"Cada artículo de la Constitución contiene su propia antítesis, su propia cámara alta y su propia cámara baja. En la frase general la libertad; en el comentario adicional, la anulación de la libertad" (Karl Marx).
El hilo
conductor del documental está formado por las entrevistas a víctimas
de la ultraderecha española desde noviembre de 1975 hasta hoy.
En los casos de asesinatos se han recogido los testimonios de familiares y amigos.
Las
agresiones fascistas (que incluyen cerca de un centenar de asesinatos)
están dirigidas contra gentes de izquierdas, inmigrantes, indigentes,
homosexuales, transexuales, independentistas, jóvenes… Las víctimas son
las protagonistas y sus discursos son la tesis del documental.
Las
entrevistas a los especialistas y profesionales (periodistas,
historiadores, miembros de organizaciones populares y ONGs) aportan
reflexiones y datos para contextualizar y situar en el tiempo y en el
espacio las historias relatadas en primera persona.
Se
parte de un drama personal, incluso íntimo, para conectar con una
realidad social que no es producto de la casualidad o de la mala suerte,
como una enfermedad o un accidente de automóvil, sino que está
directamente relacionado con el modelo social y económico en el que
vivimos y con la pervivencia de grupos racistas y fascistas que tienen
su origen en la dictadura franquista.
No
se trata de un documental que pretenda ahondar en el drama o el dolor,
porque a raíz de estas tragedias se han producido una serie de
reflexiones entre los familiares y amigos sumamente interesantes para
entender la sociedad en la que vivimos. Tienen mucho que decir y
aportar, puesto que si no lo eran ya antes de su desgracia, hoy se han
convertido en luchadores por la libertad.
Y son muy pocas ocasiones en las que estas personas son escuchadas….
De sobremanera me ha encatado el referido a los "proetarras" y el 15-M donde dicen que "Fuentes antiterroristas consultadas por ABC insisten en que «en ningún
caso se puede decir que el 15-M haya sido colonizado por la izquierda
abertzale, pero las comunicaciones interceptadas entre individuos de ese
colectivo demuestran que tienen intención de copiar su estrategia».", pero añaden que "En
particular, los proetarras se han fijado en el modelo asambleario
elegido por los «indignados», que ellos podrían controlar a su antojo
para difundir sus mensajes, y el tipo de actos de protesta que han
puesto en marcha, que generan cierta simpatía en una parte de la
sociedad.
«En
realidad —sostienen las fuentes consultadas—, la izquierda abertzale
busca el desprestigio de los políticos “profesionales” para poder
aparecer como alternativa a un sistema que quiere presentar como no
democrático». De hecho, algunas de las primeras decisiones que han
tomado los cargos de Bildu han sido en esa clave, como la bajada de sus
sueldos."
Ahí está, la baja de sueldo que ha impulsado Bildu es el botón de muestra del periodismo de investigación del ABC.
La parte de la extrema izquierda o radical como le gusta llamar al ABC tampoco hay que dejarlo de leer: "Como informó ABC, la Policía detectó en la acampada de Sol a miembros de
la Coordinadora Antifascista de Madrid, un batiburrillo de
organizaciones de extrema izquierda que aglutina a medio millar de
personas, y que aportó ocho candidatos a la lista para las europeas de
Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos, marca
avalada por Batasuna. Pero no eran las únicos. Había asimismo okupas del
Patio Maravillas y de la Traba, dos centros okupados clásicos en la
capital; componentes de Corriente Roja, de Izquierda Castellana o de la
Asociación Contrapoder, que hace unos meses profanaron la capilla de la
Complutense. «Ninguno son del movimiento 15-M, pero jamás podrían
aspirar desde su punto de partida a una convocatoria como la de los
“indignados”», resumen las fuentes consultadas. Su techo está en 800 o
mil personas."
No tiene desperdicio este parrafo: "Y ponen ejemplos: «Si en una asamblea participan 2.000 personas, los
radicales no tienen nada que hacer; si hay 200, están igualados con los
“indignados”, pero si solo hay cien, está claro quién controla»". "Los radicales «oscurecen» su origen para que el resto no los
identifiquen. «Si mostraran quienes son, los echarían». Los extremistas
que se han sumado cuentan con estructura y experiencia; además tienen
líderes, tres elementos de los que carece el 15-M."