La CEOE ha propuesto un nuevo contrato "laboral" para jóvenes, aunque según parece ya han dado marcha atrás.

Era un contrato para enmarcarlo y ponerlo de exposición. Isacc Rosa lo ha bautizado como el contrato NI-NI: "ni indemnización por despido, ni prestación de desempleo". Pero era algo más que eso. José de la Cavada, director de relaciones laborales de la CEOE proponía el lunes un "contrato de inserción" que no contemplaba prestaciones por desempleo donde las cuotas empresariales a la seguridad social (es decir, las de contingencias comunes, formación, desempleo, accidentes laborales... que suelen ascender al 26%) es igual a cero euros y que no se contempla ninguna indemnización por despido o fin de obra.

Uno se queda impresionado. Cada vez más se van imponiendo una huída sistemática del derecho laboral. Lo más visible eran los autónomos viendo como se ha fomentado su extensión y generalización. No solo eso, sino que hace dos años con la aprobación del Estatuto del Trabajo Autónomo se creé una nueva figura que es la del Autónomo económicamente dependiente que venía a legalizar a los llamados falsos autónomos. El derecho laboral está creado con una filosofía en la que una de las partes es más débil y por tanto no puede existir libertad de pactos ya que no todos son iguales de libres.

Ahora nos presentan este contrato, sin desempleo, sin indemnización, sin cotización y por el salario mínimo. Uno puede pensar que más que un contrato "laboral" parece un contrato civil. Es decir, un "contrato de prestación de servicios" puro y duro regulado únicamente por el Código Civil en la que una parte da un dinero por la realización de una serie de prestaciones realizados por la otra parte.

Algunos lo han calificado como "ensayo de terrorismo empresarial". García Rubio, de IU, decía que la CEOE "quiere retrotraer las relaciones laborales en España a la Edad Media", y no le falta razón. El problema es que esta propuesta no está nada desencaminada con las tendencias generales de nuestro mercado laboral. Es una barbaridad de contrato, pero tiene mucho que ver con lo aprobado con el Estatuto del Trabajo Autónomo, la relación laboral especial de los abogados o los trabajadores del servicio domestico.

La lucha de clases existe y la estamos perdiendo.