Dice la exposición de motivos de la reforma de la Ley de Extrnajería (Ley Orgánica sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social) que uno de los motivos para la modificación es la necesidad de adaptarse la realidad cambiante de la realidad migratoria.

Deben den pansar los gobiernos que la realidad migratoria cambia mucho pues en ocho años van cuatro modificaciones de una misma ley orgánica. Además de esta necesidad existen otros dos motivos: la adaptación de la ley a las directivas europeas a la jurisprudencia del tribunal constitucional.

El Tribunal Constitucional dijo que no era posible diferenciar en el disfrute de los derechos fundamentales a los migrantes con permiso de los que no tenían. Como esto es así, el Gobierno ha decido conceder lo que ya ha reconocido el TC, es decir, derechos como el de reunión, sindicación, afiliación...

Pero por el camino se ha dejado otros derechos. Como por ejemplo la prohibición de empadronar a los migrantes cuando estos no sean "residentes". Hay un buen montón de derechos derivados de la inclusión en el padrón municipal como los derechos sanitarios o educativos. Además, el padron es fundamental de cara a la concesión d los permisos por "arraigo social" (es deicr, demostrar que llevas en españa 3 años de "ilegal"...).

La Ley, modificada para la adapatación a la nueva realidad migrante y a la jurisprudencia hace una diferenciación entre los migrantes residentes, es decir los que tienen algún permiso y lo sque no lo son.

 

"Resulta conveniente hacer una precisión de carácter general que afecta a distintos artículos sobre los términos de residencia o residente, que en todo caso deben entenderse referidos a una situación de estancia o residencia legal, esto es, conforme a los requisitos que se establecen y que por tanto, habilitan a la permanencia del extranjero en nuestro país en cualquiera de las situaciones reguladas. Cuando se omite la alusión a la situación de estancia o residencia, como sucede para el ejercicio de los derechos fundamentales, es precisamente porque dicha situación no debe exigirse.

Así pues, con esta salvedad que hace la ley arranca con el artículo 8 que dice así:

 

Ocho. El artículo 6 queda redactado de la siguiente manera:

 

2. Los extranjeros residentes, empadronados en un municipio, tienen todos los derechos establecidos por tal concepto en la legislación de bases de régimen local, pudiendo ser oídos en los asuntos que les afecten de acuerdo con lo que dispongan los reglamentos de aplicació

3. Los Ayuntamientos incorporarán al padrón a los extranjeros que residan en el municipio y mantendrán actualizada la información relativa a ellos.

 

 
La Europa sin fronteras va tomando presencia de forma efectiva.
 
Viva el mal viva el capital.