Segundo cinturón

Cuando se construyó la "variante", primer cinturón de la ciudad, se solucionó el problema circulatorio existente en la época. Con el paso del tiempo, el aumento del parque móvil satura la mencionada variante, que ya no da más de sí.

Para resolver el problema, a los poderes públicos se les ocurre en un "arranque de imaginación sin precedentes" (ya se contemplaba en el Plan General de 1962) construir un segundo cinturón cuya primera piedra se ha colocado hace unos días.

¿Para cuándo el tercer cinturón? ¿Y el cuarto? El problema que genera la automoción no se resuelve con más carreteras. Esto no es una opinión sino una constatación real de lo que sucede. Aunque convirtamos todo el suelo disponible de la CAV en una gran autopista, el problema tarde o temprano se reproducirá.

Al hilo del asunto, leo en la prensa que el tráfico en Gipuzkoa registra un coste por accidentes, contaminación y ruido de 1.000 millones de euros al año. Ante esto, la Diputación se plantea como objetivo, entre otros, la aplicación del principio "quien contamina paga", es decir, quien envenena, si tiene dinero, puede seguir envenenando. Aberrante.

¿No sería lo razonable que quien envenena sea llevado a los tribunales acusado de delito contra la salud pública? Claro que como la mayoría participamos en el envenenamiento, no tiene importancia.

Es necesario y urgente un cambio de hábitos, de forma de vida, si de verdad queremos aunque no sea más que por egoísmo, tener futuro.

Santi González A. (Noticias de Gipuzkoa)