Tras miles de trotes con mi "orbea tuareg" he cambiado de bici. La orbea estaba, y está, un poco deteriorada. Sobretodo una parte del cuadro de dificil arreglo. Ha sido una gran compañera durante más de dos años.

 Así que al poco tiempo de que casi me la roban en la calle donde siempre la aparco para ir a trabajar esta misma semana, pues me he comprado otra bici.

Esta vez es una bicleta hibrida una Nishiki. La modificación más importante es el plato donde ahora tengo 48 dientes y 24 marchas, es decir, mejor preparada para la ciudad y la carretera. La orbea en ocasiones se me quedaba algo "corta" de marcha. En muchos ocasiones me hacían falta más marchas. Es cierto que para las cuestas arriba y para sitios más agrestes laorbea esta un poco más preparada, pero aun así, por lo poco que llevo rodado con la nishiki las cosas han mejorado sensiblemente, al menos por Madrid, y mi velocidad media ha subido bastante.

Aun me quedan ponerle ciertos detalles como los guardabarros y los porta-botellas. El porta-bultos ya se lo he puesto. Espero que la adquisición sea acertada ya que para este verano voy hacer un importante viaje a Italia -Cerdeña en concreto- con la bici.