El fontanero tiene que estar en la hipotética lista festivalera. Es, con todo derecho, cine proletario del bueno, de aquí y un gran clásico aún fresco y delirante. Además, sería un bello homenaje a su autor Carlos Aured,  fallecido este mes de febrero pasado.

Pero ojo al dato: por ahora auguro problemas con los vecinos, los municipales, y sobre todo con los innombrables que cobran ciertos derechos de ...

Miedito. 

D.