Estas vacaciones he vuelto a intentar transportarme en tren con la bicicleta. En concreto, tras hacer la ruta de la vía verde de los Ojos Negros (I y II), en Sagunt nos montamos en el tren Valencia-Zaragoza para bajarnos en Teruel donde teníamos el coche.

El tren en vez de ser un "regional" de los "normales" es un "media distancia" modernete y solo permite tres bicicletas por vagón "adaptado" y claro, solo había uno. En el treyecto nos juntamos hasta 7 bicicletas (6 en Sagunt) a la vez y solo dos contaban con una especie de permiso que hay que pedir con antelación por telefono y te confirman por mail.

Menos mal que a pesar de las normas absurdas de RENFE, existentes revisores normales que nos han dejado continuar hasta nuestro destino -Teruel-. Las bicicletas, las 6, tenía un espacio de sobra y lo único que molestaba era el reglamento de RENFE

 BICIS AL TREN YA