Publicaba ayer una notiicia el diario ADN sobre el transporte ideal. Comentaba el periódico que el reto es que los usuarios dejen el coche aparcado en casa y que los modelos ideales en europa eran la bicicleta en amsterdam, el sistema de buis en Londres y el Metro en Madrid
 
Sin entrar a rebatir al diario sobre la bondad o no de estos tres modelo que comentaba en su noticia  si que es notorio el olvido de la accesibilidad.  Cualquier plan de movilidad sostenible no se puede plantear solo como una actuación en la gestión e infraestructura del transporte y de las formas de movilidad sino que también hay que actuar en cuanto a la acesibilidad.
 
La accesibilidad entiende del concepto de ¿donde vamos? y ¿por que vamos?. Es decir, las cuasas que geenran la necesidad de nuestros movimientos. La hisotira es que sería mucho más sostenibles un modelo de ciudad en el que las necesidad medias de transporte no sean tan altas y que por tanto los servios básicos (hispitales, administraciones públicas...), el ocio o el trabajo -o alguna de las tres- estén a menos de 15 minutos andando de las viviendas.
 
El problema es que cada vez esto es más impsoible y la accesibilidad se hace cada día más compleja. La separación de los usos de la ciudad con la aparición de barrios dormitorios, de centros de ocio y de barrios enteros de oficinas aumenta nuestras necesidades de movimiento. El diario 20minutos comenta que hasta 140.000 madrileños tienen el trabajo a hora y media de casa y que una persona de cada tres tiene el trabajo en una ciudad diferetne en la que vide.
 
Y como no puede ser de otra forma el medio preferido para ir a trabajar es el transporte privado. Un total de 1.385.400 personas (casi la mitad de la población que trabaja) utiliza a diario su coche o su moto para esta tarea, frente al 1.066.000 que optan por hacerlo en tren, autobús o metro. Es en este momento cuando tarde y mal las administraciones intervienen sobre el modo de transporte olvidándose que el modelo de ciudad y la configuración que le damos a su forma influye de manera determinante en nuestras necesidades de movilidad y en el empeoramiento de la accesibildiad media.