Viernes, Mayo 11, 2007
.:_Dulzes Ensueñ0s: unas palabras por/para Babalon v0.7_:.
Hacia tiempo que no me sucedía algo como esto, siendo un nómada aprendiz de brujo con un cluster de computadoras distribuidas por el mundo en lugar de corazón, que le impide aferrarse a ningún verdadero amor.
Disfrutando de los últimos rescoldos de una utópica ilusión de libertad socio-tecnológica en una mágica noche, con un bello espejismo me encontré.
Me mostró mundos virtuales dentro del metaverso, que había creado, como zonas donde poder simularse libre incluso de reconstruir las propias circunstancias personales y la propia personalidad. El encuentro me marcó, e intenté encontrarle en uno de los mundos que había creado, pero consiguió escurrirse con facilidad fuera del alcance de mis sentidos.
Pasó el tiempo y cuando dejé de buscar y tenía otras ilusiones distrayendo mi mente, volvió a aparecer de forma diferente, esta vez dentro de mi mundo, donde empezamos a volvimos a interactuar de forma mas personal, generando en la otra persona nuevas inquietudes y deseos.
A veces a veces nos reuníamos con otros exploradores de mundos virtuales y otras coincidíamos trabajando el templo del espíritu, terminando estas sesiones con la contemplación de Ra sentados en una plaza de diamantes o en un balcón cerca del cielo, a veces arreglando el mundo y a veces nuestros terminales para conectarnos al metaverso.
Según aprendía mas sobre esta bella ilusión, mas me fascinaba y mas me fui quedando prendado. Diría que casi sin darme cuenta, pero fue demasiado rápido para no percibirlo.
Aunque habían pasado pocos días o semanas desde que llevábamos nuestra rutina, sentía que lleváramos meses o años y si faltábamos a la cita, sentía que faltaba una parte importante de mi vida.
Hasta que al final de uno de esos encuentros, después del protocolo de despedida de dos amigos que intercambian un par de besos en las mejillas, sentí como si temblaran los cimientos del edificio que se encontraba bajo mis pies y cuando me di la vuelta para comenzar bajar las escaleras, tuve que detenerme y aferrarme a las paredes para recuperar el aliento ante la sacudida de mi piel, que se fue expandiendo dejando sin aire mis pulmones hasta llegar a los huesos.
Y la noche siguiente en otro de esos encuentros, con amigos comunes, la distancia se acortó lo suficiente, como para dejar de hablarnos con palabras e intercambiar información que atravesaba lo personal y lo cotidiano revelando esencias que rascaban las primeras capas del alma a través de la epidermis.
Mi cuerpo que parecía grande hasta el momento, se quedaba pequeño, me faltaban manos, brazos, piernas, mejillas, sintiendo la necesidad de volverme plano, fundirme con las sabanas, para poder tener mas superficie con la que rozar su piel.
Las palabras y los susurros adquieren la belleza de su vibración y pierden el significado, cuando la información a transmitir viaja a través de la fricción y del movimiento del cuerpo en silencio.
El mundo deja de existir cuando Shiva y Shakti aniquilan la duda y el miedo de dos personas corrientes, dos personas soñadoras, fijando todo su empeño en conseguir la gran obra a través de la alquimia del placer de la otra persona, ahora convertida en un Dios o una Diosa.
Cada día sentía que sería el ultimo que nos veríamos y cada eterna noche que permanecíamos abrazados de las mas diversas formas probando todo tipo de entumecimiento muscular, sentía que ya había vivido lo suficiente, que ya sabía aprendido lo suficiente y que si mi vida o el mundo se acababa al día siguiente me despediría con una sonrisa.
Todo estaba bien, daba igual como fuera a estar mañana o como fue ayer, porque ni ayer ni mañana existían, solo ese eterno momento de total plenitud.
La aparición del sol, señalaba el resquebrajamiento de la presa que contenía el tiempo, y se acercaba nuestra despedida.
Pasadas unas horas de esta, llegaba la noche oscura del alma.
Unas horas después de la separación del objeto de devoción, era precedida por la mas absoluta oscuridad y el caos y la ilusoria presencia de ella en cada cara que miraba, su voz sonaba al final de cada canción o cada ruido y su tacto en cada roce del viento y su olor salía al final de cada olor por desagradable que pareciera al principio.
Fuera de la ilusión me siento perdido y los mapas de la realidad me parecen ininteligibles cuando eran interpretadas sin su referencia. Luchando por encontrar el camino entre un tipo de oscuridad y un caos con los que no estaba familiarizado, hasta que conseguía volver a encender una vela y volver a afilar lo suficiente la espada por momentos roma que me permite espantar a los duendes escapados de los sueños para asaltar mi rutina dentro de la realidad.
Que sea una ilusión me ayuda a superar mi síndrome de abstinencia que aparece cada vez que pierde el contacto con los sentidos de mi cuerpo. El "saber" que no nos volveremos a ver y que cada vez es la ultima vez, evita que te necesite a cada momento y que crea que puedo sentir tu tacto cada vez que te tenga en mi mente..
Cuando el Dios y la Diosa se cansen de poseernos, o cuando nuestros conservadores egos decidan sacarnos del juego cuya simulación ha superado a la realidad que pretendía simular, quizás algún día, en mi vagar por el mundo, nos cruzaremos y apenas tendremos tiempo de saludarnos, pero el estremecimiento de nuestras columnas como si la serpiente hubiera despertado por el recuerdo de cuando estuvimos en el paraíso como inocentes niños que disfrutan del placer antes de que ninguna obtusa mente les asustara con el infierno.
Y podremos mirar debajo de la piel del alma la parte del otro que se mezcló con nuestro ser. Y aunque el olvido cubra con otros recuerdos,
Quizás todo esto solo sean unos instantes de una reacción bioquímica que está cerca de terminarse, pero a pesar de los dolores no me importaría que sustituyeran varios años de recuerdos, de mi ajetreada vida.
Espero que algún día Eris me perdone la infidelidad sufrida... =)