Volar sin alaS Live in hell

5 minutos olvidados

Unos se van, y otros se vienen
Y en el mismo sitio el reloj se detiene
Unos se van y otros se vienen
Nadie olvida a nadie sin retroceder
Desechos

Sudando vuelve a entrar. Paras bloqueado en el espejo ¿Qué buscas ahí?. La respuesta se te antoja difícil y cortas el pensamiento con un simple mirarme por fuera, a ver si sigo bien.

Aprisa, pero con suavidad, desabrochas los 12 botones de la camisa, pero sin abrirla. Esperas a que todos los botones este sueltos y como si se abriera el telón... ahí están: 16 paquetitos de 200 gramos casa uno. Una mezcla de dinamita y percloral. En total, 4 kilogramos de explosivos y un cable que sale por un lado del pantalón y llega hasta tu pecho.

Eso es todo. Tú, los explosivos y el espejo. Encerrado en ese sucio baño que podría estar en cualquier lugar del mundo.

Sin nisiquiera formularse la pregunta empiezas a dudar en las respuestas. Durante mucho tiempo mirastes sus ojos, en la calle, en la televisión. Y a esas visiones las sometistes a un profundo análisis durante todos los días de tu vida. Las sumerjistes en el alcohol del guerrero, andaste con ella en miles de caminos, les presentastes incluso a amigos, amigas y familiares... son parte de tu vida. ¡Ja! Precisamente de eso se trata... ¡¡De tu vida!!

Enciendes un cigarro y procuras no acercártelo mucho. Todavía no, piensas, mientras esbozas una insulsa risa. Lo fumas al ritmo de mil recuerdos que exploras sin mucha pasión, mientras la auja continua penetrandote el cerebro... ¿Debo hacerlo?

Estas solo, y no lo quieres así. La buscas. Sacas su foto de la cartera. Una foto descolorida, en blanco y negro, que conoces de memoria, cada milimetro, cada detalle de ese día juntos... solo una semana antes de que los disparos del ejército se la llevarán para siempre.

Aplastas el cigarro contra el suelo, y asi te los imaginas a ellos. Cierras el debate en tu cabeza con la frase que otros tantos como tu han pensado, durante cientos y cientos de años: Equilibraremos la balanza.

Más tranquilo, vuelves a abrocharte la camisa. Te arreglas y lanzas una última mirada al espejo. Todavía te quedan dos horas hasta tu objetivo, y no quieres llegar tarde.

Esos cinco minutos que pasaste solo en ese lavabo quedarán en el olvido, pero no los cinco minutos siguientes a que detones la bomba. Y la verdad, los últimos, no hubieran existido sin los primeros, igual que no existirá paz sin justicia.

07/25/2007 15:47 1 Comments


Volar sin alaS

Principios

Lo que es, ES

Salvo que habites el frío mundo al revés

Ey Mar!!! Guarda esas frías olas!! No me dejes fuera, no nos dejes solas

100 motivos como patas de un cienpiés, 1000 anuncios cada día y solo un Ego contra todo, repitiendo una y otra vez.

Lo que no es, SI ES 

07/15/2007 12:38 2 Comments

© 2006 David T.All the contents in this web is release under the GPL license v 3.0. Use it! Share it!