Martes, Febrero 21, 2006

Autoengaño

Hace tiempo vi en redes una entrevista con Robert Trivers , en ella habló sobre el autoengaño, un tema digno de Mi primera colonia :) El autoengaño es el acto por el cual nos convencemos de que algo, que en un principio pensamos que es mentira, es verdad.

Trivers planteaba que el autoengaño era una adaptación evolutiva cuyo aspecto positivo era el ahorro de energía. El gasto necesario para mantener engañados a los demás es demasiado grande, con lo cual resta energía para el desarrollo de otras habilidades, etc.

Dentro del marco de la psicología evolutiva a mi se me ocurrió otra idea, con la misma conclusión: el autoengaño restablece el equilibrio de un estado mental agitado, con lo que produce un ahorro de energía, etc.

Ambas son explicativas, tanto desde el punto de vista evolutivo, ahorro de energía, como desde el acto individual que produce beneficio: en la primera idea, mentir mejor, en la segunda idea, adquirir estabilidad emocional.

A mi ambas me parecen razonables. Esto huele a rebajamiento de aceras: primero se diseñan para las sillas de ruedas y luego se potencian por los diversos beneficios que traen. ¿Y en el autoengaño, quién fue primero? Seguramente la que mayor carga de necesidad y beneficio tuviera. Probablemente la segunda idea, el estado mental es algo con lo que siempre vivimos, las situaciones de engaño a otro son más puntuales.

Quedaba abonado el terreno para las religiones y las idelogías, grandes autoengaños para evitar el debate interior.


[Responder]

Qué pena perdérmelo. Me habría encantado ver esa entrevista. Trivers prologó la primera edición inglesa de "El gen egoísta", de Dawkins (Dawkins le reconoce como una de las fuentes de su teoría), y formuló quizá la primera teoría *elegante* de la psicología social y, según Pinker, "ofreció una explicación científica de la tragedia de la condición humana", o sea, por qué parece que la naturaleza humana está siempre abocada a conflictos sin sentido. La idea de Trivers, si no recuerdo mal, es que mientras parece cierto que la evolución favorece que las imágenes del mundo físico sean cada vez más precisas (los errores de percepción perjudican a quien los comete), esto no parece verificarse en relación al "yo", donde los "errores" (autoengaño) pueden ser útiles, como muy bien has explicado en tu comentario.

Recuerdo que Pinker dedica bastantes páginas al tema del autoengaño en "La tabla rasa", le da mucha importancia, pues piensa que es una de las raíces más profundas de los conflictos humanos. Esto no solo afecta a las creencias "consoladoras" que mencionas (tipo religión). Al parecer, en los experimentos de psicología social, las personas siempre sobrevaloran su habilidad, su honradez, su generosidad y su autonomía. Sobreestiman su aportación a un esfuerzo conjunto, atribuyen sus éxitos a su propia habilidad y sus fracasos a la (mala) suerte, y siempre piensan que la otra parte ha salido ganando en cualquier acuerdo. Las personas mantienen estas ilusiones interesadas incluso cuando están conectadas a un detector de mentiras, lo que demuestra que no mienten a quien realiza el experimento, sino a sí mismas. También se conoce el autoengaño a través de lo que los psicólogos llaman "reducción de la disonancia cognitiva" (es decir, cuando cambiamos cualquier opinión que convenga con tal de mantener una imagen positiva de nosotros mismos).

Concluye Pinker: "[el autoengaño] implica que se calibran mal las facultades que nos deberían permitir dirimir nuestras diferencias --buscar la verdad y debatirla racionalmente--, de modo que todas las partes se consideran más inteligentes, más capaces y más nobles de lo que en realidad son. Todas las partes que intervienen en una discusión pueden creer *sinceramente* que la lógica y las pruebas están de su parte y que sus oponentes se confunden, no son honrados, o ambas cosas. El autoengaño es una de las razones de que, paradójicamente, el sentido moral a veces haga más mal que bien."

Comment by Miquel (02/26/2006 21:55)

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