Cada día es más difícil pedirle cine a las películas, encontrar cine en las salas de películas, no volverse loco ante las maravillas que público y crítica aplauden, cada día es más difícil...
Por eso el otro día, me lleve un alegrón, cogí mis piernas y me eche a andar, me metí en una sala (por esta vez cine), y con los ojos espectantes me senté en la butaca, se apagó la luz, empezaron las imágenes, y..., ¡bingo!, por fin una película de cine, su título (horrible traducción) "Bosque de luto" (Mogari No Mori) -quien la vea comprenderá por qué, más bien sería bosque de vida, pero en fin...-, el caso es que allí estaba yo, y la posibilidad se convirtió en verdad.
Película, difícil, aburrida, lenta, que no cuenta nada, ni nada se sabe, más que la sensación de haber perdido el tiempo de forma soporífera, coñazo de intelectuales, una tomadura de pelo y todas esas cosas que os diría el Boyero y compañía, eso, y mucho más, pero que le vamos a hacer, a mí me encantó, me hizo estar sentado a varios palmos de la butaca, me conectó con aquello invisible que nos rodea, me metió dentro de mí mismo, me dio un poquito de aliento, y como seguramente no dure ni dos semanas en cartel, pues aquí dejo esto, y quien quiera ahí tiene una posibilidad...






