Enmarcado en la semana de la movilidad sostenible el ayuntamiento ha inagurado hoy un aparcamiento para bicicletas. Toda una proeza...

Como hoy era una semana para hacer promesas y exponer voluntades, nos anuncia su intención de cada uno de los 21 distritos de con los que cuenta la ciudad tendrán con unos 10 estacionamientos para bicis cada uno, hasta llegar a más de 200 en toda la ciudad, gracias a una inversión de medio millón de euros.

También nos ha contado su intención de hacer 15 kilometros al año de carriles para las biciletas. No se si es mucho o no, pero Beatriz Elorriaga -Consejera de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid- ha prometido 14.000 kilometros de carriles bicis. Impresionante...

Y en el mismo acto de Gallardon el delegado de Seguridad y Movilidad, Pedro Calvo, nos cuenta que si se lograra que el 3 por ciento del millón de conductores que diariamente utilizan su vehículo para circular por Madrid se desplazasen en bicicleta, se ahorrarían 63.000 litros de combustible al día, se reduciría la contaminación acústica y se expulsarían a la atmósfera 12.000 kilogramos de CO y 120.000 de CO2 cada jornada.

Casi parecen que son ecologistas y todo... juas :-)

Poco o nada se escucha algún mensaje sobre el modelo de movilidad fomentado. Mucho carril bici pero no se habla de como el uso del automóvil privado, tiene como consecuencia un gran coste de energía y un notable impacto ambiental, no garantizando un medio eficaz, rápido y seguro de transporte. Según Amics de la Bici, "las personas que se desplazan habitualmente en coche por la ciudad suponen el 20% de los usuarios de la calle, pero acaparan el 62% del espacio viario público y son responsables del 97% de la contaminación atmosférica de las grandes ciudades". "Los coches y motos son también el origen de la contaminación acústica, de la congestión crónica de las calles, del mal funcionamiento de los transportes públicos (atrapados en los embotellamientos) y de la pérdida de muchas vidas humanas".

Sin embargo Comunidad y Ayuntamiento permanecen impasibles, eso si, construyen carriles bicis, para mantener aún más apartados a los ciclista del tráfico considerandolos como algo a segregar. Considerandolos una vez como algo raro que no debe estobar el rapido discurri del coche.

El "dios coche" se ha comido las necesarias medidas que se podrían haber anunciado hoy como la disminución del volumen de coches; la "pacificación o calmado" del tráfico; la priorización del transporte público y de las inversiones para mejorar su calidad (también frecuencias y horarios); o, porque no, una moratoria en la contrucción de las infraestructuras que solo logran atraer a más coches (plata una autopista/tunel y recogeras un atasco)... El dios coche se ha comida la ciudad de las personas.

La necesidad de que desde las adminsitraciones miren las ciudades desde la optica de los peatones, del transporte público o de las bicicletas es hoy más que nunca fundamental en una ciudad donde El 80% de la contaminación procede de los coches.