En un alarde de sinceridad absoluta el delegado del Área de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, ha declarado que no es su
"problema saber adónde van" las prostitutas que ejercían en la Casa de Campo, cerrada ahora al tráfico, sino que le preocupa que esa actividad "vaya a menos". 
Todo un alarde de gestión municipal del responsable de seguridad del consistorio madrileño. Es habitual de nuestro Ayuntamiento este tipo de acciones de "mover a otras partes" lo que no gusta. Prostitutas, consumidores de drogas, y migrantes ilegales suelen ser el objetivo más preciado por los hombres y mujeres del gobierno de Gallardon.
 
Los nuevos vehículos para la Policía Nacional en Madrid. (Foto: Antonio Heredia)Es evidente las cosas no desaparecen por arte de magia y menos a golpe de urbanismo y polícia. A lo más con este tipo de actuaciones puedes desplazarlos. Pero nunca habíamso escuchado declaraciones tan "crudas". Y es que Calvo ha dicho también que
las prostitutas se están marchando "a otros municipios de la Comunidad de Madrid" que no quiso precisar, ya que, a su juicio, deben ser otros Consistorios quienes "lo confirmen o lo nieguen" y, en su caso, procedan a "aplicar medidas como las que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Madrid".
Es una curiosa forma de entender las políticas globales o de gestión integral. Para ellos mientras no los vean o estén fuera de Madrid es suficiente. La política del escaparate: Lo que no se ve no existe, no está a la venta.
 
Y por si acaso Joan Mesquida -el director de la Policía Nacional y de la Guardia Civil- acaba de renovar el 25% de la flota de coches de la polícia de manera que
"los funcionarios policiales se liberen de tareas de mantenimiento y reparación de vehículos y se dediquen exclusivamente a labores operativas". "Esto representa", ha continuado, "la lucha decidida del Gobierno por garantizar la seguridad de los ciudadanos. Puede sonar a palabras vacías, pero contra hechos no valen razones y lo demuestra que hoy tenemos 11.500 policías y guardias civiles más que hace tres años".
Es como si existiese una lucha entre el PP y el PSOE para ver quien defiende menos los principios del estado social y de derecho. Quien propone más años de cárcel, quien más seguridad, quien más polícia. ¿Se puede ganar en esta lucha?