Te levantas todas las mañanas y, con el gesto de quitarte las legañas y estirarte un poco, dejas en un rincón los sueños. Sales a trabajar. Vuelves al final de la jornada , con cansancio, y tal vez con ganas de evadirte de la realidad.

Si tienes suerte, a lo que has dedicado las mejores horas de tu día (de tu vida) tiene sentido para ti, es importante. Pero, si eres como la mayoría de las personas, tu empleo no será más que una manera de conseguir dinero para… lo que es realmente importante en tu vida.

Párate un momento, ¿qué es importante en tu vida?

A nosotr@s nos importa el bienestar de nuestros seres queridos (y del resto también, que a fin de cuentas son seres queridos de otras personas). Seguro que coincidimos contigo. Por eso queremos que tengan aire limpio, que beban agua clara, que coman alimentos sanos, que los ríos, los bosques, las costas conserven toda su riqueza, que tengan una educación y sanidad dignas, que vivan sin guerras ni arsenales ni gastos militares… y queremos que sea así para todo el mundo hoy, mañana y pasado. Sí, ya sabemos que este es uno de esos sueños arrancados por la mañana. Pero hay gente que sigue rumiando sueños durante el día que hacen que nuestra vida tenga más sentido. Seguro que tú también lo haces.

Llevamos siglos en esta lucha por la dignidad en la que avanzamos a paso lento. El 29 de septiembre tendremos una nueva etapa: la huelga general.

Sí, la huelga general tiene que ver con las cosas importantes de la vida, con el bienestar de las personas.

  • Porque, como tú, no nos creemos que flexibilizar una vez más el empleo vaya a mejorar nuestra calidad de vida.
  • Porque queremos apostar por la equidad en las condiciones sociales. Pero queremos hacerlo al alza, no a la baja. Sí se puede, porque ya se ha hecho antes.
  • Porque es de cajón (de cajón justo) que los ingresos se tienen que recortar de quienes tienen demasiado, no de quienes cobran una pensión. Porque creemos que es necesario, en un mundo que agoniza, repartir la riqueza.
  • Porque tenemos que trabajar mucho más en lo importante: cuidar a las personas y al entorno que las sostiene. No todos los trabajos, ni mucho menos todos los empleos, tienen el mismo valor.
  • Porque, en un contexto de crisis ambiental como nunca antes había existido, es necesario invertir la fuerza colectiva en aprender a vivir en paz con el planeta, no en salvar a los bancos y las constructoras.
  • Porque más importante que el PIB, las transnacionales, el FMI, la UE, la bolsa, los CDS, el AVE, un adosado más, un coche más… Más importante que este imposible crecimiento continuo de beneficios empresariales y de objetos de consumo en un planeta limitado, es el cambio climático, la pérdida de biodiversidad (de la que dependen nuestras vidas), la calidad del aire, la soberanía alimentaria, la salud… Porque en esos temas es donde de verdad nos jugamos la supervivencia. Sí se puede cambiar el foco, ¿o es que en tu familia funcionáis con el “sálvese quien pueda” de los mercados?
  • Porque, cuando todo se tambalea, la estrategia más inteligente es dar un gran salto adelante, no volver a relaciones laborales y sensibilidad ambiental del siglo XIX.

Por eso te proponemos que nos acompañes. Por eso queremos acompañarte el 29 de septiembre en la calle, no en el lugar de trabajo. Queremos vivir contigo la alegría de dedicar las mejores horas del día a algo que tenga sentido. Por eso esperamos que ese día no nos sacudamos los sueños y los gritemos bien alto para que se cumplan.