Lunes, Enero 15, 2007

PERSIGUIENDO A LA “V” DE VIVIENDA (CAPÍTULO II)

Flipamos en la primera sentada, resistimos en la segunda, insistimos en la tercera, paseamos en la cuarta... Queríamos publicar un librito, pero las movilizaciones todavía están vivas, muy vivas. No podemos cerrar lo que nos supera. El librito se ha roto. Ahí va el segundo post.

Grupo 47
Contacto: grupo47m[at]gmail.com

CAPÍTULO II: Ir, volver a ir... dejar de ir: entrevista con Macromundo

En la tercera sentada, en Madrid, se produjeron varias detenciones. Las detenciones dan miedo y con el miedo viene la división. Desde el blog de Macromundo se empezaron a buscar testigos y a acompañar la defensa de los detenidos. ¿Cómo va a defenderse de la represión un “grupo sin cabeza”?

Durante las primeras sentadas, la actividad fue muy intensa en wikis y blogs: comentarios, relatos, fotografías, vídeos, etc. Nos llamó especialmente la atención el blog de Macromundo (http://macromundo.blogspot.com/), por la mirada que aplicaba en sus relatos a las sentadas y, sobre todo, por su valiente iniciativa individual de encontrar testigos de las detenciones durante la tercera sentada y conectarlos con los propios detenidos, en un movimiento recién nacido, sin estructuras organizativas de referencia.


Salir de lo virtual, poner el cuerpo, comprometerse en el mundo de los átomos con personas de carne y hueso en una situación incómoda, hostil, desacogedora: las detenciones. Sin experiencia política ni saberes previos. ¿Qué afectó tan fuerte a una persona anónima en las sentadas como para empujarle a una decisión así? ¿Cómo se ven las sentadas desde la perspectiva de una de las muchas gentes cualquiera que acuden? ¿Por qué se va, por qué se sigue yendo, por qué se deja de ir? Esas preguntas bien valían un encuentro. Al final, fueron aproximadamente tres horas de conversación, recuerdos, relatos y risas, en el barrio de Lavapiés. Hemos recogido aquí algunos extractos de la charla que nos llamaron profundamente la atención y nos hicieron pensar sobre aspectos importantes de este proceso de movilización.

Empezamos recordando la primera sentada, la sorpresa, las carreras en las Vistillas. La conversación deriva enseguida sobre los detenidos, cómo se hizo Macromundo con los contactos de los detenidos, la potencia de Internet como herramienta comunicativa para casos de urgencia, la tergiversación policial de lo sucedido, etc.

Pero, ¿de dónde sale Macromundo y su blog?

M- Trabajo de administrador de sistemas. Vivo con mis padres, hasta el año que viene, espero.

M- Estuve una temporada cerca de los movimientos de software libre porque estuve cerca de una asociación de estudiantes donde estaba Marchesi y gente de la Free Software Foundation. Pero tenía otras muchas cosas que hacer y además entré en el entorno laboral. Al ver que no podía ocuparme del asunto como creía que debía hacerse lo dejé.

G47- Y cuando abriste el blog ¿cómo empezaste?
M- Hola, este es mi blog, voy a contar lo que me salga de los huevos. No creí que fuera a durar ni 15 días. La primera noticia que puse fue sobre copyleft. Y luego, goteo de temas variados. Nunca temas de los que ya se habla en todas partes. Voy a mi rollo, cosas que me llaman la atención. Un efecto espejo de lo que estoy leyendo en ese momento. A lo mejor mañana dejo de poner noticias hasta dentro de tres meses. No lo llevo como algo estricto.

/* La primera curiosidad que queremos satisfacer gira en torno a la experiencia política previa de Macromundo: */


G47- ¿Tenías experiencia en manis y así, porque para hacer lo que hiciste...?
M- Yo para ir a manifestaciones tengo un problema, porque me tengo que sentir muy identificado. Soy muy tiquismiquis y no me gusta ir a una manifestación que luego pueda doblarse y se use de propaganda para otra cosa. Como ésta era así, de caos, de cachondeo, con un e-mail de convocatoria, pues dije: 'vamos'.

G47- ¿Te sientes representado por algún partido?
M- Actualmente, no. Es que me asquea. Voté al PP hasta las últimas elecciones, pero en las últimas estaba asqueado por lo que habían hecho. Y también por lo que había hecho el PSOE. Y voté en blanco.

M- Nunca había estado en una mani, ni en las de la guerra. Estuve en la del atentado del 12 de marzo. No en la de Génova, que estuve a punto de ir. En la oficial.

G47- ¿Hubieras ido a la del 13?
M- Yo creo que sí, aunque quizá luego me hubiera vuelto, según lo que me hubiera encontrado. No sé lo que ocurrió, con la propaganda que hay ya no se puede saber...

/* Eso nos recuerda que cuando llegamos con algo de antelación a Sol el 14 de mayo, el día de la primera sentada, se nos acercó un chico y nos preguntó expectante si veníamos a la sentada: “a ver cuántos somos”, “el único miedo que tengo es que se politice, hay que evitar que se politice”. ¿Tiene que ver ese rechazo de la “politización” (que algo se “doble” y se utilice de propaganda para otra cosa) con el éxito de convocatoria de la primera sentada, anónima y recogida por gente muy heterogénea? */


M- La primera convocatoria tuvo muchísimo recorrido, llegó a todas partes. Yo lo sé por dónde me llegaba el e-mail. Que tal persona, que sólo manda chistes, me reenvíe a mí ese correo significa que está dando muchísimas vueltas. Eso me pasó. Aún así no había mucha gente al principio en Sol.

/* Al igual que en el 13-M, el mensaje prende y circula gracias a la confianza que aporta saber que no viene de un sitio determinado, de ningún bando político en juego. Es la gente misma quien se autoconvoca. */


G47- ¿Crees que hubiera ido la misma cantidad de gente si hubiera convocado un partido?
M- Más gente, pero no hubiera sido lo mismo. Hubiera sido una movilización para utilizarla luego como propaganda. Que se instrumentalice una manifestación a la que yo voy como propaganda me cabrea mucho. Y tal y como está la política en España...

/* Alguien que nunca había ido a una manifestación se engancha a las sentadas. ¿Cómo es eso? ¿qué se vivió ahí? Está claro que la convocatoria anónima tuvo mucho que ver (”como ésta era así, de caos, de cachondeo, con un mail de convocatoria, pues dije: 'vamos'”). Pero no sólo eso. */

M- Al principio, la sentada era un rollo insoportable. De hecho, dos amigas mías se fueron.

/* ¿Y, entonces, qué tipo de elementos construyeron un espacio habitable y atractivo durante la primera sentada? */

M- Cuando empezamos a movernos la cosa se volvió apetecible. Estar cortando la calle anima un huevo. Y la batucada fue fundamental, clave del éxito. Yo creo que la mayoría de la gente no fue deliberadamente. Mucha gente pasaba por allí y recordó haber recibido el e-mail, etc. El éxito fue que nos dejaron mover y que mucha gente que se cruzó con nosotros recordó haber recibido el e-mail. Para la segunda, mucha gente quería repetir porque fue muy divertido.

M- La primera sentada me pareció increíble. Un verdadero experimento de inteligencia colectiva. Un grupo sin cabeza. Luego en las siguientes había gente que distribuía papelitos. Pero en las primeras nada de nada. ¿Dónde acabará esto? Nadie lo sabía.

M- Eso [aplausos a nuestro paso] ocurrió durante todo el trayecto. Yo flipaba con las abuelitas del autobús. Si hubiera sido un rollo político, estos son buenos y estos malos... Pero esto [el problema de la vivienda] afecta a todo el mundo. Pocas cosas se pueden decir que unen tanto a todo el país, por lo menos a la gente normal del país, como la situación de la vivienda.

/* Lo “político” desune, “dobla”. Pero la “unidad” que hay en torno al problema de la vivienda permite esquivar la lógica de “buenos y malos”, el fantasma de las dos Españas, etc. Imposible manipular lo que no se sabe ni dónde empieza ni dónde termina (“un grupo sin cabeza”). La cosa se anima: Macromundo empieza a hacerse eco de las sentadas en su blog, que ganó muchísimo feed-back. Editaba relatos, fotos, vídeos, contactaba con periodistas, etc. */

M- No encontré ningún otro blog que hubiera contado la primera sentada como yo la ví y decidí hacerlo yo. Tuve muchísimas visitas y tantos comentarios que aquello parecía una novela donde se contaba con pelos y señales lo que había pasado.

/* No sólo somos espectadores de lo que pasa, sino que también podemos participar activamente, con otros. Este movimiento tiene una dimensión importante en el mundo de los bytes, que permite la aparición de distintas voces, espacios públicos ¿y comunidades? De hecho, la percepción de Macromundo es que: */

M- El contexto de este movimiento es Internet. El 98% de la gente que fue es gente que está mucho en Internet.

/* Macromundo tuvo la idea de formar un grupo para cubrir las manis, porque él iba prácticamente sólo. No cuajó. Los poderes decidieron que tampoco debían cuajar las propias sentadas. */

M- Mi lectura un poco flipada es que ese experimento de la primera sentada causó alarma en los políticos, las instituciones, los poderes fácticos, yo qué sé. No se pueden tolerar esos movimientos autónomos. Por eso decidieron ir a machete.

/* Una voz autónoma, sin identificación clara en ninguno de los bandos del tablero de ajedrez de la política tradicional, inquieta. Se decidió acabar con ella: sembrar el miedo y abortar un experimento frágil de autoorganización mediante cargas, detenciones, arbitrariedad, tergiversación. Macromundo conoce muy de cerca el desarrollo de esta estrategia del miedo, desde su experiencia con los detenidos de la tercera sentada. */

M- A mí me dieron un par de leches en la segunda sentada, pero entonces no tuve miedo. Me dieron miedo las detenciones de la tercera, lo que te contaba la gente, la posibilidad de ir a la cárcel, la arbitrariedad total.

G47- ¿Crees que tuvo que ver lo de las cargas con que fuera cada vez menos gente?
M- Sin duda, sin duda. La segunda no creo que influyera en la tercera. Lo que influyó fueron las detenciones. Mi lectura es esa: las cargas no dieron miedo, incluso algunos se envalentonaban, lo que dio miedo fueron las detenciones.

M- A la cuarta fuí cabreado y acojonado. Estaba feliz en el Retiro [se refiere a la Feria del Libro del Retiro, donde la sentada se autoconvocó desde Sol, sin presencia policial alguna]. Pero hubo división: siempre hay gente que considera una rendición lo que otra gente considera lo más lógico.

/* Ser detenido en soledad (¿quién te va a acompañar a partir de entonces?). Que te rompan la vida por nada, en un momento. La arbitrariedad, la manipulación. Macromundo no tiene miedo en las cargas de la segunda sentada, que se vivían colectivamente, sino en las detenciones de la tercera. La estrategia policial va erosionando lo común expresado en la primera sentada (“siempre hay gente que considera una rendición lo que otra gente considera lo más lógico”). Hay división sobre cómo responder (“algunos se envalentonaban”), penetra el virus del miedo. */


/* Macromundo mismo vive esa división en su blog cuando comenta los sucesos y ofrece su punto de vista. */

M- Yo lo que quería es que no hubiera más detenidos. Hice un post sobre “las cosas que no tienes que hacer”. Decía: “Si ves que la policía viene a pegarte no fuerces el enfrentamiento, aunque sea muy justo y todo lo que tú quieras”. Hubo gente que me criticó: “eres un gallina” y tal. Quizá tuvieran razón, pero yo lo que quería es que no hubiera más detenidos. Cuando estuve con ellos [los detenidos]... ¡pero si eran unos chavales, preocupados por los exámenes!

/* La represión funciona: divide y dificulta pensar una prolongación para el proceso de movilización. Aunque todavía en la cuarta sentada hay gente heterogénea, el movimiento pierde densidad -de atención y debate- en la red. */

M- En la cuarta seguía habiendo gente normal, menos gente pero muy normal. No esta gente que arma follón y tal. No sólo los que están más acostumbrados a este tipo de protesta. En estas sentadas veías gente normal, vestida normal. Fue lo que más me animó de este movida.

M- A partir de la cuarta vi poca movilización, poco debate. Tras la primera hubo un debate acojonante. Lo del wiki fue apasionante. Yo entraba todo el tiempo a ver. Pero a partir de la cuarta se perdió mucho fuelle.

/* Sin espacios colectivos para cuidarnos entre nosotros, pensar juntos y protegernos del miedo (recordemos que la idea de Macromundo de forjar un grupo que cubriese autónomamente las sentadas no cuajó), el miedo, el cansancio y la ausencia de perspectivas se impone. La construcción colectiva del blog no basta. La intensidad (“el fuelle”) se pierde. La existencia vuelve a privatizarse. */

M- A la quinta no pude ir y a partir de ahí perdí el hilo, perdí el hilo completamente. A la mani del 2 de julio tampoco pude ir. Me separé mucho de la cuestión. A partir de la cuarta se perdió mucho fuelle, llegaba el verano y tenía otras muchas cosas de qué ocuparme.

/* A pesar de que Macromundo expresa suspicacias por la aparición de la palabra “precariedad” en la “Asamblea contra la precariedad y por una vivienda digna”, como algo previo que no se ha elaborado colectivamente en el interior del movimiento, cree que sólo la legalización de los recorridos puede blindar las convocatorias del miedo a la represión. */


G47- ¿Crees que la gente que fue a la primera sólo iba por lo de vivienda?
M- A mí la cosa ésta de la precariedad no me gustó. La precariedad es una cosa muy gorda y tal, pero, ¡joder!, que esto era por la vivienda. Es verdad que lo de la vivienda es un problema gordo porque hay precariedad, pero en la primera el mensaje era muy claro y enfocado hacia la vivienda. Luego se amplió un poco, no sé por quién.

M- No creo que esto vaya a más [las sentadas]. La gente tiene miedo de las detenciones. Quizá cosas como lo del 2 de junio [la manifestación legalizada] tengan más recorrido.

/* Volvimos a encontrarnos de nuevo con Macromundo en la manifestación del 23 de diciembre y en su blog se lanzó al día siguiente un llamamiento para encontrar testigos de la violencia policial contra esa manifestación. */


Fin del segundo post. Próximamente el tercero: “V de vivienda con B de Barcelona: qué pasa cuando las movilizaciones desbordan cualquier
previsión”.

Y si te has perdido el primer capítulo de esta serie y quieres leerlo, pincha aquí o busca en Google: "¿Primera movilización post 13-M?"

Añadir comentario

Añadir comentario
 authimage