el gesto de Antígona

31 Ago, 2008

Renovación de la izquierda: ¿De qué estamos hablando? [Artículo rechazado por Mundo Obrero]

— Escrito por pablo @ 12:08

 [El presente artículo le fue solicitado al autor por Juan Iglesia, secretario general de la UJCE, para el número de Septiembre del periódico Mundo Obrero. La tarde del 3 de Septiembre, Juan Iglesia se puso en contacto con el autor para informarle de que la redacción de este periódico, a través de su director Ginés Fernández, había rechazado el artículo por considerarlo escasamente propositito y por contener referencias no justificadas a Felipe Alcaraz] 

Mi viejo amigo y compañero Juan Iglesia, secretario general de la UJCE, me pidió hace unas semanas que escribiera un artículo para MO a propósito del debate que se está manteniendo en este periódico sobre “la renovación de la izquierda”. Juan me sugirió que leyera algunos de los artículos y documentos ya publicados por MO, cosa que disciplinadamente hice, para darme cuenta enseguida de que todos se referían a IU, al PCE y a la situación interna de ambas formaciones.

fiestaConsidero, sin embargo, que una discusión sobre la renovación de la izquierda dista mucho de ser un debate sobre el PCE, IU y sus respectivas vidas internas. Por otro lado, titular así el tema que nos ocupa, lleva necesariamente a cuestiones globales, históricas y teóricas distintas a las que aparecen en los artículos, entrevistas y documentos de Julio Anguita, Enrique Santiago, Felipe Alcaraz o de mis amigos Jaime Pastor y Manolo Monerero, que Juan me sugirió leer. A quien le interese realmente el tema de la renovación de la izquierda, le aconsejo la lectura del último artículo de Lucio Magri en la New Left Review “Flying Lessons for the Left”, pero verán que allí se habla de otras cosas. Nuestra discusión, en cambio, debe plantearse en términos más sencillos, a saber, la necesidad de un referente electoral de izquierda radical en el Estado español.

El primer elemento a dilucidar es, por tanto, si entendemos viable y necesaria una formación política sin aspiraciones a gobernar en coalición con formaciones de perfil moderado, en especial el Partido Socialista, al menos en el nivel estatal. Que nadie se confunda en este punto. A pesar del fracaso de Bertinotti en Italia y del proyecto de Llamazares en España, resulta perfectamente razonable, a la vista de cómo terminó el siglo XX, que muchos sectores asuman que el único papel de una formación “a la izquierda del centro izquierda” sea actuar como partido bisagra de los gobiernos socialistas, para cerrar el camino a la derecha y para favorecer políticas sociales. El planteamiento es más que legítimo y respetable y, por mi parte, siempre preferiré a los pragmáticos honestos antes que a los maniobreros y transformistas, capaces de pasar de la más gris realpolitik a los más incendiarios discursos.

pcePero en lo que respecta al Estado español, entiendo que, tras los últimos resultados electorales de IU, los pragmáticos (honestos o no tanto) debieran seguir el camino de Nueva Izquierda e integrarse en el PSOE. Al fin y al cabo, siempre será preferible un Partido Socialista con López Garrido, Rosa Aguilar, Gaspar Llamazares e incluso con, el últimamente tan rojo, Felipe Alcaraz. No parece que el PSOE hubiera de tener dificultades para integrar las aportaciones ideológicas y programáticas del hasta ahora sector hegemónico de IU y el PCE, como hemos visto en la última legislatura.

Sin embargo, para los que consideramos que una formación política de corte anticapitalista (con líneas de intervención menos centradas en la coyuntura estatal y más en los problemas locales-globales) puede ser un instrumento útil y con viabilidad electoral en el Estado, los problemas a resolver son otros.

En primer lugar, es necesario asumir que la izquierda radical en el Estado Español es, por suerte, mucho más que IU y el PCE, aún cuando solo IU sea un referente electoral estatal. La notable diferencia que, a finales de los 70 y principios de 80, existía en términos organizativos, en el número de militantes y en el nivel de los cuadros, entre el PCE y la extrema izquierda, es algo que se fue diluyendo a los largo de los años. Lo único que hoy tiene IU y de lo que carecen todos los sectores a su izquierda es la representación institucional, así como ciertos cuadros preparados en tareas de gestión local y regional (elemento este de más valor que el primero, a medio plazo).

Por lo tanto, renovar debe significar hacer confluir a diferentes grupos del conjunto de la izquierda radical en un experimento electoral nuevo. Algunos de ellos procederán, sin duda, de la propia IU pero otros muchos, muchísimos, no. La clave para ello no es tanto sumar siglas de pequeñas casas de muñecas con aspiraciones de partido-vanguardiavarios, como cartografiar los procesos de lucha social que se han dado en los últimos años para atraer así, en un nuevo proyecto, a todo un capital disperso de militantes, colectivos, media-activistas, intelectuales, gentes de la cultura, etc. que, unidos en torno a un objetivo específico, seguramente podrían dar muchas sorpresas en la arena política mediático-estatal.

Las próximas elecciones europeas, por diferentes motivos que van desde el sistema electoral a la posible centralidad de un discurso sobre los derechos de los migrantes en la Unión (que serán la clave de la fuerza de trabajo colectiva europea para la acción político-sindical en el futuro), abre muchas posibilidades de experimentación.

Pero un proceso de confluencia como este requería de mucha generosidad. Por una parte, aquellos que han luchado y luchan por un giro a la izquierda del PCE e IU, quizá debieran entender que la organización y las siglas son instrumentos de los que, ante determinadas circunstancias, conviene desprenderse. Por otra, los que, desde la más torpe miopía política, pudieran sentirse atraídos por aventuras de auto-reforzamiento orgánico aprovechando la coyuntura de debilidad de IU, no debieran olvidar que el resultado de SC en Italia fue ridículo (por mucho que se quiera relativizar), que en el Estado español no hay espacio para una franquicia de la LCR y asumir el papel de interfaz entre izquierda política y social que les corresponde, antes que convertirse en una casa de muñecas más con unos cuantos cientos (o unos pocos miles) de votos.

Pero sobretodo, los activistas sociales y sus colectivos, que desde diferentes ámbitos de la izquierda social llevan haciendo la guerra durante años y formando a los mejores cuadros con los que hoy contamos, deberían asumir su mayoría de edad y la importancia de construir un referente electoral.

La renovación, sin duda, pasará por muchos militantes del PCE e IU, pero la gran mayoría de sus protagonistas vendrán de otros ámbitos; basta pensar en las movilizaciones de los últimos ocho años para darse cuenta de ello.

 


comentarios

  1. Estoy de acuerdo con lo que comentas en éste mensaje.

    Pero yo (y mi patológico pesismismo) intuímos que todo lo que se busca en el PCE/IU es un ajuste de cuentas, si nó, espera a la próxima Asamblea Federal y verás como el pronóstico no va muy extraviado.

    Creo que en éste tema aún no se ha tocado fondo.

    Escrito por guille — 03 Sep 2008, 14:05

  2. Con ese pesimismo ya se cuenta, pero para poder cambiar algo, hace falta creérselo, y tirar para adelante, pensando más en el objetivo que en el estatus con el que se queda cada uno. No hay otra, ya que si no, esa nueva fuerza política no se diferenciaría EN NADA del resto de las que hay en el espectro político actual. ¿O acaso quedan votantes optimistas en las bases del resto de fuerzas políticas? Y hablo de aquellas con representación ahora mismo en las instituciones. Piénsalo.

    Escrito por un_tipo — 04 Sep 2008, 01:55

  3. Buen texto...Se agradece, no compartiendo estrictamente espacio de ideas, la claridad y la apertura de miras. La necesidad de madurez política y de ideas en los diferentes espacios de la izquierda política y social en estos tiempos es acuciante, y la posibilidad que abre la crsisi de IU y las elecciones europeas como laboratorio de experimentación en lo concreto están ahí. A ver si podemos aprovechar para acertar en una práctica y en una experiencia de confluencia amplia que sirva para ilusionar(nos)...

    Escrito por Homocriticus — 04 Sep 2008, 10:56


Añadir comentario

Añadir comentario
 authimage