La carraca del despido y la flexibilización del mercado laboral continua moviéndose de sin interrupciones.

Hoy hemos amanecido leyendo en la prensa que "el presidente del Gobierno puso sobre la mesa la propuesta de estudiar la reforma que emprendió Austria en 2002 como forma de mejorar la calamitosa situación del mercado laboral español". El mismo diario nos comenta en que se basa este modelo: "El modelo austriaco se basa en el principio de que las empresas constituyan un fondo para cada trabajador que se abonaría en caso de despido, una hucha complementaria a la prestación que recibe del Estado." y además saca su conclusión: "Este modelo fomenta la movilidad laboral porque el empleado se lleva a su nuevo puesto la cantidad no consumida del dinero que ha ido acumulando a lo largo de su vida laboral."

Es como una pesadilla que se repite todos los días y nunca fue más verdad la frasecita fascista de una mentira contada mil veces es verdad. Desde el "comienzo" de la "crisis", las espadas han estado en alto por la indemnización por el despido improcedente. Todavía no hemos podido leer cual es la causa efecto entre el precio del despido y el desempleo. En España las crisis y los auges se han dado con la misma indemnización - 45 días por año trabajado -. 

A la actual destrucción de desempleo no parece que se le haya opuesto la indemnización al despido... Ya hemos superado co ncreces los 4 millones de parados y paradas y no parece que esto tenga fin. Aun así se continúa hablado de la flexibilización laboral como si fuese un maná.

Amparo Estrada comentaba en Publico que "Trabajo desde hace más de 20 años y si hoy me despidiera mi empresa actual –no es que quiera dar ideas a mi jefe– mi indemnización apenas llegaría a un mes de sueldo porque llevo poco tiempo en ella. Si viviera en Austria, mi indemnización sería la correspondiente a mi vida laboral actual y anterior. ¿Qué sistema de indemnización por despido es preferible?" Uno directamente se asusta cuando leé esto. Susto o muerte, ¿que prefieres?

Continúa la periodista diciendo que "Creo que es de justicia social que un trabajador al que le echa la empresa cuente con un colchón –indemnización–  con el que afrontar el trance, además de la prestación por desempleo. Pero ¿es el sistema más eficaz o beneficioso el que tenemos actualmente?" Para ella el modelo austriaco -igual que dice el pais- "es un modelo que tiene aspectos positivos: permite la movilidad de los trabajadores, que no tienen que aferrarse al puesto de trabajo sólo para no perder la indemnización por despido y, al cambiar de empresa, reparte entre ellas el coste del despido." Movilidad, flexibilidad, formación...

La legislación laboral permite un acoplamiento relativamente bueno para las empresas y de hecho así ha sido hasta ahora. Mientras permanece en el olvido ese extraño artículo de la constitución que dice que "Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo" (artículo 35). Pero lo peor es que de fondo hay corrientes muy revueltas para reducir las cotizaciones sociales de las empresas.