A través de una de las
bitacoras de barrapunto, acabo de leer un estupendo resumen sobre la reacción de la blogosfera musulmuna ante el asunto de las caricaturas musulmanas publicadas en un diario danés.
Además de resumir opinión general entre los
blogs jordanos,
iraquies y
marroquies, y la creación del sitio web
We are sorry, en el intento de crear que no todos los musulmanes piensan así.
A continuación, pego la traducción que he encontrado en la bitacora de quique en barrapunto. Merece la pena difundirlo.
Pedimos sinceramente disculpas al puebo de Dinamarca, Noruega y toda la Unión Europea por las acciones de unos pocos, y condenamos completamente todas las formas de vandalismo e incitación a la violencia que ha visto el mundo árabe y musulman. Esperamos que este triste episodio no perjudique la gran amistad que nuestros pueblos han cultivado durante décadas.
El problema de la representación mediática de estos sucesos tiene a ser que los medios sólo recogen las voces más vociferantes, ignorando las voces racionales que no generan tanto ruido. Las voces que buscan tolerancia, diálogo y entendimiento son siempre descartadas por las más sensacionalistas, dando a los videntes la impresión de que esas visiones son representativas de toda la opinión pública árabe. Este sitio web es un modesto intento de reparar ese error. Agradeceríamos que se lo hagas saber a tantos de tus amigos como sea posible.
Quien se siente ofendido por el contenido de una publicación tiene una amplia gama de métodos democráticos y respetuosos de perseguir una reparación. Las más obvias son no comprar la publicación, escribir cartas al editor o expresar su opinión en otros foros. También es posible aprovechar la libertad de elección en una democracia para llevar a cabo un boicot de la publicación, e incluso de las empresas relacionadas con ella. Pero un boicot de todas las empresas de un país es injustificado y contraproductivo. Permitiríamos que los extremistas de ambos lados prevalezcan, castigando al gobierno y a toda la población por las acciones de unos pocos irresponsables que no son representativos.
Nos disculpamos de corazón ante el pueblo de Noruega y Dinamarca por cualquier ofensa que haya provocado estre lamentable episodio, a cualquier europeo que haya sido amenazado o intimidado, al personal de las embajadas danesa, noruega y sueca en Siria y por cualquier desasiego que este asunto haya causado a cualquiera.
Esperemos que en vez de fortalecer a los intolerantes, este lamentable asunto reúna a la gente de mente abierta de las comunidades árabe, musulmana, noruega, danesa y europea y se unan en una lucha continuada de razón contra prejuicios, apertura de mente contra intolerancia y humanidad contra racismo.