El PP ha sacado de su armario su vieja reivindicación de la "cadena perpetua revisable" seguida de una reforma del código penal para el endurecimiento de las penas. Entre todas sus propuestas de recortes sociales, de austeridad y de anuncio de una nueva fase del estado social que se trasladará hacia el estado de beneficiencia, como no, no podía faltar una zona en la que no se recorta: la "justicia" o más bien en las penas y condenas.

Incomparable ha sido la respuesta de Francisco Caamaño a la propuesta de los populares: el ministro de dice sobre la medida que "no existe en ningún lugar", y que los países que tienen una figura llamada cadena perpetua "por tradición" en la práctica no imponen penas de más de 15 o 20 años, mientras en España existen penas superiores incluso a los 30, "muy superiores a las que existen en otras democracias" según han publicado en el diario libertaddigital. Uno se queda helado con la izquierda ibérica que nos ha tocado.

Menos mal que el PP ha decidido ir dosificandonos su programa electoral porque al menos en asuntos de justicia parece ser que va a ser de traca y de traca van a ser las contestaciones del PSOE.

Según la plataforma "otro derecho penal es posible" En las cárceles españolas viven en torno a 345 personas (sin contar con las condenadas por delitos de terrorismo) que cumplen condenas superiores a los 30 años. Uno esperará impaciente a ver como desarrolla el PP su propuesta. Para comparar una cifra: El número de reclusos con más de 30 años de pena de prisión asciende en Francia a 20. En el año 2008 la tasa de delitos por cada 1000 habitantes fue en España1 de 46,7. La media Europea está en el 70,4. Otros países de nuestro entorno, con sistemas policiales y penales percibidos por la población como más duros duplican la nuestra o son notoriamente más elevados: p.ej. Gran Bretaña 101,6 o Alemania con un 76,3 (por encima de la media).