Sábado, Diciembre 17, 2005

Las leyes de educación

Ahora toca otra, las sacan como churros, como son tan baratas... Se dedican a barajar las asignaturas y a dar las cartas otra vez.

El resto de la gestión de un ministerio de educación costaría dinero: mejorar instalaciones, menos niños por aula, colegios más cercanos, educación bilingüe, actividades fuera del centro, personal adjunto a los profesores... Eso no es gratis.

Pero ya que os ponéis, ¡cambiad las asignaturas! Parece mentira que un niño o un joven tenga que pasarse 8 o 10 años de su vida estudiando historia de la literatura. Qué desperdicio de esfuerzo. ¿Cuándo se van a dar cuenta de que las materias de estudio forman parte del mundo? Si quieres que se estudie literatura, mézclala con la cultura a la que pertenece: historia de la cultura, ahí tienes algo que puedes ofrecer durante años. Historia de las ideas, hasta la controvertida religión podrías meter, junto a filosofía y política, todas son ideas.

Son ejemplos, es evidente que los contenidos están anclados en la escolástica, sin relación entre si. Para cambiar eso sí haría yo una ley de educación, y costaría dinero, claro.

 

 

 

 

círculo vicioso [Responder]

Casualmente hablaba ayer mismo con Kiko sobre este asunto, en medio de una concurrida y gélida calle madrileña. Me convenció de que el problema no son las leyes de educación (yo, opinador nato, opinaba que la LOE es nefasta, y que abocará a las futuras generaciones a la ignorancia y la estupidez), que el problema más grave es el de la incompetencia de los maestros y profesores de secundaria. Aquí, como sabes, basta ser un licenciadete en lo que sea y hacer un cursillo pedagógico para ser profesor de enseñanza media. Sin más. Me explicó de forma convincente que en Finlandia (modelo educativo por excelencia) la carrera de magisterio es durísima, se prolonga 7 años, y se exigen competencias del más alto nivel. Muy pocos llegan a maestros, pero son gente con vocación. Al igual que no todo el mundo vale para actor, no todo el mundo vale para profesor de secundaria. Requiere unas competencias muy diversas que poco tienen que ver con ser licenciado en matemáticas o en literatura, o saber qué es el verso de pie quebrado o la división de polinomios. Tiene que ver con saber enseñar y dominar una clase.

Mi única objeción fue que ese no puede ser el único problema (los profesores de nuestra época estaban probablemente peor preparados y yo creo que nos educaban mejor), sino un conjunto de circunstancias que incluye el lamentable papel de los padres (que convierten al niño en un ser caprichoso y tiránico), las políticas diseñadas por ingenieros sociales progres (pedagogos, psicólogos, terapeutas y demás ejército de caraduras) y también razones sociales, como es la pérdida de la motivación y del prestigio de la escuela como tal (ahora el modelo de éxito social no es la cultura sino el pelotazo tipo OT).

La conclusión es que todo es un círculo vicioso casi imposible de romper (padres mal educados por profesores incompetentes y políticas nefastas, dan lugar a niños que serán futuros padres y profesores incompetentes...). Mientras tanto, los estudiantes españoles están a la cola de Europa en las materias centrales de los tests escolares (matemáticas y ciencias) y también estamos a la cola de Europa en inversión en I+D y en desarrollo tecnológico... Justo cuando nos han sacado de los fondos de cohesión europeos porque se supone que ya "somos ricos" (gracias a la cultura del ladrillo y del consumo) y deberemos competir en primera división con las grandes potencias...

Comment by Miquel (12/22/2005 19:35)

La excepción española [Responder]

Me he encontrado este artículo reciente del siempre razonable Xavier Pericay (también filólogo ;-). Va un poco más allá de lo habitual en este tema, tratando de hacer una genealogía de dónde vienen los problemas en este campo.

Comment by Miquel (12/22/2005 20:38)

Os niego la mayor [Responder]

Veréis, es que en mi opinión partís de una premisa falsa: que algo va peor que en otro momento, probablemente sea al revés, pero ni siquiera de eso estoy seguro. No creo que haya padres o maestros especialmente malos, ni aquí ni en Finlandia, ni ahora ni antes. No creo que sean una maravilla y tampoco creo que mejoraría mucha la situación si se pidiera más de lo que se les pide (también a los padres Kiko).

Los niños son medio tontos a ciertas edades :), su capacidad para asimilar ciertos conocimientos es muy pequeña y sólo, cuando pasan los años, uno se da cuenta de que lo que te dijeron hace tres siglos tenía sentido.

Ahí es donde yo estoy más interesado, que los contenidos tengan sentido para ellos, con la capacidad que tienen a esas edades. Que magníficos profesores no les traten de embelesar con auténticas chustas, sino que mediocres profesores y padres les digan cosas que tienen valor porque las pueden palpar.

Relacionar los contenidos es fundamental para ellos, los adultos tenemos anclas por todos lados donde fijar conceptos, lo relacionamos todo. Ellos no tienen nada, hay que presentárselo y decirles que todo forma parte del mundo y no son paramoias para aprender.

Continuará...

Encantado de leernos

Comment by Luis (12/22/2005 21:59)

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