La Comunidad ha emitido una serie de recomendaciones a los ciclistas "después de que un ciclista de 68 años vecino de Móstoles haya muerto esta mañana al ser arrollado por un camión en la carretera N-340 a su paso por el término municipal de Oropesa del Mar (Castellón)".

Lo curioso de la nota de prensa es la parte del casco, que la Comunidad "ha recordado que el casco es "imprescindible" y que debe llevarse convenientemente abrochado, puesto que la cabeza es una de las zonas más proclives a sufrir golpes en una caída y el impacto en esta zona sin ninguna protección puede multiplicar el riesgo de lesiones importantes."

Lo sorprendente del asunto con los cascos es que siempre se recuerdan en este tipo de atropellos, pero la realidad nos dice, que si te atropella un camión (como es el caso que ha generado la nota de prensa de la Comunidad de Madrid), el casco de los ciclistas servirá entre poco y nada. A los efectos del debate sobre el casco recomiendo un reciente post en el blog "ilovebici" de "El Pais": La insoportable levedad del casco

No deja de ser curioso que cuando hay un atropello se recuerde al ciclista cientos de normas y recomendaciones -muchas estúpidas o inservibles- y a los conductores "solo" (no es que sea poco) que "deben respetar siempre una distancia de seguridad con respecto a los ciclistas que, en el caso de los adelantamientos, debe ser de un metro y medio". Como siempre, todo el debate sobre la seguridad del cilista recae sobre el mismo ciclista, apareciendo las precauciones del coche siempre como secundarias. El ciclista debe llevar casco, ropa reflectante, luces, señalizar, circular de tal manera, bla, bla, bla y los conductores de vehículos motorizados pasan como desapercibido, haciendo parecer que son las omisiones del ciclista las que provocan las situaciones peligrosas cuando en la mayoría de los casos no tiene porque ser así y una correcta circulación de los vehículos a motor podría haber evitado el accidente.