Isla Tortuga

El código de prisión en Venezuela:Visita a Yare

FRAGMENTOS TESINA ANTROPOLOGÍA — Escrito por nuria @ 10:27

 

En este artículo se analizan los códigos de relación propios de las cárceles venezolanas que se edifican sobre los códigos de hombría que rigen ya de alguna manera entre los jóvenes del barrio y que regulan el intercambio de violencia que estructura las relaciones sociales en la prisión.

 
La cárcel es un cementerio de hombres vivos.
Cross-T

visita a Ratablanca
24 de febrero de 2008
Hoy acompaño a Vilma a visitar a su hijo Miguel, alias Ratablanca, un rapero a quien he dado clases de vídeo y con quien he trabajado en un documental junto con la gente del colectivo cultural Tiuna El Fuerte, de Caracas1. Esta es la segunda vez que Miguel está en prisión, hace poco fue encarcelado de nuevo ya que estaba solicitado sin saberlo desde hacía algunos meses. Si no consigue algún beneficio penitenciario como el traslado a un centro de desintoxicación, tendrá que pasar en la prisión el resto de la condena por asaltar a un taxista, dos o tres años más.

Hay como más de una hora de camino desde Nuevo Circo en camioneta. Allí suben las mujeres cargadas con bolsas, niños, comida y bebida que preparan para sus familiares y novios. Es temprano, antes de las ocho de la mañana, caras sufridas, todas saben lo que les espera, y aunque es probable que tengan ganas de ver a sus hombres, el día será duro, cruel a la vista y al corazón, humillante con los guardias, cansado por lo largo del viaje.

Al llegar nos escriben un número con rotulador negro en el brazo, yo soy el 494, un cálculo por la cola y por la hora nos hace aventurar que el número de visitas puede alcanzar fácilmente las 600 más los niños. De nuevo otra cola al sol para esperar turno, y al final dos sellos en los brazos.


La cola de las visitas masculinas, es casi inexistente. Los hombres a penas visitan a los hombres en la prisión. En la cola de las mujeres se habla de las normas sobre la comida, si hay que abrir o no los panes, qué hacen con la mantequilla los guardias para saber si oculta algo... Al final, y por la disparidad de experiencias, concluimos que el proceso de requisa es, hasta cierto punto, arbitrario. Alguien explica que a una mujer le encontraron balas en la comida. Otra protesta por tanto registro, para qué buscarnos armas o prohibirnos traer un jersey si la cárcel está llena de las más variadas armas y drogas absolutamente a la vista. Todas en la cola asienten, y supongo que la respuesta flota en el aire: para que sean los propios guardias los que se las proporciones. Tenemos tiempo de hablar, estamos casi una hora haciendo cola, que más los registros de la comida y los corporales nos lleva entre hora y media y dos horas entrar en la prisión. Ante la presencia de una novata, yo, las mujeres se complacen en explicarme experiencias, propias y escuchas. Yo, después de oírlas, casi deseo que no lo hubieran hecho, sólo me pone más nerviosa. Sobre todo, los relatos de una señora de unos cincuenta años de pelo negro surcado de canas. Ella estuvo retenida como rehén durante once días dentro de la prisión durante un motín. Otras cosas les pasan a las visitas, las más horribles: un bebé violado y una mujer y su hija muertas por la explosión de una granada. Cuál fue la reacción de los presos: uno de los autores de los hechos fue "picado en pedacitos de este tamaño", explica la mujer separando un poquito el pulgar del índice. Luego me vuelve a explicar la historia de un recluso  a quién cortaron la cabeza y después de arrancarle el corazón se la metieron en el estómago. Según ella, se la contó un guardia, yo ya la había oído y no me la creí, pero las organizaciones de derechos humanos cuentan historias parecidas. Cuentos para no dormir, que pueden coger forma cualquier noche inquieta en el infierno de Yare. La mujer canosa lleva nueve años visitando a su hijo. "Te vas endureciendo", comenta Vilma, “para sobrevivir”.

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Godard y los guiones

IMAGEN Y POLÍTICA — Escrito por nuria @ 10:23

"Ahora sé mucho mejor qué es lo que debo hacer: primero escribo los momentos claves del film, lo cual me proporciona una trama en siete u ocho puntos. Entonces, cuando me viene una idea, sólo tengo que preguntarme a qué punto, a qué escena debo vincularla.

El decorado me ayuda mucho a encontrar las ideas. A menudo, incluso, parto de él. Ginebra era un decorado que conocía porque había vivido allí durante la guerra. Me pregunto cómo pueden disponerse los puntos de referencia después de redactar el guión. Hay que pensar primero en el decorado. Y con frecuencia, cuando un tipo escribe: «Entró en una habitación», y en ese momento piensa en una habitación que conoce, el film está hecho por otro que piensa en otra habitación. Esto lo desplaza todo. No se vive de igual manera en diferentes decorados. Yo vivo en los Campos Elíseos. Ahora bien, antes de A bout de souffle no había habido ningún film que mostrara el aspecto que tiene aquello. Como mis personajes ven ese decorado sesenta veces al día, yo quise mostrarlos dentro. Rara vez vemos el Arco de Triunfo en el cine, como no sea en los films americanos."

Las reglas de oro de Jim Jarmush para hacer una película

IMAGEN Y POLÍTICA — Escrito por nuria @ 10:52

 

REGLA No. 1: No hay reglas. Hay tantas maneras de hacer una película como cineastas potenciales. Es una forma abierta. Como sea, yo personalmente no sería capaz de decirle a nadie qué hacer o cómo hacer algo. Para mí es como decirle a alguien cuáles deberían ser sus creencias religiosas. A la mierda. Eso va en contra de mi filosofía personal - esto es más un código que una serie de reglas. Por lo tanto, olvídate de las "reglas" que estás leyendo en este momento y considéralas más bien simples notas para mí mismo. Uno debería hacer sus propias "notas" porque no hay una única forma de hacer nada. Si alguien te dice que hay una única forma, su forma, aléjate de él tan rápido como puedas, tanto física como filosóficamente.

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contacto

contacto — Escrito por nuria @ 10:39
nuria at sindominio.net

Godard y Gorin como grupo Dziga Vertov sobre cine y política

IMAGEN Y POLÍTICA — Escrito por nuria @ 21:19

Este es un fragmento del off de Vent de l'est, una película del colectivo (que según dicen es uno de esos famosos colectivos de dos, y si nos ponemos, casi de uno, que son los más efectivos). De hecho esta película casi no se acaba porque se hacía de forma asamblearia con anarquistas y maoistas juntos... Quizás verla es darse cuenta como tristemente las películas asamblearias casi nunca funcionan... Sin embargo, como siempre, Godard-Gorin nos regalan reflexiones interesantes como ésta:

"Hoy la pregunta: ¿qué hacer? se plantea con fuerza a los cineastas militantes. Para ellos no se trata ya de elegir un camino. Se trata de determinar qué es lo que deben hacer prácticamente en un camino que la historia de las luchas revolucionarias les ha enseñado. Sí, ¿qué hacer? Hacer una películar, por ejemplo supone en primer lugar plantearse la pregunta "¿dónde estamos?". ¿Y qué significa la pregunta dónde estamos para un cineasta militante? En primer lugar significa abrir paréntesis y preguntarse por la historia del cine revolucionario.

Victoria del cine revolucionario: 19 de julio de 1920. Después del discurso del camarada Lenin en el Segundo Congreso de la Tercera Internacional sobre las principales tareas de la Internacional Comunista, el camarada Dziga Vertov declara en la tribuna: "Nosotros, cineastas bolcheviques, sabemos que no hay cine en sí, cine por encima de las clases. También sabemos que el cine es una tarea secundaria y nuestro programa es archisimple ver y mostrar el mundo en nombre de la revolución mundial del proletariado".

Es el pueblo el que hace la historia. Sin embargo, en las pantallas del hemisferio western siempre es el reino de los guapos señores y las señoritas. La exigencia siempre se ha impuesto a los actores con el pretexto de que deben poner el acento en los sentimientos y el instinto de manifestar sin contención alguna las ideas corrompidas de la burguesía y de representar sin escrúpulos el degenerado modo de vida burguesa al amparo de su maquillaje.

Derrota del cine revolucionario: 18 de noviembre de 1924. Unos días después de la muerte de Lenin, Sergei Eisenstein sale conmocionado de una proyección de Intolerancia película del imperialista norteamericano Griffith. Consecuencia: en 1925 confundiendo tareas principales y secundarias Eisenstein filma la revuelta de los marinos del acorazado Potemkin en vez de glorificar las luchas del momento. Consecuencia: en 1929, en "La línea general" a propósito de la reforma agraria si Eisenstein sae hablar en términos nuevos de la opresión zarista sólo sabe utilizar conceptos antiguos para describir la colectivización. En él lo antiguo triunfa definitivamente sobre lo nuevo. Consecuencia: cinco años más tarde Hollywood le paga un billete para filmar la revolución mexicana mientras que en Berlín el doctor Goebbels exige a los dirigentes de la UFA un Acorazadi Potemkin nazi."

En algún texto posterior Godard se hará no obstante una reconciliación entre la formas de ambos directores, Vertov-Einsenstein... Si alguien encuentra la referencia que la envíe por favor Gracias.


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