[ tina paterson ] 31 Octubre, 2008 10:54

No tengan miedo de La Revuelta Obscena 2

Pásense el miércoles que viene por Off Limits, solos, acompañados con sus parejas, madres o vecinas, o sus tías a abuelas…
No tengan miedo, no, no…

Vía ffffound
D.

 

www.tinapaterson.com

[ tina paterson ] 29 Octubre, 2008 06:31
flyingkites:  mogadonia: suddenly: ! (via Maproom Systems)

 

Falta sólo una semana para el evento de post-porno más grande que vieron los siglos: LA REVUELTA OBSCENA 2

Una noche más de Porno Alternativo, Porno Político y Porno Queer. A la búsqueda del amor verdadero.
Programa: GENDER JOCKEYS - Videoartistas (CUENCA), FRAN, O G PRODUCCIONES - Gay patrio (GALIZA), y la actuación estelar de DIANA JUNYENT, PORNOTERRORISMO - Performance (BCN).

...Y MÁS SORPRESAS PORNOLAB.

El 5 Noviembre 2008 / 21h.
En Off Limits.
C/ Escuadra 11 - Bajo.
LAVAPIÉS (MADRID).


No faltéis, te lo dicen melosones Aznarín y Sarkito. ¡Grrr!

foto vía flyingkites
D.

[ tina paterson ] 29 Octubre, 2008 06:30
chichi

 

D.

[ tina paterson ] 29 Octubre, 2008 06:28

Oculolinctus. Vía Baby & blogs.
D.

 

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[ tina paterson ] 26 Octubre, 2008 17:00

Es evidente que muchos hombres heterosexuales se empalman pensando en ser penetrados por otros hombres, o ser humillados, sodomizados por una mujer, del mismo modo que es evidente que muchas mujeres se exitan con la idea de ser violadas, de participar en un gang bang o de ser folladas por otra mujer. El porno también nos puede molestar porque revela que somos inexcitables mientras que nos imaginamos a nosotros mismos como calentones insaciables. Aquello que nos excita o que no nos excita proviene de zonas incontrolables, oscuras y pocas veces en acuerdo con lo que deseamos conscientemente. He aquí el interés de este género cinematográfico, si nos gusta soltar amarras y perder la razón, he aquí también el peligro de este tipo de cine, precisamente si tenemos miedo de no poder controlarlo.

Teoría King Kong, de Virginie Despentes. ¿Por qué este libro tan bueno no se estudia obligatoriamente en los institutos de secundaria españoles? Fácil, los que deciden, son unos capullos. No peor. No sólo son tan idiotas como parecen, es que además se han quedado obsoletos. Así va el mundo:

¡Rajoy, púdrete! ¡Zapatero, vete ya! Y de ahí para abajo... Un mundo nuevo, por favor.
D.

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[ tina paterson ] 22 Octubre, 2008 13:18

 
Debe ser la cercanía de La Revuelta Obscena 2 (el 5 de noviembre 2008 /21h.) en Off Limits (Madrid), pero le president tan tierno como el queso) está calentorro...

D.

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[ tina paterson ] 22 Octubre, 2008 04:57



Invitación de la Corporación Unificada de Lokas Orgásmicas

Corporación de cuerpos inclasificables.

Makinas unificadas en búsqueda de placer.

Lokas perdidas con deseos elegidos.
Incendiarias y caníbales.
Entes disidentes hechos de lenguas que enredan lo que somos,
de manos que follan el heteroterror...

La guerilla despiadada de C.U.L.O. te está esperando!!

Viernes 24 de Octubre a partir de las 20h
CSOA la Revoltosa – c/Rogent 82
Clot + Camp del arpa
Barna.

laquimerarosa.blogspot.com / aloefresa.blogspot.com

 

[ tina paterson ] 21 Octubre, 2008 12:57
tu corrida

D.

 

[ tina paterson ] 15 Octubre, 2008 14:43

Primero, fue por la vista:
Se enamoró de sus ligas. Cómo era posible que una camarera llevase esa prenda de vestir y además en un bar como aquel. La habló, la llevó a casa y enseguida la convirtió en su esclava.

Segundo, fue por el gusto:
Una vivía en Roma, la otra en Barcelona, y sólo se vieron un par de veces más. A cada visita la esperaba en el aeropuerto, con una cesta llenas finos dulces que cocinaba ella misma.

Tercero, fue por la disciplina:
En el siguiente viaje a Italia fueron a una pequeña casa de su familia en los Apeninos. Ella la zurraba duro y largo. Luego se tomaba la cena sobre la espalda de ella. Probaba tranquila, el maravilloso resultado de horas y horas de cocina con las que su esclava la obsequiaba, y contemplaba el atardecer sobre el cuerpo de su amada a cuatro patas.

Me lo contó, ella, hace unos meses en la puerta del Museo del Prado.
D.

La foto es de Julius Von Der Pahlen

 

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[ tina paterson ] 14 Octubre, 2008 16:49

Este texto de Elisa, no se sí es casí, un verdadero nuevo manifiesto Pornolab.org... Pero sin duda, es sublime:

K.O.
Algo pasó el 10 de julio, noche de La Revuelta Obscena I. Algo me pasó. Fue como si en medio de esa tormenta de orgasmos catódicos se encendiese un interruptor y de pronto mis ojos pudieran constatar que el espacio que mi imaginación, mi instinto y mi propio sentido común habían intuido era real. Esas cosas “raras” que hacía en Lima: intentar follarme a mis amigos gays, intentar convertirme en uno de ellos, no bajar la voz para hablar de polvos ocasionales, ni disimular mi avidez sexual, negarme a que me categoricen como lesbiana o bisexual por haberme acostado con un par de chicas, o como heterosexual por haberme acostado con cincuenta chicos... iban todas hacia la misma dirección, una dirección por supuesto política. Yo fui queer y no lo sabía. 

 

Digo que fui queer porque ya no considero que la teoría sea capaz de abarcar la singularidad y a veces llana simplicidad humana. Creo que son los actos y el modo en el que conducimos nuestras vidas lo que nos define. Las cosas que rechazamos, las cosas que aceptamos meneando la cola como cachorritos. O quizá ni siquiera eso. Cada vez que intento presentarme o definirme acabo haciendo bromas o contando mentiras, porque, si de algo estoy convencida, es que todo es 100% ficción. En el perfil de mi blog dice que soy “un boxeador atrapado en el cuerpo de Blancanieves”, es lo más parecido a una verdad que he dicho sobre mí misma. No tiene trampa. Soy el clásico bicho que no esquiva los golpes, el boxeador que espera a que su contrincante no pueda más de cansancio para asestar un derechazo. Esta fue mi actitud en Lima, siempre: algo que andaba entre fascinación y soberbia ante la incomprensión traducida en marginación y castigo. Ahora que me encuentro frente a tanta gente que desde tan joven convirtió su cuerpo en un arma política me pregunto si hice bien en mantenerme al margen del arte y el activismo, pero creo que sí, porque antes de responder hay que escuchar, aunque se trate de insultos o de mentiras.

Yo tendía a ser una freak casi asexual hasta los 16 años, en que las hormonas hicieron CATAPUM, pero las cosas no se dieron así. Si bien hasta los seis o siete años una de las actividades favoritas era auscultar debajo de las camisetas de las compañeras de curso en la escuela rural a donde asistía en el Cuzco, no recuerdo un interés mayor que ese en definir conductas sexuales ni curiosidades eróticas. Cuando volvimos a vivir a la capital todo cambió. Lima era una ciudad hostil, dentro y fuera de las casas. Del Valle Sagrado, pasamos de pronto a la caótica Avenida El Ejercito, en donde no sé cuántos vendedores ambulantes y cobradores de autobús eran atropellados al día y cuyo principal emblema era un cartel, en la entrada del Cuartel General del Ejercito en el que se podía leer bien clarito “NO DETENERSE, ORDEN DE DISPARAR”.

En casa de mi madre teníamos una empleada con “cama adentro”, es decir, una chica menor de edad que vivía en nuestras casa con el único objeto de servirnos 24 horas al día. Ella dormía en una habitación oscura y apartada. Mi padrastro trabajaba, mi madre también. Los diputados y militares acribillados en las puertas de sus casas que parecían en televisión y la música chicha de la doméstica eran nuestros únicos referentes del país en el que vivíamos aparte del colegio, puesto que la calle era demasiado peligrosa para jugar y en cualquier momento se iba la electricidad por los apagones. Éramos una familia promedio. Luego mi padre biológico regresó de uno de sus fantásticos periplos por el mundo y con él mi nueva familia temporal postiza. Entonces llegó mi primer encuentro con el mundo del macho, que era mi hermanastro mayor. Él captó de inmediato mi desesperada necesidad de atención y la utilizó para satisfacer su precoz ansia pedofilica. Yo tenía unos ocho años, el unos diecisiete (¿?). De esta compleja experiencia, cuyo mérito e iniciativa le cedo por completo, recupero dos cosas que sin duda a alguna le causarán más que sospechas. Una es que, aunque tenga todo el aspecto de tratarse de una consideración a posteriori, yo sentía lástima por él. La otra, que de algún modo creía que mi dolor podía curarle de esta especie de descontrol que se apoderaba de él llevándolo hasta el punto de violentar a una persona que le quería. Más mierda católica. El infeliz tenía una noviecita, una familia, una educación: sabía perfectamente que lo que hacía estaba mal.

Vuelvo a citar a Virginie Despentes, “se diría que los machos casi tienen una sensibilidad olfativa especial para detectar a una fémina violada” dice. Sea así o no, desde entonces me vi acumulando vivencias semejantes. Una mínima a los 13, con el cura de la parroquia y otra más bien brutal, a los 17 con un amigo de mi novio de entonces. Lo que pasó con mi hermanastro sólo se lo comenté a mi hermana menor, en calidad de secreto. Obviamente lo siguiente que esta hizo fue correr a decírselo a nuestro padre. Su reacción fue genial. Me llamo al frente de los demás miembros de esta familia impuesta a que repita lo que le había confesado a mi hermana. Por supuesto me retracté y el tema no pasó más halla del catálogo de traumas que me he pasado los años consecutivos intentando resolver. Lo que pasó con el cura se lo comenté con cierto temor a mi madre, quien reaccionó más preocupada de que mi fe católica fuera puesta en peligro que por mi integridad en cualquier otro sentido. El último asunto no se lo conté ni a mi gato y por cuestión de salud mental decidí en definitiva no más pensar en esas cosas. Pero todos sabemos que eso no es posible, principalmente porque todo en esta sociedad te recuerda cuál es el rol que le corresponde a una mujer violada: la reclusión, el luto, la autodestrucción. Nunca he visto una campaña social que diga: “¡Mujer violada, ve y cómete el mundo. Estás viva!” Lo que nos dicen es que el sexo se ensucia y se gasta según te lo tocan y que el día que llegue el Príncipe Azul ya no tendrás nada para darle. Lo que estoy tratando de decir es que lo peor de una violación es lo que viene después, viene cuando te enteras de que la culpa no viene de dentro sino que algo allí afuera te obliga a aprehenderla.

Pasados los años pensé en buscar a estos sujetos, cuando todavía me hubiera sido factible encontrarlos, pero no tardé en descartar la idea. Para qué. De qué hubiera servido enfrentarme a ellos, encararlos o incluso intentar agredirlos. Es algo que me resulta difícil de explicar, la única revancha que yo ansiaba era la de la liberación de esa especie de mácula que yo casi podía percibir en mi pellejo todos los días y que unas veces tomaba forma de desconfianza en las personas y otras, de desprecio hacía mí misma. Lo que deseaba era encontrar la fuerza para no lanzarme de bruces contra el suelo de los bares cada noche que salía de farra o la determinación glacial para de una vez por todas autoeliminarme. Y eso no lo iba a conseguir de estos individuos. Intenté hablar de todo esto en terapia, pero no le encontraba sentido alguno. Apenas estaba por enunciar la palabra “violación” me asaltaba la certeza de estar vendiéndome barata a otra trampa, a la trampa de la redención. El precio debía de ser el retraimiento, la renuncia al placer, cosas así.

Yo me curé de esa culpa inoculada de otro modo. Podría decirse que yo me curé follando. Lo que restaba de virginidad en mí fue una especie de lastre del que quise deshacerme lo antes posible y como modo de afirmación en sí misma. No haber tenido sexo consensuado no me hacía sentir orgullosa, sino obstaculizada. No me interesa en absoluto justificarme pero soy consciente de que lo mío pasaba por una especie de acción reapropiativa de mi cuerpo y mi sexualidad. Casi diría que mis compañeros durante un tiempo no fueron prioritarios, sino casi un instrumento de autoexploración del complejo vínculo entre mi piel, mis emociones y mi intelecto. En suma, reconozco que fui una adolescente bastante viciosa y que nunca fue algo que me causara vergüenza, aunque algunas compañeras y compañeros del colegio me recordaran constantemente que a ellos les parecía que debería andar con la cabeza gacha o autoflagelándome. A mí la desaprobación y el anatema me importaban más bien poco, pero no conseguía dejar de experimentar cierta perplejidad ante formas que mis supuestos pares tenían de ejercer la violencia, justificados en una especie de superioridad moral del contenido o del/la pajerx.

Durante una época el desparpajo se llegó a convertir en una especie de estandarte para mí. No hacía ni el más mínimo amague de disimular mis aventurillas, todas bastante convencionales, por cierto. Pero nada de eso iba a ser gratis. Uno viene arrastrando ciertos traumas, hondas inseguridades y sobretodo montones de prejuicios aprendidos. Recuerdo con asombrosa nitidez el día en que el director de mi colegio, una de las personas más lúcidas que he conocido, me convocó para una charla. Estaba preocupado, no quería que me convierta en “la chica fácil de la clase”, no porque él creyera en semejante categoría, sino porque seguramente pensaba que ésta existía y que acomodarme dentro de ella acarreaba el riesgo de una serie de deformaciones y dificultades en el desarrollo de mi autoestima o de mi vida emocional. Al menos así lo entiendo ahora que miro hacia atrás. Si era ésta la intención de sus palabras, debo decir que concuerdo con ellas. Concuerdo en el sentido en el que esas categorías existen en la mente de alguna gentuza y agrego que las mismas deberían ser de una vez por todas barridas de la faz de nuestro imaginario erótico y social. Luego atravesé por una época de obscurantismo en la que me busqué un novio fijo y me aprendí de memoria el guión de la ramera redimida. Salía poco, bajaba la mirada como un perrillo apaleado y mis ex compañeras de clase parecían encantadas de verme en ese estado de apocamiento e indignidad. Atroz. Claro está que aquello no podía prolongarse demasiado tiempo. Lo que había que hacer era tan simple como tomar distancia de esta gente con vocación fiscal. Y eso fue lo que hice. Anduve por aquí y por allá, conocí gente, me drogué y escribí un par de cosas, lo que consecuentemente derivó en un amplio inventario de experiencias. Pero lo mío fue siempre un viaje más o menos solitario. Hasta que conocí a I. I no sólo había pasado por toda clase de cuestionamientos de su género, sino que fue el primer novio que quiso compartir todo el espectro de su interés erótico conmigo. Tenía una nutrida colección de porno, la cuál revisamos juntos de cabo a rabo hasta que yo era tan capaz como él de reconocer a Belladona o Rocco Sifredi tan sólo con mirarles el culo. Ingenua de mí, desdichada ciudad, era lo más cercano a haber sido tratada como un par por un compañero de cama. Nada de esto podía continuar, así que me vive a vivir a Madrid, pero la inquietud en relación a los códigos de conducta eróticos en Lima no solo no me abandona sino que se hace más y más potente. Me viene a la memoria la acción que realizó Natalia Iguiñiz, su famosa y malinterpretada Habla Perra, y pensaba en su trabajo La Otra sobre la figura de la empleada doméstica y pienso que hasta el día de hoy, por ahí van los tiros. Es cierto que en el Perú existen mujeres que aparentemente gozan y se ganan la vida reafirmándose como entes eróticos, pero luego resulta que escarbando un poquito siempre aparece un marido, un padre, un manager, un chulo detrás. Y estos son los que se llevan la pasta, estos son los que tienen el poder de los contratos, estos son los que dicen sí y los que dicen no.

Las piezas del rompecabezas empiezan a ponerse más o menos en orden. No se trata de casos individuales, no se trata de mí, no de la vedette explotada ni del ama de casa que en su vida ha experimentado un orgasmo. Se trata de lo estandarizado imponiendo su rigidez sobre lo particular, de modelos únicos en vez de espacio compartidos, de yo por encima de ti y de ti aplastado. Se trata, en efecto, de un sistema abusivo al que le resulta conveniente ponernos etiquetas y compartimentarnos. Los gays y las lesbianas por un lado, los heteros por otro, cada uno en su bar y con sus programas de televisión ad hoc. El problema en Lima no es el machismo o el racismo llanamente, el problema es que hay un sistema que quiere convertir a los cuerpos de los ciudadanos en meros receptáculos de bienes de consumo.

Lo que rescato de la teoría queer es que explica de modo muy didáctico cómo es que ni los cuerpos, ni el género son algo estanco, sustancial. Si aplicamos esto a nuestras ciudades y nuestro poder de actuación en ellas, vamos por buen camino. Es lo mismo que rescato del punk, el Do It Yourself.

Como decía hace unos cuantos párrafos, he escuchado mucho, he leído los creativos anónimos en el baño de hombres de mis colegas de la Sección de Deportes cuando trabajaba en el Comercio y los que alguno se afana por hacerme llegar a este blog. Finalmente es mi turno de hablar:

-me cago en la iglesia.

-me cago en el racismo hipócrita y conveniente que despiden como un olor fétido las habitaciones matrimoniales de la clase media limeña.

-me cago en las mujeres que son cómplices de estigmatizar a otras y en las que se aseguran una pensión vitalicia vía contrato matrimonial y despotrican de aquellas que lo hacen de manera más honesta: en la calle.

-me cago en el machismo que infundió fuerza y precisión en los puños del par de gusanos que se animaron a pegarme. Y sobretodo:

-me cago en los que mandan, aunque los hayamos votado nosotros…porque la elección siempre está entre votar por un subnormal, por un corrupto o coger un puñado de TNT y poner tu nombre en las lista de “Más buscados”.

Pero no, es lo que pienso cuando leo a Virginie Despentes, a quien admiro. Disiento en proponer la violencia como gesto performativo y finalmente político. Creo que es un impulso coherente con la brutalidad a la que nos tienen acostumbrados, pero al formar parte de una generación acorralada durante más de diez años entre el ejército peruano y Sendero Luminoso, me parece que paso. De momento La Revuelta Obscena es parte de mi venganza. No se engañen cuando me vean por la calle, tengo pene, soy más fuerte que una cucaracha posnuclear: el cuadrilátero es mío y en él mando yo.

Dedicado a Tina.
[ tina paterson ] 13 Octubre, 2008 12:01
Luz y Ada están tan hartas de oír tantas y tantas palabras sobre el tema de la prostitución, que deciden pasar a la acción: matar a los clientes
"¿Sabes que nada será igual después, no? Quiero decir, las otras vidas posibles: los trabajos aburridos, los días felices y los grises, las mañanas de punta en blanco...
Creo que no es el momeno de pensar, es el momento de creer en lo que ya hemos pensado y actuar.
Ada se calla y sonríe. Te pones tan guapa en los mítines. Ahora es Luz la que sonríe, le da un beso rápido en los labios. Asa pide más, se tumban de lado mirándose la una a la otra. Tienes mucho miedo?"
Una puta recorre Europa, de Alberto Lema. Caballo de Troya. Un librito breve, directo y que arroja una luz diferente sobre la prostitución.
Más Minimono y también por R. R.
D.
[ tina paterson ] 10 Octubre, 2008 17:46
“Amigos, compañeros, pensad lo que queráis de mí, pero tengo que deciros algo. A mí me excita Sarah Palin. Me la follaría de muy buena gana”, confesó Rafael Reig a sus amigos. Lejos de asustarse, los presentes le dieron la razón.

En una reunión del Pornolab esta semana, volvió a salir el tema y la respuesta fue unánime: a todos nos pone Sarah Palin.

palin.jpg
El deseo hacia la candidata a vicepresidenta de EEUU no se limita a todos aquellos que conozco sino que se propaga como la pólvora por blogs de todo el mundo y sus muñecas se venden como rosquillas. Hoy mismo, el fundador de la revista Playboy ha declarado que “Palin sería perfecta para la página doble central. No sé por qué pero hay algo sexy en la idea de una bella mujer que lleva gafas. Imaginad que pasará cuando se quita las gafas”.

¿Qué despierta la candidata? “Es la fantasía de todo nerd político sobre una bibliotecaria o una MILF (mother I’d like to fuck)”, sugiere una amiga. “Me la imagino desatándose el moño y convirtiéndose en una auténtica salvaje”, escucho como segunda respuesta. “Tiene pinta de querer sexo raro, ya sabes, no de ir pidiendo cariño”, responde un tercero. “Esos labios que tiene…”, dice con voz entrecortada por la emoción uno más. “Para mí la razón es que ya basta de mujeres sumisas. Se la ve poderosa, fuerte, una dómina”, es otra opinión. Y hay un sinfín más.

¿A ti te pone Sarah Palin? ¿Por qué?

 

¡Tres por semana! ¡Viva la Mar y la Isabel!
D.


[ tina paterson ] 09 Octubre, 2008 12:10

César de Urbino, pequeño y ficticio reino italiano de Manos blancas no ofenden, una de las obras del ciclo italiano de Calderón, ha sido criado ajeno a sus atributos masculinos por una madre sobreprotectora, de modo que el chico, a su pesar, ha salido algo afeminado.
Lejos de traumarle, el príncipe sabe como sacarle partido a su tara, para colaborar en el enredo cortesano que se trama alrededor de su prima lejana, la condesa de Ursino. En un golpe de la fortuna, se viste de mujer y llega de ser la mejor amiga y confesora de su secreta amada, la condesa Serafina, y aprovecha para apoyarla en el litigio que ésta tiene con los variados pretendientes que la acosan como heredera del torno de Ursino. Y, como el roce hace ..., las "amigas" se terminan por encariñar.

Para desenredar el nudo gordiano, durante una representación teatral palaciega, nuestro travestido se debe volver a travestir, esta vez de actor masculino (?), pirueta de la historia, la cual pretenderá utilizar para poder revelar su verdadera identidad.
Ocurre que a pesar de ser un hombre, disfrazado de hombre, nadie le cree y, siguen prefiriéndolo como personaje femenino y se ríen de ella considerándola una loca.
Nuestro héroe, desesperado ante la idea de quedarse atrapado por pícaro, en su papel ficticio, les reúne y les enseña a toda la corte, sus partes.

Anoche, lo vimos en el Teatro Pavón de Madrid.
D.

 

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[ tina paterson ] 06 Octubre, 2008 13:16

 

 

 

Bruce La Bruce estrena nueva peli, Otto y es de zombies, nada más y nada menos.
Estos días en el festival de cine de Sitges.
Vía Post_op.
D.

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[ tina paterson ] 01 Octubre, 2008 02:26

Un chiste machista cuenta que las mujeres ven las pelis porno enteras pues anelan que al final se casen los actores. Nosotros que también las vemos enteras, pero en primer plano, por que nos va más participar en ellas, opinamos que como muchos otros que ya lo han conseguido, el amor verdadero te espera, sí a tí, una noche de estas, no muy lejana, en...

Pornolab.org presenta:


LA REVUELTA OBSCENA 2. Una noche más de Porno Alternativo, Porno Político y Porno Queer. A la búsqueda del amor verdadero.

Programa:
GENDER JOCKEYS - Videoartistas (CUENCA)
FRAN, O G PRODUCCIONES - Gay patrio (GALIZA)
y la actuación estelar de DIANA JUNYENT, PORNOTERRORISMO - Performance (BCN)

...Y MÁS SORPRESAS PORNOLAB.

El 5 Noviembre 2008 / 21h.
En Off Limits. C/ Escuadra 11 - Bajo. LAVAPIÉS (MADRID).

No faltéis, te lo dicen melosones Aznarín y Sarkito. ¡Grrr!
D.

 

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