http://www.kriptopolis.org/images/orwell2.jpgFinalmente la Comisión de Garantías de Videovigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado el permiso preceptivo a la instalación de 31 camaras de "seguridad". De esta form la calle de Montera contará con 10 cámaras, la Plaza Santa Soledad Torres Acosta (Plaza de los Luna) tendrá tres y otras doce en los alrededores de la Corredera Baja de San Pablo.
 
Más allá de algunas restricciones que han impuesto a las cámaras la comisión el anuncio ha sido recibido con cierta alegria por muchas personas. Las cámaras son algúnas de las respuestas que el Ayuntamiento da a ese 88% de madrileños y madrileñas que se sienten  "poco o nada seguros" La previsión municipal es que el sistema de seguridad, en el que se han invertido unos 500.000 euros, esté en funcionamiento antes de que finalice este año. El dispositivo será similar al existente en la Plaza Mayor, donde hay 26 cámaras.
 
Así que ya tenemos 37 cámaras en la calle, en el centro de Madrid. Su objetivo real no es el de captar "infraganti" al pequeño delincuente. Más bien se busca la anticipación y el marcaje de sujetos "peligros y enemigos", sean estos indigentes, toxicomanos, jóvenes que quieren beber en la calle o pequeños delincuentes. Las condiciones impuestas por la comisión como la prohibición de grabar el sonido o al interior de las casas son prevenciones para casi anda, pues el objetivo es muy diferente y dispar.
 
Los objetivos son más bien la contención de los excedentes sociales. Marcar los sujestos enemigos y peligrosos para anticiparse y ya condenarles a la sospecha. Las 37 cámaras se unen al ejercito de camaras que están en otros espacios, como parquins, oficinas, centros comerciales, pequeños comercios, casas o urbanizaciones.  
 
El Gran Hermano madrileño tiene claros sus enemigos: traficantes, prostitutas, indigentes, inmigrantes, top mantas... Las clases peligrosas no son otras quie "los no incluidos".
 
Nadie entendería que se pusiesen cámaras en los centros de trabajo de la comunidad de Madrid donde mueren un trabajador cada tres días; los empresarios están "incluídos", no necesitan ser "contenidos" por la vigilancia preventiva ya que se presume que son inocentes. No están marcados como sujetos peligrosos y lo normal es ver a la polícia persiguiendo a las personas del "top manta" o al pobre que duerme en una plaza...