Las leyes de educación

Ahora toca otra, las sacan como churros, como son tan baratas... Se dedican a barajar las asignaturas y a dar las cartas otra vez.

El resto de la gestión de un ministerio de educación costaría dinero: mejorar instalaciones, menos niños por aula, colegios más cercanos, educación bilingüe, actividades fuera del centro, personal adjunto a los profesores... Eso no es gratis.

Pero ya que os ponéis, ¡cambiad las asignaturas! Parece mentira que un niño o un joven tenga que pasarse 8 o 10 años de su vida estudiando historia de la literatura. Qué desperdicio de esfuerzo. ¿Cuándo se van a dar cuenta de que las materias de estudio forman parte del mundo? Si quieres que se estudie literatura, mézclala con la cultura a la que pertenece: historia de la cultura, ahí tienes algo que puedes ofrecer durante años. Historia de las ideas, hasta la controvertida religión podrías meter, junto a filosofía y política, todas son ideas.

Son ejemplos, es evidente que los contenidos están anclados en la escolástica, sin relación entre si. Para cambiar eso sí haría yo una ley de educación, y costaría dinero, claro.