En muy poco tiempo hemos cambiado rápidamente de "enemigos". Hoy no puedo más que mostrar mi apoyo y admiración, a quienes se están manifestando en Valencia.
En una increíble rueda de prensa que ha tenido que dar la delegada del gobierno y el responsable de la jefatura superior de la policía ha salido un vocablo prohibido pero que nos llena un imaginario colectivo últimamente en desuso: "el enemigo". Todo ha venido a resultas de un pregunta sobre el número de efectivos que las fuerzas policías han usado o están usando en las intervenciones de estos tres días: "No es prudente revelarle al enemigo cuáles son mis fuerzas"
Por ahora la "batalla" que nos quieren hacer ver los medios de comunicación y la delegación del gobierno habla de unas cuarenta personas detenidas. Nos relatan una "batalla campal" alejada y descontextualizada de los motivos que mueven a centenares de personas a manifestarse por cuarto día consecutivo.
El lenguaje usado nos trata de introducir una música. Una musiquilla de buenos y malos que es último recurso al que pueden acudir para tratar de hacer comprensible lo incomprensible...
Sin miedo!!
Sin miedo están tomando la calle y nuestras conciencias encendiendo la llama de la rebeldía y de la desobediencia. De la contestación.



