Esta fué una frase famosa juraría que dicha por Romanones, miembro del Partido Liberal, presidente del Senado, tres veces presidente del Consejo de Ministro bajo la monarquía de Alfonso XIII...

Ahora ya no hace falta ni eso, sino más bien la frase de "Cada artículo de la Constitución contiene su propia antítesis, su propia cámara alta y su propia cámara baja. En la frase general la libertad; en el comentario adicional, la anulación de la libertad" (Karl Marx).

Aquí una buena muestra en el Estatuto de los Trabajadores:

"15.1 Podrán celebrarse contratos de duración determinada en los siguientes supuestos:

a)Cuando se contrate al trabajador para la realización de una obra o servicio determinados, con autonomía y sustantividad propia dentro de la actividad de la empresa y cuya ejecución, aunque limitada en el tiempo, sea en principio de duración incierta".

Y pensarías, bien con esto lo que se quiere hacer es no permitir contratar trabajadores con contratos de duración determinada para actividades que no son temporales sino que pertenecen a la actividad principal de la empresa. Pero claro, a este artículo 15 le han añadido esta frase:

 "Los convenios colectivos sectoriales estatales y de ámbito inferior, incluidos los convenios de empresa, podrán identificar aquellos trabajos o tareas con sustantividad propia dentro de la actividad normal de la empresa que puedan cubrirse con contratos de esta naturaleza".

Es decir, nos cuadramos una norma que viene a matizar que a pesar de que la contratación en España se entenderá siempre por tiempo indefinido se podrá realizar contrataciones temporales siempre que las tareas para las que te contraten tengan sustantividad y autonomía propia, pero no nos preocupemos que si pactamos lo contrario pues la Ley no dirá nada y la empresa podrá contratar de cualquier manera y en cualquier caso casi nadie lo vigilará...

Y todavía dicen que el mercado laboral español es rígido.