

    la pseudo-ciencia de la economía?

    ¿La sociología de los afectos que recoge la historia personal

    sólo permite hablar de una vida que no viviste nunca?

    El dolor de estar vivo no puede olvidarse ni aniquilarse con un leve

    desplazamiento mental. La tentación de la racionalidad.

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    Pensar es insistir.

    El pensamiento es una arquitectura de telaraña.

    La araña del pensamiento sale a cazar, pero también construye trampas.

    La araña del pensamiento es una imagen del mundo devorándose,

    es una imagen de la multiplicidad de las fuerzas en el espacio.

    Las fuerzas en el espacio son una geopolítica del calendario...

    de la guerra.














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