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  <description> Omnia sunt communia 
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  <pubDate>Thu, 20 Dec 2012 04:24:13 +0100</pubDate>
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   <description>
    &lt;strong&gt;por Bob Black&lt;/strong&gt;
&lt;p&gt;
Nadie debería trabajar.
&lt;p&gt;
El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen del trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar.
&lt;p&gt;
Esto no significa que tenemos que dejar de hacer cosas. Significa crear una nueva forma de vivir basada en el juego; en otras palabras, una convivencia lúdica, comensalismo, o tal vez incluso arte. El juego no es sólo el de los niños, con todo y lo valioso que éste es. Pido una aventura colectiva en alegría generalizada y exhuberancia libremente interdependiente. El juego no es pasivo. Sin duda necesitamos mucho mas tiempo para la simple pereza y vagancia que el que tenemos ahora, sin importar los ingresos y ocupaciones, pero, una vez recobrados de la fatiga inducida por el trabajo, casi todos nosotros queremos actuar. El Oblomovismo y el Estajanovismo son dos lados de la misma moneda despreciada.
&lt;p&gt;
La vida lúdica es totalmente incompatible con la realidad existente. Peor para la &quot;realidad&quot;, ese pozo gravitatorio que absorbe la vitalidad de lo poco en la vida que aún la distingue de la simple supervivencia. Curiosamente -- o quizás no -- todas las viejas ideologías son conservadoras porque creen en el trabajo. Algunas de ellas, como el Marxismo y la mayoría de las ramas del anarquismo, creen en el trabajo aún mas fieramente porque no creen en casi ninguna otra cosa.
&lt;p&gt;Los liberales dicen que deberíamos acabar con la discriminación en los empleos. Yo digo que deberíamos acabar con los empleos. Los conservadores apoyan leyes del derecho-a-trabajar. Siguiendo al yerno descarriado de Karl Marx, Paul Lafargue, yo apoyo el derecho a ser flojo. Los izquierdistas favorecen el empleo total. Como los surrealistas -- excepto que yo no bromeo -- favorezco el desempleo total. Los Troskistas agitan por una revolución permanente. Yo agito por un festejo permanente. Pero si todos las ideólogos defienden el trabajo (y lo hacen) -- y no sólo porque planean hacer que otras personas hagan el suyo -- son extrañamente renuentes a admitirlo. Hablan interminablemente acerca de salarios, horas, condiciones de trabajo, explotación, productividad, rentabilidad. Hablarán alegremente sobre todo menos del trabajo en sí mismo. Estos expertos que se ofrecen a pensar por nosotros raramente comparten sus ideas sobre el trabajo, pese a su importancia en nuestras vidas. Discuten entre ellos sobre los detalles. Los sindicatos y los patronos concuerdan en que deberíamos vender el tiempo de nuestras vidas a cambio de la supervivencia, aunque regatean por el precio. Los Marxistas piensan que deberíamos ser mandados por burócratas. Los anarco-capitalistas piensan que deberíamos ser mandados por empresarios. A las feministas no les importa cuál sea la forma de mandar, mientras sean mujeres las que manden. Es claro que estos ideo-locos tienen serias diferencias acerca de cómo dividir el botín del poder. También es claro que ninguno de ellos tiene objeción alguna al poder en sí mismo, y todos ellos desean mantenernos trabajando.
&lt;p&gt;
Debes estar preguntándote si bromeo o hablo en serio. Pues bromeo y hablo en serio. Ser lúdico no es ser ridículo. El juego no tiene que ser frívolo, aunque la frivolidad no es trivialidad: con frecuencia debemos tomar en serio la frivolidad. Deseo que la vida sea un juego -- pero un juego con apuestas altas. Quiero jugar para ganar.
&lt;p&gt;
La alternativa a trabajar no es el ocio sólamente. Ser lúdico no es ser estático. Aunque valoro el placer de la pereza, nunca es mas satisfactoria que cuando sirve de intermedio entre otros placeres y pasatiempos. Tampoco promuevo esa válvula de seguridad disciplinada y gerenciada llamada &quot;tiempo libre&quot;; nada de eso. El tiempo libre es no trabajar por el bien del trabajo. El tiempo libre es tiempo gastado en recobrarse del trabajo, y en el frenético pero inútil intento de olvidarse del trabajo. Mucha gente regresa de sus vacaciones tan agotada que desean volver al trabajo para descansar. La diferencia principal entre el tiempo libre y el trabajo es que al menos te pagan por tu alienación y agotamiento.
&lt;p&gt;
No estoy jugando a las definiciones. Cuando digo que quiero abolir el trabajo, me refiero justo a lo que digo, pero quiero decir a lo que me refiero definiendo mis términos de formas no idiosincráticas. Mi definición mínima del trabajo es labor forzada, es decir, producción impuesta. Ámbos elementos son esenciales. El trabajo es producción impuesta por medios económicos o políticos, por la zanahoria o el látigo (la zanahoria es sólo el látigo por otros medios). Pero no toda creación es trabajo. El trabajo nunca es hecho por amor al trabajo mismo, sino para obtener un producto o resultado que el trabajador (o, con mas frecuencia, alguien más) recibe del mismo. Esto es lo que el trabajo debe ser. Definirlo es despreciarlo. Pero el trabajo es usualmente peor de lo que indica su definición. La dinámica de dominación contenida por el trabajo tiende a desarrollarse con el tiempo. En las sociedades avanzadas e infestadas de trabajo, incluyendo todas las sociedades industriales, capitalistas o &quot;comunistas&quot;, el trabajo siempre adquiere otros atributos que lo hacen aún más nocivo.
&lt;p&gt;
Usualmente -- y esto es aún más cierto en los países &quot;comunistas&quot; que en los capitalistas, donde el estado es casi el único patrono y todos són empleados -- el trabajo es asalariado, lo que significa venderte a tí mismo a plazos. Así que el 95% de los estadounidenses que trabajan, trabajan para alguien (o algo) más. En la URSS o Cuba o Yugoslavia o cualquier otro modelo alternativo que puedas mencionar, la cifra correspondiente se aproxima al 100%. Solo los fortificados bastiones de campesinos del Tercer Mundo -- Méjico, India, Brasil, Turquía -- albergan temporalmente concentraciones significativas de agricultores que perpetúan el acuerdo tradicional de la mayoría de los trabajadores en los últimos milenios: el pago de impuestos (= rescate) al estado o renta a los parasíticos terratenientes, a cambio de que les dejen en paz en todo lo demás. Incluso éste simple trato empieza a verse agradable. Todos los trabajadores industriales (y de oficina) se encuentran bajo el tipo de supervisión que asegura la servilidad.
&lt;p&gt;
Pero el trabajo moderno tiene peores implicaciones. La gente no sólo trabaja, tienen &quot;empleos&quot;. Una persona realiza una tarea productiva todo el tiempo &quot;¡o si no...!&quot;. Aún si la tarea tiene aunque sea un átomo de interés intrínseco (y cada vez menos trabajos lo tienen) la monotonía de su obligatoriedad exclusiva elimina su potencial lúdico. Un &quot;empleo&quot; que podría atraer la energía de algunas personas, por un tiempo razonable, por pura diversión, es tan sólo una carga para aquellos que tienen que hacerlo por cuarenta horas a la semana sin voz ni voto sobre cómo debería hacerse, para beneficio de propietarios que no contribuyen en nada al proyecto, y sin oportunidad de compartir las tareas o distribuir el trabajo entre aquellos que tienen que hacerlo. Este es el verdadero mundo del trabajo: Un mundo de estupidez burocrática, de acoso sexual y discriminación, de jefes cabeza hueca explotando y descargando la culpa sobre sus subordinados, quienes -- según cualquier criterio técnico-racional -- deberían estar dirigiendo todo. Pero el capitalismo en el mundo real sacrifica la maximización racional de la productividad y el beneficio ante las exigencias del control organizacional.
&lt;p&gt;
La degradación que experimentan la mayoría de los trabajadores es la suma de varias indignidades que pueden ser denominadas como &quot;disciplina&quot;. Foucault ve este fenómeno de manera complicada, pero es muy simple. La disciplina consiste en la totalidad de los controles totalitarios en el lugar de trabajo -- supervisión, movimientos repetitivos, ritmos de trabajo impuestos, cuotas de producción, marcar tarjeta, etc. La disciplina es lo que la fábrica, la oficina y la tienda comparten con la cárcel, la escuela y el hospital psiquiátrico. Es algo históricamente nuevo y horrible. Va más allá de las capacidades de los dictadores demoníacos de antaño como Nerón y Gengis Khan e Iván el Terrible. Pese a sus malas intenciones, ellos no tenían la maquinaria para controlar a sus súbditos tan completamente como los déspotas modernos. La disciplina es el modo de control moderno, especialmente diabólico, es una irrupción novedosa que debe ser detenida a la primera oportunidad.
&lt;p&gt;
Eso es el &quot;trabajo&quot;. El juego es todo lo contrario. El juego es siempre voluntario. Lo que de otro modo sería un juego, es trabajo si es forzado. Esto es axiomático. Bernie de Koven ha definido el juego como la &quot;suspensión de las consecuencias&quot;. Esto es inaceptable si significa que el juego es inconsecuente. No es que el juego no tenga consecuencias. Eso sería rebajar al juego. El asunto es que las consecuencias, si las hay, són gratuitas. El jugar y el dar están estrechamente relacionados, son facetas conductuales y transaccionales del mismo impulso, el instinto-de-jugar. Ámbos comparten un desdén aristocrático hacia los resultados. El jugador recibe algo al jugar; es por eso que juega. Pero la recompensa principal es la experiencia de la actividad misma (cualquiera que sea). Algunos estudiosos del juego, normalmente atentos (como el Homo Ludens de Johan Huizinga), lo definen como &quot;seguir reglas&quot;. Respeto la erudicción de Huizinga pero rechazo enfáticamente sus restricciones. Existen buenos juegos (ajedrez, baseball, monopolio, bridge) que están regidos por reglas, pero hay mucho mas en jugar que seguir reglas. La conversación, el sexo, el baile, los viajes -- estas prácticas no siguen reglas, pero son juegos sin la menor duda. Y es posible jugar con las reglas tanto como con cualquier otra cosa.
&lt;p&gt;
El trabajo hace de la libertad una burla. El discurso oficial dice que todos tenemos derechos y vivimos en una democracia. Otros desafortunados que no són libres como nosotros tienen que vivir en estados policiales. Estas víctimas obedecen órdenes &quot;¡o si no...!&quot;, sin importar cuán arbitrarias. Las autoridades les mantienen bajo supervisión constante. Los burócratas del Estado controlan hasta los detalles más pequeños de la vida diaria. Los oficiales que les empujan de un lado a otro sólo responden ante sus superiores, públicos o privados. De cualquier modo, la disensión y la desobediencia són castigados. Los informantes reportan regularmente a las autoridades. Se supone que todo esto es muy malo.
&lt;p&gt;
Y lo es, exepto que no es sino una descripción del puesto de trabajo moderno. Los liberales y conservadores y anarco-capitalistas que lamentan el totalitarismo són falsos e hipócritas. Hay mas libertad en cualquier dictadura moderadamente desestalinizada que en el típico puesto de trabajo estadounidense. Encuentras el mismo tipo de jerarquía y disciplina en una oficina o fábrica que en una cárcel o monasterio. De hecho, como Foucault y otros han mostrado, las cárceles y las fábricas surgieron casi al mismo tiempo, y sus operadores copiaron conscientemente las técnicas de control de unas y de otras. Un trabajador es un esclavo de medio tiempo. El jefe dice cuándo llegar, cuándo irse, y qué hacer entre los dos. Te dice cuánto trabajo hacer y qué tan rápido. Puede llevar su control hasta extremos humillantes, regulando, si le da la gana, las ropas que llevas o qué tan a menudo puedes ir al baño. Con unas pocas excepciones, puede despedirte por cualquier razón, o sin razón. Eres espiado por informantes y supervisores, amasa un expediente de cada empleado. Contestarle es llamado &quot;insubordinación&quot;, como si el trabajador fuese un niño malo, y no sólo hace que te despidan, te descalifica para compensación de desempleo. Sin aprobarlo necesariamente para ellos tampoco, hay que señalar que los niños en la casa y en la escuela reciben un tratamiento similar, en este caso justificado por su supuesta inmadurez. ¿Qué nos dice ésto acerca de sus padres y maestros que trabajan?
&lt;p&gt;
El humillante sistema de dominación que he descrito rige sobre la mitad de las horas de vigilia de una mayoria de mujeres y la vasta mayoría de los hombres por décadas, por la mayor parte de sus vidas. Para ciertos propósitos, no es del todo erróneo llamar a nuestro sistema democracia o capitalismo o -- mejor aún -- industrialismo, pero sus verdaderos nombres són fascismo de fábrica y oligarquía de oficina. Quien diga que esta gente es &quot;libre&quot; es un mentiroso o un estúpido. Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido, estúpido y monótono, lo mas probable es que tú mismo acabarás siendo aburrido, estúpido y monótono. El trabajo explica la creciente cretinización a nuestro alrededor mucho mejor que otros mecanismos idiotizantes como la televisión y la educación. Quienes viven marcando el paso todas sus vidas, llevados de la escuela al trabajo y enmarcados por la familia al comienzo y el asilo al final, están habituados a la jerarquía y esclavizados psicológicamente. Su aptitud para la autonomía se encuentra tan atrofiada, que su miedo a la libertad es una de sus pocas fobias con base racional. El entrenamiento de obediencia en el trabajo se traslada hacia las familias que inician, reproduciendo así el sistema en más de una forma, y hacia la política, la cultura y todo lo demás. Una vez que absorbes la vitalidad de la gente en el trabajo, es probable que se sometan a la jerarquía y la experticia en todo. Están acostumbrados a ello.
&lt;p&gt;
Vivimos tan cerca del mundo del trabajo que no vemos lo que nos hace. Tenemos que basarnos en observadores externos de otros tiempos u otras culturas para apreciar el extremismo y la patología de nuestra posición presente. Hubo un tiempo en nuestro pasado en que la &quot;ética del trabajo&quot; hubiese sido incomprensible, y quizás Weber comprendió algo importante cuando conectó su aparición con una religión, el Calvinismo, que si hubiese aparecido hoy, en vez de hace cuatro siglos, hubiese sido llamado acertadamente una secta. De cualquier forma, sólo tenemos que usar la sabiduría de la antiguedad para poner el trabajo en perspectiva. Los antiguos veían el trabajo tal como era, y su punto de vista prevaleció, pese a los locos calvinistas, hasta que fué desterrado por el industrialismo -- pero no ántes de ser promovido por sus profetas.
&lt;p&gt;
Imaginemos por un momento que el trabajo no convierte a la gente en sumisos atontados. Imaginemos, contra cualquier psicología creíble y contra la ideología de sus defensores, que no tiene efecto en la formación del carácter. E imaginemos que el trabajo no es tan aburrido, agotador y humillante como todos sabemos que realmente es. Aún así, el trabajo sigue siendo una burla de todas las aspiraciones democráticas y humanísticas, sólo porque usurpa tanto de nuestro tiempo. Sócrates dijo que los trabajadores manuales suelen ser malos amigos y malos ciudadanos, porque no tienen tiempo de cumplir con las responsabilidades de la amistad y la ciudadanía. Tenía razón. A causa del trabajo, sin importar lo que hagamos, nos la pasamos mirando los relojes. La única cosa &quot;libre&quot; sobre el llamado tiempo libre es que no le cuesta nada al jefe. El tiempo libre está dedicado en su mayoría a prepararse para ir al trabajo, ir al trabajo, regresar del trabajo, y recobrándose del trabajo. El tiempo libre es un eufemismo para la manera peculiar en que el trabajador, como factor de producción, no sólo se transporta a sí mismo, a sus propias expensas, desde y hacia el puesto de trabajo, sino que además asume la responsabilidad por su propio mantenimiento y reparación. El carbón y el acero no hacen eso. Las máquinas fresadoras y las de escribir no hacen eso. Pero los empleados lo hacen. Con razón Edward G. Robinson, en una de sus películas de gangsters, exclamó &quot;¡el trabajo es para los estúpidos!&quot;
&lt;p&gt;
Platón y Jenofonte atribuyen a Sócrates, y obviamente comparten con él, una comprensión de los efectos destructivos del trabajo en el trabajador como ciudadano y como ser humano. Herodoto identificó el desprecio por el trabajo como un atributo de los griegos clásicos en la cumbre de su cultura. Cicerón dijo que &quot;quien da su labor a cambio de dinero se vende a sí mismo, y se coloca al mismo nivel que los esclavos&quot;. Su candor es raro ahora, pero las sociedades primitivas contemporáneas a las que solemos ver con desprecio nos proveen de portavoces que han intrigado a los antropólogos de Occidente. Los Kapaku de Irián del Oeste, según Posposil, tienen una concepción de balance en la vida, y por ello trabajan un día si y otro no, el día de descanso destinado a &quot;recobrar el poder y salud perdidos&quot;. Nuestros antepasados, incluso en el siglo dieciocho, cuando ya habían recorrido la mayor parte del camino hacia nuestro actual predicamento, al menos sabían lo que nosotros hemos olvidado, el lado siniestro de la industrialización. Su devoción religiosa a &quot;San Lunes&quot; -- con lo cual establecieron una semana laboral de cinco días 150-200 años antes de su consagración legal -- era la desesperación de los primeros propietarios de fábricas. Les tomó un largo tiempo someterse a la tiranía de la campana, predecesora del reloj. De hecho, se necesitó una generación o dos para reemplazar adultos varones con mujeres acostumbradas a la obediencia y niños que podían ser moldeados para ajustarse a las necesidades industriales. Incluso los campesinos explotados del Antíguo Régimen le sustraían un tiempo sustancial a su trabajo para el Señor. De acuerdo a Lafargue, un cuarto del calendario de los campesinos franceses estaba dedicado a domingos y días festivos, y las cifras de Chayanov sobre los poblados de la Rusia Zarista -- nada más lejos de una sociedad progresista -- también muestra que un cuarto o quinto de los días de los campesinos se dedicaba al reposo. Controlando para la productividad, estamos obviamente muy por detrás de éstas sociedades atrasadas. Los muziks explotados se preguntarían porqué cualquiera de nosotros se molesta siquiera en trabajar. También nosotros deberíamos.
&lt;p&gt;
Sin embargo, para captar completamente la enormidad de nuestro deterioro, consideremos la condición original de la humanidad, sin gobierno o propiedad, cuando vagábamos como cazadores-recolectores. Hobbes decía que la vida era violenta, brutal y breve. Otros asumen que la vida era una lucha desesperada y sin cuartel por la subsistencia, una guerra contra la naturaleza, con la muerte y el desastre esperando a los desafortunados o a cualquiera que no estuviese a la altura del desafío de la lucha por la existencia. En realidad, todo eso era una proyección de los miedos ante el colapso de la autoridad del gobierno sobre comunidades que no estaban acostumbradas a vivir sin él, como la Inglaterra de Hobbes durante la Guerra Civil. Los compatriotas de Hobbes ya habían encontrado formas de sociedad alternativas que ilustraban otras formas de vida -- en Norte América, en particular -- pero incluso éstas se hallaban demasiado lejos de su experiencia para ser comprensibles. (Las clases bajas, mas cercanas a la condición de los indios, lo entendieron mejor y a menudo la encontraron atractiva. A lo largo del siglo diecisiete, muchos colonos ingleses desertaron para unirse a las tribus o, habiendo sido capturados en la guerra, se rehusaron a volver. Pero los indios no desertaban a las colonias inglesas, al igual que los alemanes nunca saltan el Muro de Berlín hacia el Este). La versión de la &quot;supervivencia del más apto&quot; -- la versión de Thomas Huxley -- del Darwinismo era más una crónica de las condiciones económicas de la Inglaterra victoriana que de la selección natural, como lo demostró el anarquista Kropotkin en su libro El Apoyo Mutuo, Un Factor de la Evolución. (Kropotkin era un científico -- un geógrafo -- que tuvo amplias oportunidades involuntariamente para hacer trabajo de campo mientras estaba exiliado en Siberia: sabía de lo que estaba hablando). Como la mayoría de las teorías sociales y políticas, las historias que Hobbes y sus sucesores contaban eran en realidad autobiografías.
&lt;p&gt;
El antropólogo Marshall Sahlins, examinando datos sobre cazadores-recolectores contemporáneos, deshizo el mito Hobbesiano en un artículo titulado &quot;La Sociedad Afluente Original&quot;. Ellos trabajan mucho menos que nosotros, y su trabajo es difícil de distinguir de lo que llamamos juego. Sahlins concluyó que &quot;los cazadores y recolectores trabajan menos que nosotros; y más que un trabajo contínuo, la búsqueda de comida es intermitente, el tiempo libre es abundante, y pasan más tiempo durmiendo durante el día, por persona y año, que en cualquier otra condición de la sociedad&quot;. Trabajaban un promedio de cuatro horas por día, asumiendo que &quot;trabajasen&quot; en lo absoluto. Su &quot;labor&quot;, tal como nos parece a nosotros, era labor especializada que ejercía sus facultades intelectuales y físicas; labor no especializada en gran escala, como dice Sahlins, es imposible excepto bajo el industrialismo. Por tanto, satisfacía la definición de juego según Friedrich Schiller, la única ocasión en que el hombre realiza su completa humanidad al dar completa expresión a ámbos lados de su naturaleza: pensar y sentir. Como él decía: &quot;El animal trabaja cuando es la privación lo que lo motiva, y juega cuando la plenitud de su fuerza es su motivador, cuando la vida superabundante es su propio estímulo para la actividad&quot;. (Una versión moderna -- dudosamente mjorada -- es la contraposición, hecha por Abraham Maslow, entre motivación por &quot;deficiencia&quot; y por &quot;crecimiento&quot;) El juego y la libertad són, en lo que se refiere a la producción, coextensivos. Aún Marx, quien pertenece (pese a sus buenas intenciones) al panteón productivista, observó que &quot;el reino de la libertad no comienza hasta que se ha sobrepasado la necesidad de laborar bajo la compulsión de la necesidad y la utilidad externa&quot;. Él nunca pudo llegar a identificar esta feliz circunstancia como lo que es, la abolición del trabajo -- es más bien anómalo, después de todo, estar a favor de los trabajadores y en contra del trabajo -- pero nosotros sí podemos.
&lt;p&gt;
El deseo de retroceder (o avanzar) hacia una vida sin trabajo es evidente en cada historia social o cultural seria de la Europa preindustrial, entre ellas Inglaterra En Transición de M. Dorothy George y Cultura Popular A Comienzos de La Europa Moderna de Peter Burke. También es pertinente el ensayo de Daniel Bell, &quot;El Trabajo y sus Descontentos&quot;, el primer texto, según creo, en referirse a la &quot;rebelión contra el trabajo&quot; con esas mismas palabras y, si hubiese sido comprendido, hubiese sido una importante corrección a la complacencia que suele asociarse con el volúmen en que fué incluído, El Fin de la Ideología. Ni sus críticos ni sus celebrantes han notado que la tesis sobre el fin-de-la-ideología de Bell no se refería al fin de la lucha social, sino el comienzo de una nueva fase, no restringida ni dirigida por ideologías. Fué Seymour Lipset (en El Hombre Político), no Bell, quien anunció al mismo tiempo que &quot;los problemas fundamentales de la Revolución Industrial han sido resueltos&quot;, tan sólo algunos años antes de que los descontentos post- o meta-industriales entre los estudiantes universitarios hicieran a Lipset abandonar la universidad de Berkeley y buscar la tranquilidad relativa (y temporal) de Harvard.
&lt;p&gt;
Como indica Bell, Adam Smith en su Riqueza de las Naciones, pese a su entusiasmo por el mercado y la división del trabajo, estaba más alerta (y era más honesto) sobre el lado oscuro del trabajo, que Ayn Rand o los economistas de Chicago o cualquiera de los modernos seguidores de Smith. Como observó Smith: &quot;el entendimiento de la mayoría de los hombres se forma necesariamente por sus ocupaciones habituales. El hombre que se pasa la vida efectuando unas cuantas operaciones simples... no tiene ocasión de ejercer su entendimiento... Por lo general se vuelve tan estúpido e ignorante como es posible que una criatura humana llegue a serlo.&quot; He aquí, en pocas y simples palabras, mi crítica del trabajo. Bell, escribiendo en 1956, la Edad de Oro de la imbecilidad Eisenhoweriana y autosatisfacción estadounidense, identificó la crisis desorganizada e inorganizable de los setenta y más allá, la crisis que ninguna tendencia política es capaz de canalizar, la crisis que fué identificada en el reporte de la HEW, El Trabajo en América, la crisis que no puede ser aprovechada y, por lo tanto, es ignorada. Esa crisis es la rebelión contra el trabajo. No figura en ningún texto de ningún economista del laisez-faire -- Milton Friedman, Murray Rothbard, Richard Posner -- porque, en sus términos, como solían decir en Viaje a las Estrellas, &quot;no computa&quot;.
&lt;p&gt;
Si estas objeciones, formadas por el amor a la libertad, no convencen a los humanistas de tipo utilitario e incluso paternalista, existen otras que ellos no pueden despreciar. Para fusilarme el título de un libro: El trabajo es nocivo para tu salud. De hecho, el trabajo es asesinato en masa o genocidio. Directa o indirectamente, el trabajo matará a la mayoría de los que lean estas palabras. Entre 14.000 y 25.000 trabajadores mueren en este país anualmente en el lugar de trabajo. Mas de dos millones quedan deshabilitados. De veinte a veinticinco millones són heridos cada año. Y estas cifras se basan en una estimación muy conservadora acerca de qué constituye una herida relacionada con el trabajo. Por ejemplo, no cuentan el medio millón de casos de enfermedad ocupacional cada año. Hojeé un libro de texto médico sobre enfermedades ocupacionales y tenía 1.200 páginas. Incluso esto apenas es la punta del iceberg. Las estadísticas disponibles cuentan los casos obvios, como los 100.000 mineros que tienen el mal del pulmón negro, de quienes mueren 4.000 cada año, una tasa de mortalidad mucho mayor que la del SIDA, por ejemplo, que recibe tanta atención de los medios. Esto refleja la creencia sobreentendida de que el SIDA aflige a pervertidos que podrían controlar su depravación mientras que la extracción de carbón es una actividad sacrosanta e incuestionable. Lo que las estadísticas no muestran es que decenas de millones de personas ven reducidas sus expectativas de vida a causa del trabajo -- que es lo que sigifica la palabra homicidio, después de todo. Considera a los doctores que trabajan hasta morir a los cincuenta y tantos. Considera a todos los otros adictos al trabajo.
&lt;p&gt;
Aún si no quedas muerto o inválido mientras trabajas, también puedes morir mientras vas al trabajo, regresas del trabajo, buscas trabajo, o tratas de olvidarte del trabajo. La gran mayoría de las víctimas del automóvil estaban realizando algunas de estas actividades obligadas por el trabajo, o cayeron víctimas de alguien que las hacía. A este conteo de cadáveres se debe añadir las víctimas de la contaminación auto-industrial y la adicción al alcohol y drogas inducida por el trabajo. Tanto el cáncer como las enfermedades cardíacas són aflicciones modernas cuyo orígen se puede rastrear, directa o indirectamente, hacia el trabajo.
&lt;p&gt;
El trabajo, entonces, institucionaliza el homicidio como forma de vida. La gente piensa que los Camboyanos estaban locos al exterminarse a sí mismos, pero ¿somos nosotros diferentes? El régimen de Pol Pot al menos tenía una visión, aunque borrosa, de una sociedad igualitaria. Nosotros matamos gente en el rango de las seis cifras (por lo menos) para vender Big Macs y Cadillacs a los que sobrevivan. Nuestras cuarenta o cincuenta mil muertes anuales en la autopista són víctimas, no mártires. Murieron por nada -- o más bien, murieron por trabajar. Pero el trabajo no es algo por lo que valga la pena morir.
&lt;p&gt;
Malas noticias para los liberales: el trasteo regulatorio es inútil en este contexto de vida-o-muerte. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional estaba diseñada para vigilar la parte central del problema, la seguridad en el puesto de trabajo. Incluso antes de que Reagan y la Corte Suprema la deshabilitasen, la ASSO era una farsa. Incluso en los tiempos en que el presidente Carter le otorgaba fondos generosos (para la norma actual), un puesto de trabajo podía esperar una visita sorpresa de un inspector de la ASSO cada 46 años.
&lt;p&gt;
El control estatal de la economía no es solución. El trabajo es más peligroso en los países con socialismo de estado de lo que lo es aquí. Miles de obreros rusos murieron o resultaron heridos construyendo el metro de Moscú. Existen montones de historias sobre desastres nucleares soviéticos encubiertos que hacen que Times Beach o Three Mile Island parezcan simulacros de ataque aéreo de escuela primaria. Por otro lado, la desregulación, de moda actualmente, no ayudará y probablemente hará más daño. Desde el punto de vista de la salud y la seguridad, el trabajo estaba en su peor momento en aquellos días cuando la economía se acercaba más al libre mercado.
&lt;p&gt;
Historiadores como Eugenio Genovese han argumentado contundentemente que -- como decían los defensores de la esclavitud de antaño -- los trabajadores asalariados en los estados del Norte de la Unión y en Europa vivían peor que los esclavos en las plantaciones del Sur. Ningún reajuste de las relaciones entre los burócratas y los empresarios parece hacer mucha diferencia a nivel de quienes hacen la producción. Si se impusieran seriamente incluso las normas más vagas de la ASSO, la economía se estancaría por completo. Los vigilantes aparentemente se percatan de ello, ya que ni siquiera intentan arrestar a los malechores.
&lt;p&gt;
Lo que he dicho hasta ahora no debería ser controversial. Muchos trabajadores están hartos del trabajo. Las tasas de ausentismo, despidos, robo y sabotaje por parte de empleados, huelgas ilegales, y flojera general en el trabajo són altas y van subiendo. Podría haber un movimiento hacia un rechazo consciente y no sólo visceral del trabajo. Y sin embargo, el sentimiento prevalente, universal entre los patronos y sus agentes, y muy extendida entre los trabajadores mismos, es que el trabajo mismo es inevitable y necesario.
&lt;p&gt;
Yo discrepo. Ahora es posible abolir el trabajo y reemplazarlo, hasta donde sirve a propósitos útiles, con una multitud de nuevos tipos de actividades libres. Abolir el trabajo requiere ir hacia él desde dos direcciones, cuantitativa y cualitativa. Por el lado cuantitativo, hemos de recortar masivamente la cantidad de trabajo que se hace. En la actualidad, la mayor parte del trabajo es inútil o peor, y deberíamos deshacernos de él. Por el lado cualitativo -- y pienso que esta es la base del asunto, y el punto de partida nuevo y revolucionario -- hemos de tomar el trabajo útil que queda y transformarlo en una agradable variedad de pasatiempos parecidos al juego y la artesanía, que no se puedan distinguir de otros pasatiempos placenteros, excepto que sucede que generan productos útiles. Sin duda eso no los hará menos estimulantes. Entonces, todas las barreras artificiales del poder y la propiedad se vendrían abajo. La creación se convertiría en recreación. Y podríamos dejar de vivir temerosos los unos de los otros.
&lt;p&gt;
No estoy sugiriendo que la mayoría del trabajo pueda salvarse de esta manera. Pero la mayoría del trabajo no vale la pena salvarlo. Solo una fracción pequeña y menguante del trabajo sirve para algún propósito útil, aparte de la defensa y reproducción del sistema del trabajo y sus apéndices políticos y legales. Hace veinte años, Paul y Percival Goodman estimaron que sólo el cinco por ciento del trabajo que se hacía entonces -- presuntamente la cifra, de ser exacta, es aún más baja ahora -- bastaría para cubrir nuestras necesidades mínimas de comida, ropa, y techo. Su cálculo era sólo una aproximación educada, pero el punto clave está claro: directa o indirectamente, la mayor parte del trabajo sirve los propósitos improductivos del comercio o el control social. De inmediato podemos liberar a decenas de millones de vendedores, soldados, gerentes, policías, guardias, publicistas y todos los que trabajan para ellos. Es un efecto de avalancha, puesto que cada vez que dejas sin trabajo a un pez gordo, también liberas a sus lacayos y subordinados. Y entonces la economía implota.
&lt;p&gt;
El cuarenta por ciento de la fuerza laboral son trabajadores de cuello blanco, la mayoría de los cuales tienen algunos de los empleos más tediosos e idiotas jamás concebidos. Industrias enteras, seguros y bancos y bienes raíces por ejemplo, no consisten en nada más que mover papeles inútiles de un lado a otro. No es accidente que el &quot;sector terciario&quot;, el sector de servicios, esté creciendo mientras el &quot;sector secundario&quot; (industria) se atasca y el &quot;sector primario&quot; (agricultura) casi desaparece. Porque el trabajo es innecesario excepto para aquellos cuyo poder asegura, los trabajadores son desplazados desde ocupaciones relativamente útiles a relativamente inútiles, como una medida para asegurar el órden público. Cualquier cosa es mejor que nada. Es por eso que no puedes irte a casa sólo porque terminaste temprano. Quieren tu tiempo, lo suficiente para que les pertenezcas, aún si no tienen uso para la mayor parte del mismo. De no ser así, ¿por qué la semana de trabajo promedio no ha disminuído mas que unos cuantos minutos en los últimos cincuenta años?
&lt;p&gt;
A continuación, podemos aplicar el machete al trabajo de producción mismo. No más producción de guerra, energía nuclear, comida chatarra, desodorante de higiene femenina -- y por sobre todo, no más industria automovilística digna de ese nombre. Un Barco de Vapor Stanley o un automóvil Modelo-T ocasionales estaría bien, pero el auto-erotismo del cual dependen nidos de ratas como Detroit y Los Angeles queda fuera del mapa. Con esto, sin haberlo intentado siquiera, hemos resuelto la crisis de energía, la crisis ambiental y un montón de otros problemas sociales insolubles.
&lt;p&gt;
Finalmente, debemos deshacernos de la mayor de las ocupaciones, la que tiene el horario más largo, el salario más bajo, y algunas de las tareas más tediosas. Me refiero a las amas de casa y el cuidado de niños. Al abolir el trabajo asalariado y alcanzar el desempleo total, atacamos la división sexual del trabajo. El núcleo familiar como lo conocemos es una adaptación inevitable a la división del trabajo impuesta por el moderno trabajo asalariado. Te guste o no, tal como han sido las cosas durante los últimos cien o doscientos años, es económicamente racional que el hombre traiga el pan a la casa y que la mujer haga el trabajo sucio y le provea de un refugio de paz en un mundo despiadado, y que los niños sean enviados a campos de concentración juveniles llamados &quot;escuelas&quot;, principalmente para que no sean una carga tan grande para mamá pero aún sean mantenidos bajo control, pero también para que adquieran los hábitos de obediencia y puntualidad que tanto necesitan los trabajadores. Si deseas deshacerte de la patriarquía, deshazte del núcleo familiar cuyo no pagado &quot;trabajo invisible&quot;, como dice Ivan Illich, hace posible el sistema del trabajo que a su vez hace necesario el núcleo familiar. A la lucha anti-armas nucleares está ligada la abolición de la infancia y el cierre de las escuelas. Hay más estudiantes de tiempo completo que trabajadores de tiempo completo en este país. Necesitamos a los niños como maestros, no estudiantes. Tienen mucho que contribuir a la revolución lúdica, porque ellos són mejores en el juego que las personas maduras. Los adultos y los niños no són idénticos, pero se harán iguales a través de la interdependencia. Sólo el juego puede cerrar la brecha generacional.
&lt;p&gt;
Aún no he mencionado siquiera la posibilidad de recortar el poco trabajo que aún queda por vía de la automatización y la cibernética. Todos los científicos, ingenieros y técnicos, liberados de molestarse en investigación de guerra y obsolecencia planeada, se la pasarían en grande inventando medios para eliminar la fatiga, el tedio y el peligro de actividades como la minería. Sin duda hallarán otros proyectos en qué divertirse. Quizás establezcan redes globales de comunicaciones multimedia o colonicen el espacio exterior. Quizás. Personalmente, no soy fanático de los aparatos. No me interesa la idea de vivir en un paraíso donde sólo haya que presionar botones. No quiero que robots esclavos hagan todo; quiero hacer las cosas yo mismo. Existe, creo, un lugar para las tecnologías que ahorran trabajo, pero un lugar modesto. El registro histórico y pre-histórico no es esperanzador. Cuando la tecnología productiva pasó de caza-recolección a la agricultura y a la industria, el trabajo se incrementó mientras la especialización y la autodeterminación disminuyeron. La evolución posterior del industrialismo ha acentuado lo que Harry Braverman llamó la degradación del trabajo. Los observadores inteligentes siempre han sido conscientes de ésto. John Stuart Mill escribió que todos los inventos para ahorrar trabajo que se han creado no han ahorrado ni un momento de trabajo. Karl Marx escribió que &quot;sería posible escribir una historia de los inventos hechos desde 1830 para el único propósito de proveer al capital con armas contra las revueltas de la clase obrera&quot;. Los tecnófilos entusiastas -- Saint-Simon, Comte, Lenin, B.F. Skinner -- han sido siempre completos autoritarios también; es decir, tecnócratas. Deberíamos ser más que escépticos con las promesas de los místicos de las computadoras. Ellos trabajan como mulas; lo más seguro es que, si se salen con la suya, también el resto de nosotros lo hará. Pero, si tienen alguna contribución particular más subordinada a los propósitos humanos, pues escuchémosles.
&lt;p&gt;
Lo que realmente deseo es ver el trabajo convertido en juego. Un primer paso es descartar las nociones de un &quot;empleo&quot; y una &quot;ocupación&quot;. Incluso las actividades que ya tienen algún contenido lúdico lo pierden si se reducen a empleos que ciertas personas, y sólo esas personas, se ven forzadas a hacer excluyendo cualquier otra cosa. ¿No es raro que los campesinos trabajen dolorosamente en los campos mientras sus amos van a casa cada fin de semana y se ponen a cuidar de sus jardines? Bajo un sistema de festejo permanente, presenciaremos una Edad de Oro de la creatividad que hará pasar verguenza al Renacimiento. No habrá más empleos, sólo cosas que hacer y gente que las haga.
&lt;p&gt;
El secreto de convertir el trabajo en juego, como demostró Charles Fourier, es acomodar las actividades útiles para tomar ventaja de lo que sea que diferentes personas disfrutan hacer en momentos diferentes. Para hacer posible que algunas personas hagan las cosas que disfrutan, bastará con erradicar las irracionalidades y distorsiones que afligen esas actividades cuando són convertidas en trabajo. Yo, por ejemplo, disfrutaría enseñando un poco (no demasiado), pero no quiero estudiantes que estén allí a la fuerza, y no me interesa adular a pedantes patéticos para obtener un profesorado.
&lt;p&gt;
Segundo, hay cosas que a la gente le gusta hacer de vez en cuando, pero no por demasiado tiempo, y ciertamente no todo el tiempo. Puedes disfrutar haciendo de niñera por algunas horas para compartir la compañía de los niños, pero no por tanto tiempo como sus padres. Los padres, mientras tanto, aprecian profundamente el tiempo que les liberas para sí mismos, aunque les molestaría apartarse de su progenie por mucho tiempo. Estas diferencias entre los individuos són lo que hace posible una vida de juego libre. El mismo principio se aplica a muchas otras áreas de actividad, especialmente las primarias. Así, muchos disfrutan cocinar cuando lo pueden hacer con seriedad, a su modo, pero no cuando sólo están recargando cuerpos humanos con combustible para el trabajo.
&lt;p&gt;
Tercero -- aún sin cambiar todo lo demás -- algunas cosas que no són satisfactorias si las haces sólo, o en un entorno desagradable, o bajo las órdenes de un supervisor, son agradables, al menos por un tiempo, si esas circunstancias cambian. Esto es cierto probablemente, hasta cierto punto, para todo trabajo. La gente utiliza su ingenio, de otro modo desperdiciado, para convertir las tareas repetitivas menos atrayentes en un juego, lo mejor que pueden. Las actividades que atraen a algunas personas no siempre atraen a todas, pero todo el mundo tiene, al menos en potencia, una variedad de intereses y un interés en la variedad. Como dice el dicho, &quot;cualquier cosa, una vez&quot;. Fourier era el maestro en especular cómo a las inclinaciones aberrantes y perversas se les podría dar uso en la sociedad post-civilizada, que él llamaba Armonía. Pensaba que el Emperador Nerón pudo haber sido una buena persona si, de niño, hubiese podido complacer su gusto por la sangre trabajando en un matadero. Los niños pequeños a quienes les encanta revolcarse en la suciedad podrían ser organizados en &quot;Pequeñas Hordas&quot; para limpiar los sanitarios y recoger la basura, otorgando medallas a los que destaquen. No estoy sugiriendo que sigamos estos mismos ejemplos, sino que veamos el principio subyacente, el cual me parece que tiene sentido como una dimensión de una transformación revolucionaria general. Ten en mente que no se trata de tomar el trabajo de hoy tal como lo encontramos y asignarlo a la gente adecuada, ya que algunos de ellos tendrían que ser realmente perversos. Si la tecnología cumple un papel en todo esto, no es tanto para eliminar el trabajo automatizándolo, sino para abrir nuevos espacios para la re/creación. Hasta cierto punto podemos desear regresar a la fabricación a mano, que William Morris consideraba un resultado probable y deseable de una revolución comunista. El arte sería recuperado de las manos de esnobs y coleccionistas, abolido como departamento especializado sirviendo a una audiencia de élite, y sus cualidades de belleza y creación restauradas a la vida misma, de la cual fueron robadas por el trabajo. Da qué pensar el hecho de que las ánforas griegas a las que escribimos odas y guardamos en museos fuesen usadas en su tiempo para guardar aceite de olivo. Dudo que a nuestros artefactos cotidianos les vaya tan bien en el futuro, si es que hay uno. Lo que quiero decir es que no existe tal cosa como el progreso en el mundo del trabajo; más bien es lo opuesto. No deberíamos dudar en saquear el pasado por lo que tiene que ofrecer, los antiguos no pierden nada y nosotros nos enriquecemos.
&lt;p&gt;
Reinventar la vida cotidiana significa marchar más allá del borde de nuestros mapas. Es cierto que existe más especulación sugerente de lo que la mayoría de la gente se imagina. Aparte de Fourier y Morris -- y hasta una pista, aquí y allá, en Marx -- están los escritos de Kropotkin, los sindicalistas Pataud y Pouget, anarco-comunistas de antes (Berkman) y de ahora (Bookchin). La Communitas de los hermanos Goodman es ejemplar porque ilustra qué formas siguen a qué funciones (propósitos), y hay algo que sacar de los heraldos, a menudo borrosos, de la tecnología alternativa/apropiada/intermedia/convivencial, como Schumacher y especialmente Illich, una vez que desconectas sus cortinas de humo. Los situacionistas -- tal como són representados por la Revolución de la Vida Cotidiana de Vaneigem y en la Antología de la Internacional Situacionista -- són tan despiadadamente lúcidos como para ser estimulantes, aún si nunca llegaron a encajar bien su apoyo a las asociaciones de trabajadores con la abolición del trabajo. Sin embargo, es mejor su incongruencia que cualquier versión actual del izquierdismo, cuyos devotos buscan ser los últimos campeones del trabajo, porque si no hay trabajo no hay trabajadores, y sin trabajadores, ¿A quién organizaría la izquierda?
&lt;p&gt;
Así que los abolicionistas tendrían que actuar por su cuenta. Nadie puede decir qué resultaría de liberar el poder creativo aturdido por el trabajo. Cualquier cosa puede pasar. El gastado debate de libertad versus necesidad, que casi suena teológico, se resuelve sólo cuando la producción de valores de uso coexista con el consumo de deliciosa actividad lúdica.
&lt;p&gt;
La vida se convertirá en un juego, o más bien muchos juegos, pero no -- como es ahora -- un juego de suma cero. Un encuentro sexual óptimo es el paradigma del juego productivo; los participantes se potencian los placeres el uno al otro, nadie cuenta los puntajes, y todos ganan. Cuanto más das, más recibes. En la vida lúdica, lo mejor del sexo se mezcla con la mejor parte de la vida diaria. El juego generalizado lleva a la libidinización de la vida. El sexo, en cambio, puede volverse menos urgente y desesperado, más juguetón. Si jugamos bien nuestras cartas, podemos sacar más de la vida de lo que metemos en ella; pero sólo si jugamos para ganar.
&lt;p&gt;
Nadie debería trabajar. Proletarios del mundo... ¡descansad!&lt;p&gt;
(extraido de &lt;a href=&quot;http://www3.autistici.org/ingobernables/textos/anarquistas/Bob%20Black%20-%20La%20Abolicion%20Del%20Trabajo.htm&quot;&gt;autistici -- ingobernables&lt;/a&gt;)
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Politica</category>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Wed, 28 Jun 2006 09:56:22 +0200</pubDate>
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    <item>
   <title>&#x54;&#x68;&#x65;&#x20;&#x43;&#x6f;&#x6e;&#x73;&#x63;&#x69;&#x65;&#x6e;&#x63;&#x65;&#x20;&#x6f;&#x66;&#x20;&#x61;&#x20;&#x48;&#x61;&#x63;&#x6b;&#x65;&#x72;</title>
   <description>
    =-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=
The following was written shortly after my arrest...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
                      &lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt; The Conscience of a Hacker&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
                                      by&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
                               &lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;+++The Mentor+++&lt;/div&gt;&lt;p&gt;

                          &lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt;Written on January 8, 1986&lt;/div&gt;=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=-=
Another one got caught today, it&#039;s all over the papers.  &quot;Teenager&lt;br /&gt;
Arrested in Computer Crime Scandal&quot;, &quot;Hacker Arrested after Bank Tampering&quot;...&lt;br /&gt;
        Damn kids.  They&#039;re all alike.&lt;br /&gt;
&lt;p&gt;
        But did you, in your three-piece psychology and 1950&#039;s technobrain,&lt;br /&gt;
ever take a look behind the eyes of the hacker?  Did you ever wonder what&lt;br /&gt;
made him tick, what forces shaped him, what may have molded him?&lt;br /&gt;
        I am a hacker, enter my world...&lt;br /&gt;
        Mine is a world that begins with school... I&#039;m smarter than most of&lt;br /&gt;
the other kids, this crap they teach us bores me...&lt;br /&gt;
        Damn underachiever.  They&#039;re all alike.&lt;p&gt;

        I&#039;m in junior high or high school.  I&#039;ve listened to teachers explain&lt;br /&gt;
for the fifteenth time how to reduce a fraction.  I understand it.  &quot;No, Ms.&lt;br /&gt;
Smith, I didn&#039;t show my work.  I did it in my head...&quot;&lt;br /&gt;
        Damn kid.  Probably copied it.  They&#039;re all alike.&lt;p&gt;

        I made a discovery today.  I found a computer.  Wait a second, this is&lt;br /&gt;
cool.  It does what I want it to.  If it makes a mistake, it&#039;s because I&lt;br /&gt;
screwed it up.  Not because it doesn&#039;t like me...&lt;br /&gt;
                Or feels threatened by me...&lt;br /&gt;
                Or thinks I&#039;m a smart ass...&lt;br /&gt;
                Or doesn&#039;t like teaching and shouldn&#039;t be here...&lt;br /&gt;
        Damn kid.  All he does is play games.  They&#039;re all alike.&lt;p&gt;

        And then it happened... a door opened to a world... rushing through&lt;br /&gt;
the phone line like heroin through an addict&#039;s veins, an electronic pulse is&lt;br /&gt;
sent out, a refuge from the day-to-day incompetencies is sought... a board is&lt;br /&gt;
found.&lt;br /&gt;
        &quot;This is it... this is where I belong...&quot;&lt;br /&gt;
        I know everyone here... even if I&#039;ve never met them, never talked to&lt;br /&gt;
them, may never hear from them again... I know you all...&lt;br /&gt;
        Damn kid.  Tying up the phone line again.  They&#039;re all alike...&lt;p&gt;

        You bet your ass we&#039;re all alike... we&#039;ve been spoon-fed baby food at&lt;br /&gt;
school when we hungered for steak... the bits of meat that you did let slip&lt;br /&gt;
through were pre-chewed and tasteless.  We&#039;ve been dominated by sadists, or&lt;br /&gt;
ignored by the apathetic.  The few that had something to teach found us will-&lt;br /&gt;
ing pupils, but those few are like drops of water in the desert.&lt;p&gt;

        This is our world now... the world of the electron and the switch, the&lt;br /&gt;
beauty of the baud.  We make use of a service already existing without paying&lt;br /&gt;
for what could be dirt-cheap if it wasn&#039;t run by profiteering gluttons, and&lt;br /&gt;
you call us criminals.  We explore... and you call us criminals.  We seek&lt;br /&gt;
after knowledge... and you call us criminals.  We exist without skin color,&lt;br /&gt;
without nationality, without religious bias... and you call us criminals.&lt;br /&gt;
You build atomic bombs, you wage wars, you murder, cheat, and lie to us&lt;br /&gt;
and try to make us believe it&#039;s for our own good, yet we&#039;re the criminals.&lt;p&gt;

        Yes, I am a criminal.  My crime is that of curiosity.  My crime is&lt;br /&gt;
that of judging people by what they say and think, not what they look like.&lt;br /&gt;
My crime is that of outsmarting you, something that you will never forgive me&lt;br /&gt;
for.&lt;p&gt;

        I am a hacker, and this is my manifesto.  You may stop this individual,&lt;br /&gt;
but you can&#039;t stop us all... after all, we&#039;re all alike.&lt;p&gt;&lt;p&gt;

                              &lt;div style=&quot;text-align: center;&quot;&gt; +++The Mentor+++&lt;/div&gt;&lt;p&gt;
   </description>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Cultura freaky</category>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Thu, 01 Jun 2006 16:31:52 +0200</pubDate>
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    <item>
   <title>&#x43;&#x61;&#x72;&#x74;&#x61;&#x20;&#x64;&#x65;&#x20;&#x4c;&#x75;&#x63;&#x61;&#x20;&#x43;&#x61;&#x73;&#x61;&#x72;&#x69;&#x6e;&#x69;&#x20;&#x61;&#x6c;&#x20;&#x45;&#x5a;&#x4c;&#x4e;</title>
   <description>
    Carta escrita por Luca Casarini, dirigida al EZLN. Fué publicada en la &lt;a href=&quot;http://web.archive.org/web/20021130002939/http://acp.sindominio.net/&quot;&gt;acp&lt;/a&gt;, y la he encontrado revisando emails de hace unos años, en pleno ataque de nostalgia ;-)&lt;p&gt;
Carta de Italia
&lt;p&gt;
Queridos hermanos y hermanas del EZLN:
&lt;p&gt;
El pesado viento que sopla en estos días desde vuestro continente al
nuestro,ese viento que desde el 11 de septiembre trae malos presagios, de
muerte y destrucción, de miseria y guerra, nos hizo llegar la noticia de
la decisión de la llamada Suprema Corte de Justicia de la Nación.
&lt;p&gt;
Como de viento se trataba y al viento hay que saberlo escuchar, las
palabras que traía consigo las recibimos una separada de la otra, y sólo
escuchando más y más veces llegamos a entenderlas. Al principio, el viento
trajo la palabra &quot;Suprema&quot;. Nos preguntamos qué significaba y un amigo
nuestro, profesor de las palabras, nos explicó qué quería decir: que
domina a todos los otros, que es soberano, que tiene la última palabra.
Luego, escuchando de nuevo, se agregó otra palabra, &quot;Corte&quot;. Preguntamos,
e inmediatamente nuestro docto amigo respondió: corte significa lugar
cerrado, patio o bien tribunal. Seguimos escuchando al viento, y recibimos
&quot;Justicia&quot;, que significa dar a cada uno lo que le es debido y respetar el
derecho de los otros, según nos explicó el profesor. Al final, llegó &quot;de
la Nación&quot;, que significa, parece, que pertenece a la nación.
&lt;p&gt;
Aquel viento, sin embargo, no podía traer buenas noticias: es el mismo que
avisa cuando el señor Bush decide una guerra o cuando una corporation
decide la muerte de alguna parte de nuestro planeta. Es el mismo que nos
ha despertado, de noche, con las pesadillas de la Palestina ocupada por
tanques. La última vez,hace un mes, el viento ya nos había contado algo
sobre ustedes, sobre los paramilitares que aún mataban gente en Chiapas, a
nuestra gente.
&lt;p&gt;
Ahora, palabra tras palabra, entendimos que alguien, que se dice supremo,
que está solo en una corte, decidió no escuchar las voces de millones de
seres humanos que pertenecen a una tierra que les pertenece, sino obedecer
a una sola voz, la del poder, la del gobierno, la del señor Bush, la del
tratado ALCA, la del Plan Puebla-Panamá, que hablan todas en un coro
dirigido por el neoliberalismo. Nuestro amigo el profesor nos preguntó qué
era este neoliberalismo para poder hacer hablar en coro a personajes y
proyectos tan importantes, y nosotros le respondimos con las palabras que
ustedes nos enseñaron: el neoliberalismo es una guerra contra la
humanidad, una guerra global y permanente, y nosotros nos topamos con ella
en Génova, después que ustedes la hubieran descrito tan bien en sus
relatos. Es una guerra declarada a la humanidad por un soberano que se
llama Imperio y que ha ordenado destrozar todos los espejos de este mundo,
de modo que sea imposible que alguien logrela restitución de su propia
imagen.
&lt;p&gt;
El Imperio no tolera a los demócratas, pero odia a los rebeldes. A los
demócratas, sin espejo, les cuesta entender, ver quiénes son y qué los
rodea. Piensan siempre que el viento trae imágenes de alguien lejano, que
no se les parece. Piensan que miseria e injusticia, guerra y devastación,
conciernen a una pequeña parte del planeta Tierra, de la humanidad, que ha
tenido mala suerte. Son solidarios, los demócratas: se afligen y lloran
por lo que le ocurre a estos seres humanos poco afortunados, pero en el
fondo, respetan las reglas. Piensan que respetar las reglas dictadas por
el Imperio los pone a salvo. Los rebeldes, en cambio, dondequiera que se
encuentren desconocen las leyes del Imperio. Muchos de ellos, desde el
primero de enero de 1994, han aprendido a respetar otras leyes, las de la
humanidad. El Imperio quiere arrastrarlos a la guerra, que es su terreno
preferido porque allí puede vencer con seguridad. Es por esto que, de
Seattle a Praga, de Gotemburgo a Génova, de Washington a Porto Alegre,
algunos rebeldes que siempre hablan de ustedes buscan construir espejos,
pero no sólo para ellos, sino también para los demócratas. Son espejos
nuevos, construidos con maderas de la selva, y tienen un nombre:
desobediencia.
&lt;p&gt;
En pocas palabras, hermanas y hermanos, hoy, tras haber escuchado el
viento de las malas noticias que soplan desde allá, nos hemos puesto a
construir más espejos. Si observan bien, verán los reflejos de las luces
que llegan desde aquí. Estamos listos a partir para defender la tierra que
hace nacer los árboles de cuyas maderas obtenemos los espejos. Para estar
con nuestra gente, con la humanidad. Para construir otro mundo posible.
Esta es la única cosa que reconocemos. Digan ustedes cuándo, con vuestros
espejos vueltos hacia el Sol.
&lt;p&gt;
Sabremos entender las señales. En octubre el Imperio inaugura el ALCA. En
octubre de 2003 celebrará la OMC en Cancún. Sepan que somos sólo monos
blancos. Pero también estamos listos para volvernos del color de la tierra
a vuestro lado.
&lt;p&gt;
Hasta pronto.
&lt;p&gt;
Por los Desobedientes y Monos Blancos,
&lt;p&gt;
Luca.
&lt;p&gt;
PD: Para el sub: el café lo pongo yo.

Traducción: Alejandra Dupuy Fuente: La Jornada
   </description>
   <link>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/05/24/carta_de_luca_casarini_al_ezln</link>
   <comments>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/05/24/carta_de_luca_casarini_al_ezln</comments>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Wed, 24 May 2006 00:48:29 +0200</pubDate>
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     </item>
    <item>
   <title>&#x43;&#x69;&#x72;&#x63;&#x75;&#x6c;&#x6f;&#x73;&#x20;&#x43;&#x6f;&#x6e;&#x63;&#x65;&#x6e;&#x74;&#x72;&#x69;&#x63;&#x6f;&#x73;&#x2e;</title>
   <description>
    Un tema muy bueno de Hechos Contra el Decoro. Lo escuche por primera vez en la banda sonora de Barrio.&lt;p&gt;
Camino en cÃ­rculos concÃ©ntricos&lt;br /&gt;

No soy dueÃ±o de mis sueÃ±os
&lt;br /&gt;
cada paso es un anhelo repetido.
&lt;br /&gt;Repito cada paso y asÃ­ aÃ±o tras engaÃ±o
&lt;br /&gt;
El horizonte se estrecha, sÃ© que alguien ha abierto brecha
&lt;br /&gt;
y escapado , salto el muro, cruzÃ³ el barrio
&lt;br /&gt;
mÃ¡s allÃ¡ de la autopista y de este centro cotidiano
&lt;br /&gt;
hay salidas, lo he oÃ­do.
&lt;br /&gt;
Se que existen cientos de metros despejados
&lt;br /&gt;
sin un cristal en medio que me impida recorrerlos
&lt;br /&gt;
No soy dueÃ±o de mis sueÃ±os, siempre estÃ¡n en la pantalla,
&lt;br /&gt;
nunca puedo retenerlos,
&lt;br /&gt;
siempre en el escaparate, son de otro que estÃ¡ lejos.
&lt;br /&gt;
Otra vez el mismo mapa, que me mantiene encerrado,
&lt;br /&gt;
en un recorrido ciego, es un eco ensimismado,
&lt;br /&gt;
me arrastra a los mismos sitios,
&lt;br /&gt;
paso a paso, aÃ±o tras aÃ±o, estaciÃ³n tras estaciÃ³n,
&lt;br /&gt;
desengaÃ±o, desengaÃ±o.
&lt;p&gt;
Estribillo
&lt;p&gt;
Visto lo visto no te extraÃ±e si me quedo frÃ­o.
&lt;br /&gt;
Â¡TÃ­o, AsÃ­ es la vida de los mÃ­os,
&lt;br /&gt;
sal al barrio y da una vuelta y despuÃ©s
&lt;br /&gt;
ven y me narras si hay algo de lo que cuentan por la tele esos tan listos.
&lt;br /&gt;
Desde luego no en mi fiesta, ni en la plaza donde paro
&lt;br /&gt;
ni en el callejÃ³n oscuro, donde las agujas tejen la mortaja de mi hermano
&lt;br /&gt;
con su piel de sus pechos inflamados, abultados, de sus manos.
&lt;br /&gt;
FrustraciÃ³n, frustraciÃ³n, siempre la misma canciÃ³n (bis)
&lt;p&gt;
Muertos a medias
&lt;br /&gt;
como fantasmas donde late un corazÃ³n.
&lt;br /&gt;
Siempre la misma canciÃ³n.
&lt;br /&gt;
Te imaginas que me de la frustraciÃ³n y tragar quina,
&lt;br /&gt;
aunque ondee os leo en las esquinas la letra
&lt;br /&gt;
de una canciÃ³n prohibida que dice que en esta vida
&lt;br /&gt;
todo lo que sube baja y que la cuerda se rompe&lt;br /&gt;

y se raja la baraja y toda la mierda cae siempre de este lao de la balanza.
   </description>
   <link>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/03/23/circulos_concentricos</link>
   <comments>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/03/23/circulos_concentricos</comments>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Thu, 23 Mar 2006 15:47:10 +0100</pubDate>
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     </item>
    <item>
   <title>&#x54;&#x68;&#x65;&#x20;&#x57;&#x69;&#x72;&#x65;&#x6c;&#x65;&#x73;&#x73;&#x20;&#x43;&#x6f;&#x6d;&#x6d;&#x6f;&#x6e;&#x73;&#x20;&#x4d;&#x61;&#x6e;&#x69;&#x66;&#x65;&#x73;&#x74;&#x6f;</title>
   <description>
    We have formed the Wireless Commons because a global wireless network is within our grasp. We will work to define and achieve a wireless commons built using open spectrum, and able to connect people everywhere. We believe there is value to an independent and global network which is open to the public. We will break down commercial, technical, social and political barriers to the commons. The wireless commons bridges one of the few remaining gaps in universal communication without interference from middlemen and meddlers.
&lt;p&gt;
Humanity is on the verge of a turning point because the Internet has transformed the way humans relate with one another. All communication can be traced to a human relationship, whether it&#039;s lovers exchanging instant messages or teenagers sharing music. The Internet has given us the ability to communicate faster and more cheaply than ever before in history.

&lt;p&gt;
The Internet&#039;s value increases exponentially with the number of people who are able to participate. In today&#039;s world, communication can take place without the use of antiquated telecommunications networks. The organizations that control these networks are limping anachronisms that are constrained by the expense and physical necessity of using wires to build their networks. Because of this, they cannot serve the great mass of people who stand to benefit from a wireless commons. Their interests diverge from ours, and their control over the network strangles our ability to communicate.

&lt;p&gt;
Low-cost wireless networking equipment which can operate in unlicensed bands of the spectrum has started another revolution. Suddenly, ordinary people have the means to create a network independent of any physical constraint except distance. Wireless can travel through walls, across property boundaries and through a community. Many communities have formed worldwide to help organize these networks. They are forming the basis for the removal of the traditional telecommunication networks as an intermediary in human communication.

&lt;p&gt;
The challenge facing community networks is the one limiting factor of wireless communication: distance. The relationships that can be formed across a community wireless network are limited by their physical reach. Typically these networks are growing to the size of a city, and growth beyond that point requires coordination and a strategic vision for community wireless networks as a whole. Without this coordination, it is hard to see how the worldwide community of wireless networking groups will ever merge their systems and create a true alternative to existing telecommunication networks.

&lt;p&gt;
There are many barriers to the creation of a global network. So far, the focus has been on identifying the technical barriers and developing methods to overcome them. But technical problems are the least of our worries, the business, political and social issues are the real challenges facing community networks. Hardware and software vendors need to understand the business rationale for implementing our technical solutions. Politicians need to understand our requirements for universal access to open spectrum. The public needs to understand that the network exists and how to get access. Unless these problems are identified and addressed, the community wireless movement will never have influence beyond a local level.

&lt;p&gt;
Most importantly, the network needs to be accessible to all and provisioned by everyone who can provide. By adding enough providers to the network, we can bridge the physical gaps imposed by the range of our equipment. The network is a finite resource which is owned and used by the public, and as such it needs to be nurtured by the public. This, by its very nature, is a commons.

&lt;p&gt;
Becoming a part of the commons means being more than a consumer. By signing your name below, you become an active participant in a network that is far more than the sum of its users. You will strive to solve the social, political and technical challenges we face. You will provide the resources your community consumes by co-operating with total strangers to build the network that we all dream of.

&lt;p&gt;
Please take a moment and read the community wireless definition and tell us what you think.
   </description>
   <link>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/03/10/the_wireless_commons_manifesto</link>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Fri, 10 Mar 2006 23:55:23 +0100</pubDate>
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     </item>
    <item>
   <title>&#x4d;&#x61;&#x74;&#x72;&#x69;&#x78;</title>
   <description>
    I know you&#039;re out there&lt;br /&gt;
I can feel you now.&lt;br /&gt;
I know that you&#039;re afraid.&lt;br /&gt;
You&#039;re afraid of us.&lt;br /&gt;
You&#039;re afraid of change.&lt;br /&gt;
I don &#039;t know the future.&lt;br /&gt;
I didn &#039;t come here to tell you how this is going to end.&lt;br /&gt;
I came here to tell you how it&#039;s going to begin.&lt;br /&gt;
I&#039;ll hang up this phone.&lt;br /&gt;
And then I&#039;ll show these people what you don &#039;t want them to see.&lt;br /&gt;
I&#039;m going to show them a world...&lt;br /&gt;
... without you.&lt;br /&gt;
A world without rules and controls, without borders or boundaries.&lt;br /&gt;
world where anything is possible.&lt;br /&gt;
Where we go from there...&lt;br /&gt;
...is a choice I leave to you.&lt;br /&gt;
   </description>
   <link>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/03/09/matrix</link>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Cultura freaky</category>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Thu, 09 Mar 2006 01:35:21 +0100</pubDate>
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     </item>
    <item>
   <title>&#x57;&#x75;&#x20;&#x6d;&#x69;&#x6e;&#x67;&#x2c;&#x20;&#x44;&#x65;&#x20;&#x6c;&#x61;&#x73;&#x20;&#x6d;&#x75;&#x6c;&#x74;&#x69;&#x74;&#x75;&#x64;&#x65;&#x73;&#x20;&#x64;&#x65;&#x20;&#x45;&#x75;&#x72;&#x6f;&#x70;&#x61;&#x2c;&#x20;&#x65;&#x6e;&#x20;&#x6d;&#x61;&#x72;&#x63;&#x68;&#x61;&#x20;&#x63;&#x6f;&#x6e;&#x74;&#x72;&#x61;&#x20;&#x65;&#x6c;&#x20;&#x69;&#x6d;&#x70;&#x65;&#x72;&#x69;&#x6f;</title>
   <description>
    Copiando la idea de &lt;a href=&quot;http://blog.sindominio.net/blog/hiro_protagonist/otros_textos/2006/02/16/carta_del_jefe_indio_noah_sealth_al_presidente_de_los_estados_unidos&quot;&gt;seajob&lt;/a&gt; de crear una sección donde guardar textos que merece la pena tener guardados, subo un texto de Wu Ming. Wu Ming en chino significa sin nombre, y es un colectivo de narradores italianos. Las obras que escriben son copyleft y buscan una reutilización libertaria y no alienante de los mitos. En su web, hay un apartado donde &lt;a href=&quot;http://www.wumingfoundation.com/italiano/downloads.shtml&quot;&gt;bajarse sus obras&lt;/a&gt;. En la contraportada de la edición española de 54, aparece la siguiente reseña de El Pais: &lt;p&gt;
&lt;blockquote&gt;
&quot;Wu Ming crea relatos para el movimiento global, busca generar mitos que todos puedan utilizar y manipular sin que cristalicen nunca. Lo que escriben no es suyo, dicen, es de todos.&quot;&lt;/blockquote&gt; 

&lt;p&gt;
 Este texto en concreto, forma parte del libro &quot;Esta revolución no tiene rostro&quot;, y en la página web de &lt;a href=&quot;http://www.wumingfoundation.com/&quot;&gt;Wu Ming&lt;/a&gt; podeis encontrar una reseña sobre este libro escrita por Amador Fernandez Savater, &quot;&lt;a href=&quot;http://www.wumingfoundation.com/italiano/outtakes/norostro.html&quot;&gt;las historias como hachas de guerra&lt;/a&gt;&quot; que me animo a comprarme el libro.&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;&lt;span style=&quot;font-size: 10pt;&quot;&gt;De las multitudes de Europa, en marcha contra el Imperio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;
 
&lt;p&gt;
Nosotros somos nuevos, pero somos los mismos de siempre.
Somos ejercito de desobediencia. En marcha desde hace siglos sobre este continente, en nuestros estandartes esta escrito “dignidad”. En su nombre combatimos al que quiere ser patrón de personas, campos, bosques y ríos, gobierna con arbitrio, impone el orden del Imperio, empobrece a los pueblos.
&lt;p&gt;
Somos los campesinos de la Jacquerie. Los mercenarios de la guerra de los cien años saqueaban nuestros pueblos, los nobles de Francia nos mataban de hambre. En el año del Señor 1358 nos sublevamos, demolimos castillos, nos reapropiamos de lo nuestro. Algunos de nosotros fueron capturados y decapitados. Sentimos la sangre brotar de nuestra nariz, pero ya estábamos en marcha, y no nos hemos vuelto a parar.
&lt;p&gt;
Somos los ciompi de Florencia, pequeño pueblo de fábricas y artes menores. En el año del Señor 1378 un cardador nos guió a la revuelta. Tomamos el Gobierno, reformamos artes y oficios. Los patrones huyeron al campo y desde allí nos mataron de hambre asediando la ciudad. Tras dos años de penurias nos vencieron, restauraron la oligarquía, pero el lento contagio del ejemplo no lo podían parar.
&lt;p&gt;
Somos los campesinos de Inglaterra  que tomaron las armas contra los nobles para poner fin a tasas e imposiciones. En el año del Señor 1381 escuchamos las predicaciones de John Ball: “Cuando Adan labraba y Eva hilaba / Quien era entonces el Patrón?”. Con rastrillos y horcas nos trasladamos desde Essex y  Kent, ocupamos Londres, prendemos fuegos, saqueamos el palacio del Arzobispo, abrimos las puertas de las prisiones. Por orden del rey Ricardo II  muchos de nosotros subieron al patíbulo, pero nada  volvería a ser como antes.
&lt;p&gt;
Somos los Husitas. Somos los Taboritas. Somos los artesanos y operarios bohemios, rebeldes  al Papa, al rey  y al emperador después de que la hoguera consumiese a Juan Hus. En el año del señor 1419 asaltamos el municipio de Praga, derrocamos al consistorio y sus senadores. El rey Venceslao murió de infarto. Los potentes de Europa nos movimos a la guerra, llamamos a las armas al pueblo checo. Respondimos cada invasión, contraatacando entramos en Austria, Hungría, Brandemburgo, Sajonia, Franconia, Palatinato... El corazón de un continente en nuestras manos. Abolimos la servidumbre y los diezmos. Nos derrotaron treinta años de guerras y cruzadas.
&lt;p&gt;
Somos los treintaycuatro mil que respondieron a la llamada de Hans el flautista. En el año del señor 1476, la virgen de Niklashausen se reveló a Hans y dijo: No más rey ni príncipes. No más papado ni clero. No mas tasas ni diezmos. Los campos, los bosques y  los cursos de agua serán de todos. Todos serán hermanos y ninguno poseerá mas que su vecino. Llegamos el día de Santa Margarita, una vela en una mano y una pica en la otra. La Santa virgen nos diría que hacer. Pero los caballeros del obispo capturaron a Hans, después nos atacaron y derrotaron. Hans ardió en la hoguera. No así las palabras de la Virgen.
&lt;p&gt;
Somos aquellos del  Bundschuh, asalariados y campesinos de la Alsacia que, en el año del señor de 1493, conspiraron para ajusticiar a los usureros y cancelar las deudas, expropiar las riquezas de los monasterios, reducir el estipendio de los curas, abolir la confesión, sustituir al tribunal imperial por jueces municipales elegidos por el pueblo. El día de la Santa Pascua atacamos la fortaleza de Schlettstadt, pero fuimos derrotados, y muchos de nosotros colgados o mutilados y expuestos a la vista de la gente. Pero cuantos de nosotros prosiguieron la marcha portaron el movimiento a toda Alemania. Después de años de represión y reorganización, en el año del señor 1513  rebelamos  Friburgo. La marcha no se paraba, ni nuestros zapatos han vuelto a dejar de golpear el suelo.
&lt;p&gt;
Somos el Pobre Konrad, campesinos que se rebelaron a los impuestos sobre el vino, la carne y el pan, en el año del señor de 1514.Siendo cincuentamil  amenazamos en conquistar Schorndorf, en el valle de Rens. El duque Ulderico prometió abolir las nuevas tasas y escuchar las quejas de los campesinos, pero solo quería darse tiempo, la revuelta se extiende a toda la Escandinavia. Mandamos delegados a la Dieta del Duque, que acoge nuestras palabras, ordenando que Ulderico fuese apoyado por un consejo de caballeros burgueses y campesinos, y que los bienes de los monasterios fuesen expropiados y entregados a la comunidad. Ulderico convocó otra Dieta en Torgau, se revela a los otros príncipes  y reúne una gran armada. Fuimos diezmados  por la caballería real: fuimos asediados en el monte Koppel, los pueblos fueron arrasados, dieciseismil campesinos fueron arrestados, dieciséis fueron decapitados, el resto fue obligado a pagar altas multas. Pero el Pobre Konrad  sigue rebelándose.
&lt;p&gt;
Somos los campesinos de Hungría  que, reuniéndose para la cruzada contra el Turco, deciden en cambio trasladar la guerra a los señores, en el año del señor 1514.Sesenta mil hombres en armas, guiados por el comandante Dozsa, llevaron la insurrección a todo el país. El ejercito de los nobles nos asedio en Czanad, donde había nacido una republica de  iguales. Nos cogieron tras dos meses de asedio. Dozsa fue  emparrillado y sus lugartenientes constreñidos a comerse la carne por haber salvado la vida. Miles de campesinos fueron empalados o ahorcados. La masacre y aquella impía eucaristía desviaron pero no frenaron la marcha.
&lt;p&gt;
Somos el ejercito de los campesinos y los mineros de Thomas Muentzer. En el año del señor 1524, al grito de ¡todas las cosas son comunes! declaramos la guerra al orden del mundo, nuestro Doce Articulos hicieron temblar a los poderosos de Europa. Conquistamos las ciudades, caldeamos los corazones de la gente. Los mercenarios nos exterminaron en Turingia, Muentzer fue masacrado a manos de un verdugo, pero ¿quien podía  ya negarlo? Aquello que pertenecía a la tierra, a la tierra seria devuelto.
&lt;p&gt;
Somos los trabajadores y campesinos sin poder que en el año del señor 1649, en Walton-on-Thames, Surrey, ocuparon la tierra común y se pusieron a labrarla y sembrarla.”Diggers” nos llamaron. Queríamos vivir juntos, poner en común los frutos de la tierra. Muchas veces los propietarios de las tierras nos expulsaron y apresaron en masa. Los soldados nos asaltaron y arrasaron la cosecha. Cuando cortamos la leña en el bosque de la hacienda, los señores nos denunciaron. Decían que habíamos violado sus propiedades. Nos trasladamos a Cobham Manor, construimos casas y sembramos grano. La caballería nos agredió,  destruyo las casas, pisoteo el grano. Reconstruimos, replantamos. Otros como nosotros se habían reunido en Kent y en Northamptonshire. Una muchedumbre en tumulto les alejo. La ley nos echo, no conseguimos retomar el camino.
&lt;p&gt;
Somos los siervos, los trabajadores, los mineros, los fugitivos y los desertores que se unieron a los  cosacos de Pugaciov, para dar un revés a los autócratas de Rusia y abolir la servidumbre. En el año del señor 1774 nos apoderamos de fortalezas expropiamos riquezas y desde los Urales nos dirigimos hacia Moscu. Pugaciov fue capturado, pero la semilla daría sus frutos.
&lt;p&gt;
Somos el ejercito del general Ludd. Echaron a nuestros padres de las tierras en las que vivían, nosotros fuimos trabajadora textiles, después llego la herramienta, el telar mecánico... En el año del señor 1811, en la campiña de Inglaterra, durante tres meses golpeamos fabricas, destruimos telares. El gobierno nos mando en contra a miles de soldados y civiles en armas. Una ley infame estableció que las maquinas contaban más que las personas, y quien las destruía era ahorcado. Lord Byron advirtió:
“No hay suficiente sangre en vuestro código penal que se debe verter más para que suba al cielo y testimonie contra vosotros? ¿Cómo aplicareis esta ley? ¿Encerrareis a un país entero en sus prisiones? ¿Levantareis una horca en cada campo y colgareis hombres como espantapájaros? ¿O simplemente llevareis a cabo un exterminio?.....¿Son estos remedios para una población hambrienta y desesperada?”.
Desencadenamos la revuelta general, pero estábamos débiles, desnutridos. Quien no pendió con la soga al cuello fue llevado a Australia. Pero el general Ludd cabalga todavía de noche, al borde de los campos, y todavía reagrupa a los ejércitos.
&lt;p&gt;
Somos las multitudes de trabajadores de Cambridgeshire, a las ordenes del capitán Swing, en el año del señor de 1830. Contra leyes tiranas nos amotinamos, incendiamos heniles, destruimos maquinaria, vencimos a los patrones, atacamos los puestos de policía, ajusticiamos a los delatores. Fuimos enviados al patíbulo, pero la llamada del capitán Swing reunía las filas de un ejercito más grande. El polvo levantado tras su marcha se posaba sobre las capas de los policías y sobre las togas de los jueces. Nos esperaban ciento cincuenta años de asalto al cielo.
&lt;p&gt;
Somos lo tejedores  que se revelaron en el año 1844, los estampadores de algodón que ese mismo año incendiaron Bohemia, los proletarios insurgentes del año de gracia 1848, exclerigos que atormentaron  las noches de los papas y de los zares, de los patrones y de sus sirvientes. Somos aquellos de Paris, año de gracia de 1871.
Hemos atravesado el siglo de la locura y de las venganzas, y proseguimos la marcha.
&lt;p&gt;
Ellos se dicen nuevos, se bautizan con siglas esotéricas: G8, FMI, BM, OMC, NAFTA, ALCA... pero no nos engañan, son aquellos de siempre: los écorcheurs que saquearon nuestros pueblos, los oligarcas que se reapropiaron de Florencia, la corte del emperador Segismundo que derribo a Juan Hus con engaños, la Dieta que obedeció a Ulderico y anulo las conquistas del pobre Konrad, los príncipes que mandaron a los mercenarios a Frankenhausen, los  impíos que emparrillaron a Dozsa, los terratenientes que atormentaron  a los Digger, los autócratas que vencieron a Pugaciov, el gobierno contra el cual tronó Byron, el viejo mundo que frustró nuestros asaltos y destruyó cada escalada hacia el cielo.
&lt;p&gt;
Hoy tienen un nuevo imperio, sobre toda la orbe imponen nuevas servidumbres de la gleba, se pretenden patrones de la tierra y del mar.
&lt;p&gt;
Contra ellos, una vez más, nosotros multitudes nos rebelamos.
   </description>
   <link>http://blog.sindominio.net/blog/invisibles/otros_textos/2006/03/05/wu_ming_de_las_multitudes_de_europa_en_marcha_contra_el_imperio</link>
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Sun, 05 Mar 2006 21:00:58 +0100</pubDate>
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     </item>
    <item>
   <title>&#x4c;&#x61;&#x20;&#x44;&#x65;&#x63;&#x6c;&#x61;&#x72;&#x61;&#x63;&#x69;&#xf3;&#x6e;&#x20;&#x64;&#x65;&#x20;&#x49;&#x6e;&#x64;&#x65;&#x70;&#x65;&#x6e;&#x64;&#x65;&#x6e;&#x63;&#x69;&#x61;&#x20;&#x64;&#x65;&#x6c;&#x20;&#x43;&#x69;&#x62;&#x65;&#x72;&#x65;&#x73;&#x70;&#x61;&#x63;&#x69;&#x6f;&#x20;&#x63;&#x75;&#x6d;&#x70;&#x6c;&#x65;&#x20;&#x31;&#x30;&#x20;&#x61;&#xf1;&#x6f;&#x73;</title>
   <description>
    Aunque ya ha aparecido en &lt;a href=&quot;http://barrapunto.com/article.pl?sid=06/02/08/0154227&amp;amp;amp;mode=nested&quot;&gt;barrapunto &lt;/a&gt;y en &lt;a href=&quot;http://www.microsiervos.com/archivo/internet/declaracion-independencia-ciberespacio.html&quot;&gt;microsiervos&lt;/a&gt;, y seguro que en muchismos blogs, me apetecia postearlo, fué un documento que me emocionó la primera vez que lo lei, y aun me sigue emocionando. 

El termino ciber-espacio, fué creado por &lt;a href=&quot;http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2566&quot;&gt;William Gibson&lt;/a&gt; en su libro &quot;Neuromante&quot;:

&lt;blockquote&gt;Una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores, en todas las naciones, por niños a quienes se enseña altos conceptos matemáticos...Una representación gráfica de la información abstraída de los bancos de todos los ordenadores del sistema humano. Una complejidad ininmaginable.
&lt;b&gt;El ciberespacio es una alucinación social consensualda&lt;/b&gt;.
La matriz tiene sus raíces en las primitivas galerías de juego, en los primeros programas gráficos y en la experimentación militar con conexiones craneales.&lt;p&gt;&lt;/blockquote&gt;

Bruce Sterling, lo explicaba con un ejemplo. Cuando tu y yo hablamos por telefono, de alguna forma nos imaginamos 
que el otro esta al lado nuestro. Ese terreno imaginario donde se lleva a cabo 
la conversación, que no es un lugar real
sino imaginario, es el ciber-espacio.A pesar de que muchas cosas han cambiado, como la extensión y el dominio de las multinacionales, y los lobbys por el control de la propiedad intelectual sean mucho mas fuertes, describe muy bien el sentimiento de independencia que se crean en ciertas comunidades on-line.

&lt;blockquote&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;b&gt;Declaración de Independencia del Ciberespacio
&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;
Gobiernos del Mundo Industrial, desgastados gigantes de carne y acero: vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro os pido que nos dejéis en paz en el pasado. No sois bienvenidos entre nosotros. No tenéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.
&lt;p&gt;
No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro al espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos, ni teneéis ningún método para someternos que debamos temer verdaderamente.
&lt;p&gt;
Los gobiernos obtienen su poder del consentimiento de los gobernados. No habéis pedido ni recibido el nuestro. No os hemos invitado. No nos conocéis, ni conocéis nuestro mundo. El Ciberespacio no se halla dentro de vuestras fronteras. No penséis que podéis construirlo, como si fuera un proyecto público de construcción. No podéis. Es un acto natural que crece por medio de nuestras acciones colectivas.
&lt;p&gt;
No os habéis unido a nuestra gran conversación colectiva, ni creasteis la riqueza de nuestros mercados. No conocéis nuestra cultura, nuestra ética, o los códigos no escritos que ya proporcionan a nuestra sociedad más orden que el que podría obtenerse por cualquiera de vuestras imposiciones.
&lt;p&gt;
Proclamáis que hay problemas entre nosotros que necesitáis resolver. Usáis esto como una excusa para invadir nuestros límites. Muchos de estos problemas no existen. Donde haya verdaderos conflictos, donde haya errores, los identificaremos y resolvereremos por nuestros propios medios. Estamos creando nuestro propio Contrato Social. Esta forma de gobierno se creará según las condiciones de nuestro mundo, no del vuestro. Nuestro mundo es diferente.
&lt;p&gt;
El Ciberespacio está formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en sí mismo, que se extiende como una onda estacionaria en la telaraña de nuestras comunicaciones. El nuestro es un mundo que está a la vez en todas partes y en ninguna, pero no está donde viven los cuerpos físicos.
&lt;p&gt;
Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento.
&lt;p&gt;
Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado mediante el silencio o el conformismo.
&lt;p&gt;
Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia.
&lt;p&gt;
Nuestras identidades no tienen cuerpo, así que, a diferencia de vosotros, no podemos conseguir orden por coacción física. Creemos que nuestra autoridad emanará de la moral, de un progresista interés propio, y del bien común. Nuestras identidades pueden distribuirse a través de muchas de vuestras jurisdicciones. La única ley que todas nuestras culturas reconocerían es la Regla Dorada. Esperamos ser capaces de construir nuestras soluciones particulares sobre esa base. Pero no podemos aceptar las soluciones que estáis tratando de imponer.
&lt;p&gt;
En Estados Unidos hoy habéis creado una ley, el Acta de Reforma de las Telecomunicaciones, que repudia vuestra propia Constitución e insulta los sueños de Jefferson, Washington, Mill, Madison, De Tocqueville y Brandeis. Estos sueños deben renacer ahora en nosotros.
&lt;p&gt;
Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Como les teméis, encomendáis a vuestras burocracias las responsabilidades paternas a las que sois demasiado cobardes para enfrentaros por vosotros mismos. En nuestro mundo, todos los sentimientos y expresiones de humanidad, desde las más viles a las más angelicales, son parte de un todo único, la conversación global de bits. No podemos separar el aire que asfixia del aire sobre el que se baten las alas.
&lt;p&gt;
En China, Alemania, Francia, Rusia, Singapur, Italia y los Estados Unidos estáis intentando rechazar el virus de la libertad erigiendo puestos de guardia en las fronteras del Ciberespacio. Éstos podrán impedir el contagio durante un corto tiempo, pero no funcionarán en un mundo que pronto estará cubierto por los medios de transmisión de bits.
&lt;p&gt;
Vuestras cada vez más obsoletas industrias de la información se perpetuarían a sí mismas proponiendo leyes, en América y en cualquier parte, que asegurarín poseer la facultad de la expresión en sí misma por todo el mundo. Estas leyes declararían que las ideas son otro producto industrial, no más noble que el hierro oxidado. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear, puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita de vuestras fábricas para ser realizado.
&lt;p&gt;
Estas medidas, cada vez más hostiles y colonialistas, nos colocan en la misma situación en la que estuvieron aquellos amantes de la libertad y la autodeterminación que tuvieron que luchar contra la autoridad de un poder lejano e ignorante. Debemos declarar nuestros «yos» virtuales inmunes a vuestra soberanía, aunque continuemos consintiendo vuestro poder sobre nuestros cuerpos. Nos extenderemos a través del planeta para que nadie pueda encarcelar nuestros pensamientos.
&lt;p&gt;
Vamos a crear una civilización de la Mente en el Ciberespacio. Que sea más humana y hermosa que el mundo que vuestros gobiernos han creado hasta ahora.&lt;/div&gt;
&lt;div align=&quot;right&quot;&gt;
&lt;b&gt;John Perry Barlow&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
Davos, Suiza&lt;br /&gt;
8 de febrero de 1996&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
   </description>
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    <category>Politica</category>
      
    <category>internet</category>
      
    <category>Otros textos</category>
         <pubDate>Wed, 08 Feb 2006 02:13:03 +0100</pubDate>
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   <description>
    &lt;p&gt;
&lt;a href=&quot;www.pubgle.com/coldwind/?page_id=82&quot;&gt;Traducción&lt;/a&gt; por ColdWind &lt;a href=&quot;http://www.coldwind.org&quot;&gt;www.coldwind.org&lt;/a&gt;, podeis ver el orginal (en formato flash) en: &lt;a href=&quot;http://http://epic.makingithappen.co.uk/&quot;&gt;EPIC&lt;/a&gt;

&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
 En el año 2014 la gente tiene acceso a una dimensión de la
información inimaginable hasta entonces.

Todo el mundo contribuye de alguna forma.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;
Todo el mundo participa para crear un medio de comunicación dinámico. Sin
embargo, la Prensa, tal como la conoces, ha dejado de existir. La fortuna del
Cuarto Poder ha decaído. Las organizaciones de noticias del siglo XX son agua
pasada, un vestigio de un pasado no muy lejano.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
El camino a 2014 empezó a finales del siglo XX.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En &lt;strong&gt;1989&lt;/strong&gt;, Tim Berners-Lee, un informático del laboratorio de física de partículas
CERN en Suiza, inventa la World Wide Web.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En &lt;strong&gt;1994&lt;/strong&gt; vemos la fundación de Amazon.com. Su joven creador sueña con una
tienda que lo venda todo. El modelo de Amazon, que acabaría siendo el estándar
para las ventas por Internet, consiste en las recomendaciones personalizadas
automáticas, una tienda que puede hacer sugerencias.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En &lt;strong&gt;1996,&lt;/strong&gt; dos programadores de Stanford crean Google. Su algoritmo imita el
lenguaje de Amazon, trata los enlaces como recomendaciones, y este principio
fortalece el motor de búsqueda más efectivo del mundo.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En &lt;strong&gt;1999&lt;/strong&gt;, TiVo transforma la televisión librándola de las restricciones del
tiempo y la publicidad. Casi nadie que lo haya probado vuelve al sistema
tradicional.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Este año, una punto-com llamada Pyra Labs lanza Blogger, una herramienta
personal de publicación.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Friendster empieza en &lt;strong&gt;2002&lt;/strong&gt; y cientos de miles de jóvenes lo pueblan con un
mapa increíblemente detallado de sus vidas, sus intereses y sus redes sociales.
También en 2002, Google lanza Google News, un portal de noticias. Las
organizaciones de noticias tiemblan. Google News está completamente editada por
ordenadores.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En &lt;strong&gt;2003,&lt;/strong&gt; Google compra Blogger. Los planes de Google son un misterio, pero su
interés por Blogger no es extraño.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;2003&lt;/strong&gt; es el Año del Blog.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;2004&lt;/strong&gt; sería recordado como el año en el que todo comenzó.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Reason Magazine envía a sus suscriptores una edición una foto satélite de
sus casas en la portada e información echa a medida para cada suscriptor dentro.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Sony y Philips lanzan el primer papel electrónico fabricado en serie.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Google lanza GMail, con un gigabyte de espacio para todo usuario.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Microsoft lanza Newsbot, un servicio de noticias.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Amazon lanza A9, un motor de búsqueda basado en la tecnología de Google que
incorpora recomendaciones de Amazon.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Y entonces Google se hace público.
Inundando la nueva capital (¿?), la compañía hace una adquisición mayor. Google
compra TiVo.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;2005,&lt;/strong&gt; en respuesta a los recientes movimientos de Google, Microsoft compra
Friendster.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;2006,&lt;/strong&gt; Google combina todos sus servicios, TiVo, Blogger, GMail, Google
News y todas sus búsquedas en Google Grid, una plataforma universal que ofrece
una cantidad ilimitada de espacio de almacenamiento y ancho de banda para
almacenar y compartir contenidos de todo tipo. Siempre online, accesible desde
cualquier sitio. Cada usuario elige su propio nivel de privacidad. Ella puede
almacenar su contenido de forma segura en Google Grid, o publicarlo para que lo
vea todo el mundo. Nunca habia sido tan fácil, todo el mundo puede crear igual
que consume contenidos.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
&lt;strong&gt;2007,&lt;/strong&gt; Microsoft responde al remonte de Google con Newsbotster, una red
social de noticias y una plataforma de periodismo participativo.. Newsbotster
califica y resume noticias, basándose en lo que los amigos y colegas del usuario
están leyendo y viendo y permite a todo el mundo comentar lo que ve.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
El ePaper de Sony es más barato que el papel real este año. Es el medio que
elige Newsbotster.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En &lt;strong&gt;2008&lt;/strong&gt; vemos la alianza que competirá con las ambiciones de Microsoft.
Google y Amazon unen fuerzas para formar Googlezon. Google pone la Google Grid y
su tecnología de búsqueda. Amazon pone el motor social de recomendación y su
inmensa infraestructura comercial. Juntos, usan un conocimiento detallado de la
red social de cada usuario, de datos demográficos, hábitos de consumo e
intereses para ofrecer una personalización total del contenido y la publicidad.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
La Guerra de las Noticias del &lt;strong&gt;2010&lt;/strong&gt; es notable ya que las las actuales
organizaciones de noticias no toman parte en ella.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Finalmente, Googlezon le hace jaque mate a Microsoft con funcionalidades
que el gigante del software no puede conseguir. Usando un nuevo algoritmo, los
ordenadores de Googlezon construyen nuevas noticias dinámicamente, sacando
frases y hechos de todas las fuentes de contenido y recombinándolas. El
ordenador escribe una nueva noticia para cada usuario.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
En el &lt;strong&gt;2011,&lt;/strong&gt; el Cuarto Poder, adormecido, se levanta para hacer su primera
y última resistencia. The New York Times Company denuncia a Googlezon,
manteniendo que los &quot;bots-destripadores&quot; de la compañía están violando de ley de
copyright. El caso va a la Corte Suprema, que el 4 de Agosto del 2011 decide en
favor de Googlezon.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
El domingo 9 de mazo de &lt;strong&gt;2014,&lt;/strong&gt; Googlezon lanza EPIC.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Bienvenido a nuestro mundo.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
El ‘Evolving Personalized Information Construct’ es el sistema por el que
nuestra caótica información es filtrada, ordenada y entregada. Todo el mundo
contribuye ahora, con su blog, con las imágenes de la cámara de su móvil, con
reportajes en video, o investigaciones completas. Mucha gente cobra una pequeña
parte de los tremendos ingresos por publicidad de Googlezon, proporcional a la
popularidad de sus contribuciones.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
EPIC produce un paquete personalizado de contenidos para cada usuario,
usando sus gustos, sus hábitos de consumo, sus intereses, su situación
demográfica, su red social, para darle forma a su producto.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Ha surgido una nueva generación de editores ‘freelance’, gente que vende
su habilidad para conectar, filtrar y priorizar los contenidos de EPIC.
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;
Todos nos suscribimos a muchos Editores; EPIC nos permite mezclar y marcar
sus elecciones como queramos. En resumen, editado por los lectores más
experimentados, EPIC es un resumen del mundo, más profundo y amplio que
cualquier cosa vista antes.
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      <dc:creator>manu</dc:creator>
      
    <category>Tech</category>
      
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         <pubDate>Sun, 18 Dec 2005 02:23:41 +0100</pubDate>
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