Esto es lo que parece desprenderse de las declaraciones de los alcaldes de Irun y Donostia esta misma semana. Era de esperar que ante la firma del acuerdo entre Gasteiz y Madrid se dispararían las peticiones/declaraciones del tipo el “TAV beneficia a los intereses de Irun” o “Tres líneas del tren de alta velocidad pararán en el centro de Donostia ”.

Empecemos por el más madrugador, Miguel Ángel Santano, alcalde de Irun. Totalmente previsible que en cuanto este acuerdo se materializara saltara como un resorte pues es mucho lo que se juega, mucho y sobre todo muchos millones. Claro que cuando alguien se juega tanto tiene una ligera tendencia a la manipulación, a no decir toda la verdad o maquillarla más que una top model. Así, dice que Irun contará con una estación situada en la zona de Araso y que por muchos años. Qué vivillo el alcalde. Dado que el proyecto del trazado de la conexión con Iparralde (Biriatu) no está ni en la agenda del gobierno francés pues nos aprovechamos y jugamos la baza de aquí si que para el TAV, chincha revincha. Aclarando eso si que como el acuerdo habla de pasajeros y mercancías (mercancías que como bien dice alguien en Indymedia Euskal Herria, las únicas mercancías serán las de las carteras de los viajeros), se va a hacer realizad su sueño de la reordenación de la estación actual y la construcción de una megaplataforma logista que iría desde la zona de Araso en el barrio de Landetxa hasta casi el puente de Santiago en el río Bidasoa. Donde evidentemente habrá movimiento de empresas y muchos pisitos, que dan buenos réditos a las arcas municipales. Así lo recoge la noticia “«posibles cambios de uso que permitan nuevos desarrollos para la ciudad». Con esta frase se refería el alcalde a la incorporación de nuevos espacios urbanos, tanto en la calle Aduana como sobre las vías que separan el paseo de Colón de la variante norte, que persigue el Consistorio. ” A mí lo de “persigue” me parece de lo más apropiado. Como si de un cazador se tratara acechando a su presa.

El tema de que el TAV no discurrirá por el trazado que se anunció y que iría desde Oiartzun a Biriatu destruyendo 7 kilómetros de la única zona verde y agrícola al sur de la A8, es muy recurrente para el alcalde. Ahora se escuda en el retraso en la proyección del trazado del otro lado del Bidasoa para hacer de alcalde al uso de un pueblo similar al de Bienvenido Mister Marshall, sacar sus votillos con el hecho de que el TAV vaya a recalar en Irun con un mínimo de destrozo. Peor ya vendrá el TAV con las rebajas y se retomara la idea inicial de trazado por el sur de la A8, cosa que no vendría mal al alcaldable pues también es una zona que persigue con ahínco.

En esta loca carrera por las estaciones se suma el alcalde de Donostia, Odón Elorza. Hay que reconocer que Santano habla sobre terreno más firme y sus peticiones se recogen de alguna manera en los proyectos del Gobierno Vasco, pero lo de Elorza se sitúa en un arrebato de fantasía. Dentro de esta locura está previsto que la única parada sea en Astigarraga, dejando al majen la de Irun por razones técnicas, y se hablaba que desde allí se realizaría un ramal lanzadera para que llegase al centro de Donostia. Pues Elorza sale ahora con que no solo un ramal si no tres vías para destinos diferentes. Y lo justifica de una forma que me deja perplejo, pues o es muy ingenuo o se guarda un as en la manga, “Sería absurdo que quien venga a San Sebastián de Madrid se tenga que bajar en Astigarraga y cogerse un taxi para llegar a Donostia ”. Pues yo diría que desgraciadamente como va la cosa, en un no muy largo plazo de tiempo Astigarraga será un barrio periférico de Donostia, por lo que solo habrá que pillar el autobús urbano, para ir a ver la ópera al Kursal o ver la Concha.

Lo cierto es que detrás de todo este fuego de artificio se esconden grandes intereses económicos y políticos que una vez más las ciudadanas de a pie desconocemos y solo se nos dice que la “penetración a Donostia” no se sabe cuanto cuesta pero que lo acordado esta semana pasada supone 4.178 millones de euros, sin contar con los accesos a las capitales. Si esto no es cuando menos inmoral como conocemos que las partidas de lo social están en franco retroceso y que se va a destruir zonas agrícolas de gran interés para sus baserritarras y para todas en general así como zonas de gran interés medioambiental.

Que la locura continúe pero no en nuestro nombre, no en el nombre de las victimas del desarrollismo más salvaje y cruel.